Prueba a fondo

Seat Ateca FR Plus

El Ateca es un todo camino con tanta tecnología que es capaz de equipararse a los dispositivos más avanzados de nuestro día a día. ¿Es fácil acostumbrarse a ellos?

seat ateca fr plus tres cuartos delantero

Antes de empezar, qué saber de nuestro Ateca

Que es lo que se conoce como un SUV compacto: mide 4,36 m de largo -unos 20 cm más que un Seat León-, tiene cinco plazas y una capacidad de maletero de 485 litros.

Que lleva el acabado FR Plus, el más completo y el más deportivo de la gama -si no tenemos en cuenta la variante Ateca Cupra, pero que no va a ser comercializada bajo marca Seat-. Se caracteriza por su decoración exterior e interior -asientos deportivos, kit de carrocería, llantas exclusivas de 18” que, en opción, pueden ser de 19” por 821 euros …-, puesta a punto del chasis específica -dirección, frenos, suspensión…-.

En la actualidad, este FR Plus sólo se combina con un novedoso y tecnológico motor 1.5 TSI gasolina, turbo de 150 CV. Entre otras cosas, es capaz de desconectar dos de sus cuatro cilindros en momentos de baja aceleración con el fin de consumir menos.

Que el FR Plus cuesta desde 32.685 euros -sin tener en cuenta posibles descuentos- con el mencionado motor y el cambio manual de seis velocidades.

La gran novedad que trajo consigo el acabado FR fue la llegada del cuadro de mandos digital… que mejora en todo al cuadro de instrumentos tradicional. Dentro de poco, estos últimos serán ‘lo extraño’

¿De qué es capaz un Seat de la actual generación?

Hay dos sistemas que poco a poco se van a extender -si no lo han hecho ya- por toda la gama… y que son el ejemplo perfecto de la evolución, en materia de tecnología, de apartados como la visualización de la instrumentación y las ayudas a la conducción.

El primero, representado por el cuadro de mandos virtual o, como lo llama la marca, el Seat Digital Cockpit es una pantalla de alta resolución que reemplaza, previo pago de unos 360 euros, al cuadro de instrumento convencional, con sus tradicionales relojes con agujas.

El segundo es el asistente de mantenimiento en el carril -de serie- que, en combinación con el control de velocidad adaptativo -ACC, de serie, salvo por la funcionalidad del asistente en atascos, que supone 103,93 euros- es una magnífica ayuda a la conducción y, aunque no es esa su finalidad, muestran ciertas características de lo que terminará siendo la conducción autónoma.

Conducir con un asistente que parece un videojuego

El fenómeno, en realidad, es imparable; poco a poco, el interior de nuestros vehículos se irá poblando de pantallas de todo tipo, bien sea para reemplazar a los mandos físicos, bien para mostrar información al conductor e interactuar con él -ambos apartados conformarían el HMI o Human Machine Interface- o bien para entretenimiento de los pasajeros.

Quizá sorprende que esté tardando tanto tiempo el reemplazar las instrumentaciones de toda la vida por estas pantallas, teniendo en cuenta que su coste es razonable -tanto de adquisición como de sustitución en caso de avería y en comparación con el cuadro analógico- y que aportan un toque tech muy vistoso.

Quizá pensábamos que la transición hacia este tipo de instrumentaciones sería algo natural y en poco tiempo… si tenemos en cuenta que a finales de los años 80 y principios de los 90 ya había modelos que ofrecían una versión primigenia del cuadro de mandos digital: ahí estaban los Opel Kadett GSI, Lancia Dedra, Fiat Tipo y Uno Turbo, Renault 21 TXE.

Volviendo al presente, fue el grupo VW -al que pertenece Seat- uno de los más activos a la hora de empezar a apostar por los cuadros digitales, haciéndolo debutar en su nuevo Passat, alla por 2013. Y ha sido el pasado año 2018 cuando Seat ha comenzado a ofrecerlo en prácticamente toda su gama -a excepción del Mii, de enfoque más económico, y el Toledo por su próxima jubilación-. Uno de los primeros en disponer de él fue el Ateca, el todo camino medio de la marca española.

Bajo la denominación Digital Cockpit, lo que tenemos aquí es una pantalla TFT de 10,25” -es decir, es una versión algo más pequeña que la que utilizan los VW Golf y Passat, donde mide 12,3- con 26 cm en diagonal. Si es más pequeño que el de sus primos alemanes se debe a que este cuadro no aprovecha todo el ancho que hay, pues tanto el indicador de nivel de combustible como el de la temperatura del agua son analógicos y quedan fuera de lo que es la pantalla en sí.

Esta tiene una resolución de 1.280 x 480 y trabaja a 75 Hz de frecuencia; ambas características influyen en el funcionamiento del sistema, como veremos más adelante.

Sin duda, una de las mayores virtudes es que la instrumentación digital es bastante configurable, dentro de unos límites. De hecho, dispone de hasta cuatro vistas, que se seleccionan desde el botón ‘View’, ubicado en la parte derecha del volante.

Primer plano del cuadro de mandos digital del Seat Ateca FR

La primera de ellas podríamos definirla como la vista clásica, en la cual la pantalla muestra un diseño similar al del cuadro analógico normal; no faltan un velocímetro y un cuentarrevoluciones que flanquean una parte central donde se muestra información del navegador, el equipo de sonido, el teléfono -si lo llevamos emparejado a través de la conexión Bluetooth-, el ordenador de a bordo, el estado del vehículo y los asistentes a la conducción -asistente de frenada automática, el radar de proximidad, el aviso de cambio involuntario de carril o el de presencia de otros vehículos situados en el ángulo muerto…-.

Por cierto, esta información adicional también se puede mostrar dentro de la parte central de los dos grandes relojes -datos de consumo, autonomía, brújula, altitud, información sobre la llegada al destino, señales de tráfico, navegación con flechas… y para elegir la coniguración deseada hay que hacerlo desde la pantalla de la consola central, en concreto desde ‘Vehículo’, ‘Ajustes’ y ‘Cuadro de instrumentos’ -.

La segunda es la vista digital; es interesante porque permite, entre otras cosas, dedicar toda la pantalla para dar protagonismo a alguna de las funciones del vehículo. La más llamativa es, sin duda, la de la navegación, que aprovecha la práctica totalidad de la pantalla para mostrar el mapa interactivo a todo color y con muchos detalles, lo cual siempre es interesante para mostrar información detallada de la zona donde nos encontramos y así encontrar con más facilidad un parking, un taller…

Lo bueno de disponer de una pantalla digital es que se puede configurar casi todo lo que vemos en ella. Además, incluso hay un modo ‘simple’ que no cansa de noche

En esta vista aparece la velocidad en formato digital, así como la marcha engrandada -en nuestro modelo con cambio automático; en el manual figuran las revoluciones-. También podemos utilizar esta configuración para ver, a pantalla completa, toda la información del teléfono, el equipo de sonido, los asistentes a la conducción, el estado del vehículo o el ordenador de a bordo.

seat ateca fr plus digital cockpick en modo dinamico

En tercer lugar se encuentra la vista dinámica; se supone que puede ser la mejor opción cuando el conductor quiere centrarse al máximo en la carretera porque practica una conducción deportiva y, por eso, el Digital Cockpit reduce su información a lo básico y con dígitos que no llamen mucho la atención.

En la parte central queda un generoso espacio para el mapa del navegador, información avanzada de asistentes como el asistente de cambio de carril, detector de personas y vehículos por delante del coche, raar de proximidad… Incluso si recibes una llamada y llevas el móvil conectado, la pantalla muestra quién te llama en forma de ventana emergente.

Después de toda la teoría… ¿qué nos ha parecido el sistema?

POR CLARIDAD
Se ve bien desde cualquier ángulo, tanto de día como de noche y su iluminación no nos ha cansado -ni siquiera el mapa del navegador-.; de hecho se atenua o brilla más según la luz ambiente -en un tunel se oscurece mucho, por ejemplo-.

POR FUNCIONAMIENTO
Su buena resolución y frecuencia consigue que cualquier número o nombre aparezcan claramente definidos -por ejemplo, el nombre de las calles en la vista del navegador-. Además, el movimiento de las agujas en la vista clásica resulta natural, fluida y continua, resultando muy armoniosa y casi natural. Las transiciones entre menús, la pantalla de inicio o despedida -con una animación del Ateca- resultan rápidas y equiparables a las de mejor móvil o tablet.

POR UTILIDAD
La información de un sistema como el Digital Cockpit es completísima, muy útil en las mayoría de las ocasiones; incluso es capaz de proporcionarte consejos para hacer más eficiente tu conducción. Para rizar el rizo, no habría estado mal poder haber aprovechado para, en el momento de apagar el motor, poder ver algún tipo de gráfica temporal relacionada, por ejemplo, con la evolución del consumo durante la conducción.

¿ALGO QUE MEJORAR?
Si bien es cierto que el cuadro es muy configurable -de hecho, hasta se pueden almacenar tres perfiles, del tal manera que diferentes usuarios, cuando se pongan al volante, podrán seleccionar el suyo-, no existe la posibilidad de ir un paso más allá y poder elegir diferentes gamas de colores para presentar la información, diseños distintos para las tipografías… o, incluso, que si conectamos nuestro móvil al sistema multimedia via Android Auto o Apple Car Play no podamos visualizar su información o parte de ella en esta bonita pantalla -por ejemplo, la información del tráfico en tiempo real de Google Maps-.

El dispositivo ADAS que te corrige con cariño

Está claro que los sistemas de seguridad son en los que más tiempo y dinero han invertido las marcas a lo largo de los últimos años. También es una buena noticia que, con el fin de democratizar y hacer llegar esos dispositivos al mayor número posible de usuarios, muchas marcas los ofrezcan de serie en casi toda la gama o en opción por un precio muy razonable.

Un buen ejemplo es el asistente de mantenimiento en el carril, que en la gama Ateca es de serie desde un nivel de acabado intermedio, el Style, y por supuesto lo incluye nuestra unidad probada.

Digamos que es algo así como un paso más allá del dispositivo que te alerta de que te estás saliendo del carril, ya que en este caso, en vez de avisarte con un sonido, una luz o una vibración, el sistema es capaz de ‘tomar’ el control de la dirección -que cuenta con asistencia eléctrica-, efectuando giros de unos pocos grados que ayudan a mantener al Ateca lo más centrado posible dentro del carril por el que circula.

Por defecto, el sistema está conectado desde el momento de arranque del vehículo, aunque se puede desactivar manualmente -o bien desde un botón en el extremo de la palanca que acciona los intermitentes o bien navegando a través de un menú de la pantalla que hay en la consola central: “vehículo”, “ajustes”, “asistencia al conductor”, “Guiado adaptativo en el carril”- o de forma automática -cuando, por ejemplo, activamos alguno de los intermitentes-.

Eso sí, para que empiece a funcionar, el coche debe superar los 65 km/h y que la cámara situada junto al retrovisor interior comience a ‘leer’ las rayas que delimitan el carril por donde transitamos. Sabremos que está activo porque un pequeño testigo que imitan las rayas que delimitan un carril, pasarán de iluminarse en color amarillo a hacerlo en verde.

¿Cuándo puede que no actúe? Por ejemplo, si tomamos una curva muy cerrada, si practicamos “temporalmente un estilo de conducción muy dinámico”, si los carriles son excesivamente anchos o estrechos, si las líneas de la carretera están sucias, con nieve…

¿Qué nos ha parecido este dispositivo?

De los que existen actualmente en el mercado, es de los mejores que hay. De hecho, aunque su labor es la de ‘corregir’ al conductor, funciona tan bien que es capaz de llevar al coche por si solo durante intervalos de 20 segundos, momento en el cual una alerta nos pide que tomemos el control del volante… aunque basta agarrar ligeramente el aro un par de segundos para poder volver a disfrutar de otros 20 segundos de conducción semi-autónoma.

Lo que más destaca es la suavidad con la que realiza su labor, es decir, es capaz de tomar curvas amplias con una gran finura, sin que se perciban correcciones extrañas; tanto, que muchas veces resulta hasta más agradable dejar que el Ateca trace la curva antes que hacerlo tú, y te transmite tanta confianza que normalmente ya le estás ‘poniendo a prueba’ tras apenas unos minutos a sus mandos. Incluso cuando permaneces todo el rato con ambas manos en el volante, percibes su intervención como algo agradable que te ayuda a conducir mejor.

Eso sí, cuando desees moverte al carril de al lado, activa el intermitente antes de empezar la maniobra y con tiempo suficiente, porque de lo contrario sí que notarás una cierta resistencia -un poco desconcertante- a la hora de mover el volante, ya que el dispositivo entenderá que te estás saliendo bruscamente del carril.

Lo mejor de todo es que este sistema es compatible y también funciona muy bien en combinación con el control de velocidad adaptativo ACC. Ideal sobre todo para autovías y autopistas -por sus varios carriles-, este sistema es capaz de mantener una velocidad constante que hayas fijado previamente -desde las palancas tras el volante y en el momento en el que se encuentre con otro coche que circule más despacio, frenar de manera automática para igualar su velocidad y mantener una distancia de seguridad -que el conductor puede ajustar-.

Si activamos el intermitente y nos cambiamos de carril para adelantar, el sistema detectará que tiene ‘campo libre’ para acelerar y alcanzar de nuevo la velocidad máxima previamente fijada. Eso no es todo: su rango de funcionamiento es tan amplio que es capaz de actuar, incluso, si se encuentra una retención o atasco, frenando por completo el vehiculo y volviendo a ponerlo en marcha si la fila de coches comienza a moverse.

Esto lo consigue con el llamado asistente para atascos -este elemento sí que es opcional, pero barato: 104 euros-, que además permite al coche mantenerse dentro de su carril y que funciona siempre que nos mantengamos por debajo de los 60 km/h. ¿Resultado? La disminución casi total del estrés en los habituales atascos. Hemos podido probar esta funcionalidad y sorprende por varias razones; la primera, que frena bien y con energía si es necesario porque el coche que va delante de nosotros haya frenado con algo de brusquedad.

También acelera con presteza si el coche que nos precede reanuda la marcha, lo cual es perfecto para aquellos conductores a los que no les gusta que ‘se le cuelen’ conductores entre su vehículo y el de delante cada vez que la fila de coches comienza a moverse.

Con todo, Seat comenta que este asistente está pensado para su utilización en autopistas y carreteras anchas, pero no para el tráfico urbano. Asimismo, recomiendan no utilizarlo si nieva o llueve con fuerza, en tramos de obras, en carreteras en mal estado -por ejemplo, si hay grava-… o “cuando se conduzca con estilo muy deportivo”.

Sobre todos estos sistemas, la marca española ofrece una serie de sabias recomendaciones, para demostrarnos que estamos ante ayudas a la conducción, pero con ciertos límites. Por ejemplo, comentan que los ADAS “no pueden salvar los límites impuestos por las leyes físicas y únicamente funcionan dentro de los límites del sistema. Si se utilizan de forma negligente o involuntaria, se pueden producir accidentes y lesiones graves. El sistema no puede reemplazar la atención del conductor”.

También cuenta con mucha micro-tecnología

SEÑAL EN EL SUELO
Por ejemplo, los retrovisores exteriores cuentan con un foco en su parte inferior que, cuando desbloqueamos las puertas, proyecta una imagen en los laterales del vehículo con el nombre y la silueta del Ateca.

CARGADOR… SIN CABLES
Por delante de la palanca del cambio dispone de una superficie para recargar un móvil de manera inalámbrica -siempre que nuestro dispositivo sea compatible con esta tecnología-.

Además, esa zona lleva un recubrimiento de goma para que el teléfono no se mueva; eso sí, por la situación inclinada de esa superficie, no podrás consultar ‘ni de reojo’ la pantalla del móvil porque no la verás: algo que, por cierto, no debes hacer mientras conduces.

DISPOSITIVO DE CALEFACCIÓN ESTACIONARIA
Es algo poco habitual en los coches que se comercializan en España: basta con pulsar un botón de un segundo mando a distancia para que el interior del Ateca se vaya caldeando antes de acceder a él en una gélida mañana de invierno tras dejarlo aparcado al raso. Eso sí, este sistema sale por 950 euros…

EL ACCESO Y ARRANQUE DE ESTE SEAT ES MUY CÓMODO
Basta con llevar la llave con nosotros para que, al acercarnos al coche, el seguro de las puertas se desbloquee. Una vez en el interior, sólo hay que apretar el botón de Start/ Stop situado junto al cambio para poner en marcha el motor.

EQUIPO DE SONIDO
El que lleva el Ateca FR Plus viene firmado por Beats Audio; se compone de nueve altavoces, tiene una potencia de 340W y su manejo es intuitivo. Si quieres, puedes completarlo con un receptor de radio digital DAB por 208 euros.

AYUDA AL APARCAMIENTO
Cuatro cámaras captan imágenes del perímetro del vehículo y las proyectan ‘a vista de pájaro’. Por supuesto, no falta la tradicional cámara que se activa al insertar la marcha atrás.

VALORACIONES
Conectividad
7
Asistentes de conducción
8
Tecnologías de confort
7
Tecnologías de entretenimiento
7
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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