Prueba a fondo

Nissan Juke N-Design Chic

Fue uno de los precursores del segmento de los SUV urbanos. Ahora regresa más 'maduro', tecnológico y sofisticado. ¿Qué tal funcionan sus dispositivos más novedosos?

IMagen tres cuartos delantero Nissan Juke

Así es el Juke de nuestra prueba

Es la versión más completa de la actual gama Juke. Su precio habitual es de 27.150 euros, pero en estos momentos, si financias con la marca, su precio se queda en 23.550 euros. En realidad puedes adquirir un Juke con un acabado más básico desde los 21.300 euros o 17.700 euros con las actuales campañas -para la version 1.0 turbo de 117 CV con caja de cambios manual y el acabado Acenta-.

Su equipamiento, denominado N-Design Chic, es el más vistoso y el más tecnológico. De hecho, entre su dotación de serie viene con la carrocería bitono, las llantas de 19″, luces leds incluidas los antiniebla… Pero también dispone de reconocimiento de señales de tráfico, asistente de frenada de emergencia -que reconoce peatones y ciclistas-, cambio automáitico entre luces cortas y largas, asistente de mantenimiento dentro del carril, llamada de emergencia e-Call…

También cuenta cámara de visión trasera, selector de modos de conducción, equipo de sonido con radio digital, control de funciones por voz, sistema multimedia con pantalla táctil de 8″ y compatibilidad con Android Auto y Apple Car Play, volante multifunción o climatizador automático.

Como opciones quedan el pack Bose con altavoces delanteros integrados en los reposacabezas -600 euros-, sensores de parking delanteros -150 euros-, navegador -400 euros- y el pack pro-pilot con asistentes a la conducción avanzados como el control de velocidad activo, asistente de circulación en atasco, vigilancia del ángulo muerto, cámara de visión 360 -que, en conjunto, suponen 1.300 euros y que los llevaba la unidad de pruebas-.

Imagen frontal Nissan Juke

En la actual gama del Juke sólo hay un motor… que, como es lógico, es el que hemos probado. Se trata de un 1.0 turbo, gasolina, de tres cilindros y que en nuestra unidad viene asociado a una caja de cambio automática, de las que se conocen como de variador continuo, por su número infinito de marchas -aunque, como ocurre en otros fabricantes, Nissan pre-establece siete marchas, para que se pueda manejar de manera secuencial; de hecho, lleva unas levas tras el volante con ese efecto-.

Con este propulsor y este cambio, nuestro Juke tiene una velocidad máxima de 180 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 11,1 segundos y consume una media de 6,4 litros. Es un cambio muy agradable, totalmente suave y hace buena pareja por el motor… pero, si lo prefieres, puedes elegir el cambio manual de seis marchas por tres motivos importantes.

El primero, que te ahorras 1.600 euros en el precio. El segundo, que es más rápido en aceleración, con un 0 a 100 en 10,4 segundos. Y el tercero, que consume algo menos: 6,2 litros. Eso sí, un buen motivo para seguir eligiendo el automático es que cuentas con todas las funciones de asistencia a la conducción del pack opcional Pro Pilot.

“Sólo hay un motor, pero posiblemente sea el que el Juke necesita: tiene potencia suficiente -117 CV-, gasta muy poco y ‘se lleva bien’ con el cambio automático disponible por 1.600 euros”

Siempre recordaré el atrevimiento que mostró Nissan cuando, en el Salón de Ginebra de 2009, presentó ante el público un concept llamado ‘Qazana’. Era una especie de SUV urbano de estética llamativa, tan habitual en los modelos ‘de salón’… pero lo sorprendente era que la firma japonesa aseguraba que un modelo derivado de ese concept y de estética ‘muy similar’ llegaría a la calle apenas un año más tarde con la denominación Juke.

Aparte de por el impacto vistual que supuso, el Juke de primera generación también sorprendió mucho por sus tecnologías. Por ejemplo, llamaba la atención el conjunto de botones de la parte inferior de la consola central, que servían al mismo tiempo para controlar la climatización o para el selector de modos de conducción, que era algo inédito en aquella época para un modelo de este segmento.

Por no hablar de otros hitos como la versión Juke ‘R’ que llevaba en sus entrañas el motor y la transmisión de todo un GT-R -y sí: llegó a venderse en una tirada muy limitada-, o las variantes Nismo, disponibles con tracción delantera y cambio manual, o automático y 4×4.

Con todo este pasado y ese bagaje acumulado, resultaba complicado que la segunda generación del Juke pudiera sorprender al mismo nivel, desde un punto de vista de diseño o tecnológico, como lo hizo su predecesor. Y eso, en parte, es así… aunque también es cierto que, por ejemplo, en todo lo relacionado con los avances tecnológicos, la marca se ha centrado en la parte multimedia, la conectividad y los asistentes a la conducción.

Sin embargo, en cuanto al diseño, y aunque como era de esperar el coche es más moderno, ya no es su principal cualidad, sino que Nissan parecen haberse centado en hacer un vehículo más práctico, de mayor calidad, más económico -de consumo- y, en definitiva, para un público más amplio. Bajo ese prisma, objetivo más que conseguido.

imagen salpicadero nissan Juke

Estéticamente, que el Juke ya no sea tan atrevido no significa que no siga contando con detalles que le hacen distinto a todos sus rivales. Hay uno que sobresale por encima de todos y son sus grandes faros redondos, situados a medio camino entre las luces superiores o luces diurnas y las inferiores, que son los antiniebla.

Dichos faros redondos -seña de identidad de modelos míticos, como el Fiat 500, el Porsche 911 o el VW Beetle- agrupan las cortas y largas, y como todas las de la parte delantera son de leds -y de serie en este acabado-.

Otros detalles vistosos son, por ejemplo, las manecillas de las puertas traseras, que van integradas en la zona de la ventanilla posterior. Es una solución realmente más vistosa que practica o cómoda; incluso habría que ver su utilidad en caso de que hubiese que tirar de la puerta en caso de que ésta se deforme tras un impacto.

En todo caso, las cuatro puertas laterales y el portón vienen en este acabado con dispositivo de acceso y arranque manos libres. Un elemento que aporta comodidad… aunque obliga a pulsar un pequeño botón en las manecillas de las puertas delanteras para desbloquear o bloquear el seguro de las puertas.

Por último, otros dos detalles interesantes que puedes encontrar en el exterior. El primero, es la amplia paleta de colores a elegir para la carrocería, con hasta un total de 15 combinaciones. La de nuestra unidad, combina el techo en negro con el denominado rojo ‘Burgundy’ para el resto de la carrocería… y su precio es de 550 euros.

El otro es el conjunto de cámaras que puedes ver si ‘te asomas’ a distintos rincones del vehículo. Así, hay una bajo cada retrovisor lateral, otra en la parte delantera -incrustada dentro del propio logo de la marca- y una más en la zona trasera -encima de la zona de la matrícula-.

Estas cuatro cámaras combinan sus imágenes y las muestran, una vez procesadas, en la pantalla del sistema multimedia y en torno a la silueta de un Juke visto desde arriba. El objetivo no es medir distancias -para eso están los sensores de aparcamiento, que resultan más adeacuados y precisos para esa labor cuando estás aparcando-, sino que puedas contemplar lo que hay en torno al vehículo.

Lo cierto es que lo puedes contemplar… pero no con demasiada calidad, porque ni el tamaño de la imagen mostrada es demasiado grande -salvo para la imagen de la cámara trasera, que aparece en mayor tamaño- ni la resolución es perfecta -sobre todo cuando hay poca luz; por ejemplo, al maniobrar de noche o dentro de un parking-.

Es hora de centrarse en las pantallas

El Juke ha sido uno de los primeros modelos de Nissan en estrenar una versión evolucionada del sistema Nissan Connect. Decimos ‘evolucionada’ porque habrá una nueva generación como tal con la llegada de los Qashqai y Ariya, pero mientras tanto el Juke dispone de este dispositivo con pantalla táctil de 8″, bien situada para conductor y pasajero -no está inclinada hacia quien conduce-, en posición elevada y que combina botones físicos con la propia pantalla.

Como en todos los coches de reciente lanzamiento es el gran aglutinador de funciones del vehículo. Cuenta con un total de ocho botones en su parte inferior, algunos de los cuales duplican funciones que se pueden ver en la propia pantalla -audio, pantalla principal, navegador…-, así como dos mandos giratorios, uno a cada lado, para funciones como subir o bajar volumen, hacer zoom en el mapa o acceder a los ajustes de sonido. Cualquiera de esos mandos presenta un tacto agradable y preciso.

Cuando el sistema se pone en marcha, lo primero que aparece es un menú de advertencia que tiene que con la privacidad y los datos del usuario que va a hacer el sistema. En concreto, se afirma que el vehículo “ofrece unos servicios conectados que requieren procesar una serie de datos personales, tales como la información sobre trayectos -fecha, hora y ubicación- y el número de identificación del vehículo, generado directamente a partir del uso del coche”, advirtiéndote que puedes rechazar esta opción -en ese momento o más adelante- pero, a cambio, no dispondrás de ciertas funciones.

Comenzando por la estructura de los menús, lo que se le ofrece al usuario es una pantalla o menú principal con tres páginas -se pasa de una a otra deslizando con el dedo, como harías en tu móvil o tablet-. Cada una de dichas pantallas se puede llenar a base de diferentes widgets y accesos directos -por ejemplo: uno para que, con un simple toque de dedo, te muestre las emisoras que tienes memorizadas en FM, para cancelar la ruta del navegador-.

Además, dentro de esas pantallas puedes mover de orden los iconos y las funciones a tu gusto, pero no directamente sobre la pantalla, sino desde un menú específico para personalizar el aspecto que finalmente tendrá el sistema.

¿Qué funciones puedes controlar desde este sistema? Por ejemplo, la telefonía manos libres mediante Bluetooth -no hay mucho que contar en este aspecto: el proceso de emparejamiento es como en cualquier modelo, se efectua con rapidez-. También puedes acceder a una pestaña denominada ‘información’ que concentra elementos interesantes.

Por ejemplo, permite ver información del tráfico, también datos meteorológicos -temperatura, viento, humedad, nubosidad e índice de rayos UV, en tiempo real o en predicción a cinco días-, posición GPS -calcula tus coordenadas y el número de satélites del que está recibiendo la señal-, conocer tu ubicación -la muestra sobre un mapa de la cartografía del navegador-…

Desde aquí, otra de las cosas que puedes hacer es conocer la licencia del sistema, información de la versión utilizada y proceder a la descarga de actualizaciones, ya sea del software del dispositivo -incluso para que la haga de manera automática- o de los mapas del navegador.

También dentro del menú de información se encuentran los llamados ‘Nissan Connect Services’, que sirven para cosas como llamar al servicio de asistencia, recibir datos que necesites -como, por ejemplo, el código de emparejamiento para el proceso de vincular el coche con la app para el móvil-… o para los ajustes de privacidad que mencionábamos como pantalla inicial del sistema multimedia.

Lo que no ofrece es algo que sí tenía la versión anterior de los sistemas multimedia de Nissan que era un servicio de noticias de actualidad que mostraba titulares informativos de distintas secciones -sociedad, deportes…-.

Tal vez no sea el más vistoso por apariencia… pero el dispositivo multimedia del Juke cuenta con todo lo necesario. Además, el equipo de sonido Bose se escucha de maravilla.

La siguiente opción que propone este dispositivo es la que tiene que con el audio; este modelo cuenta con radio AM, FM y digital, permite reproducir música mediante Bluetooth o USB. La estructura general, como en los diferentes submenús, resulta sencilla de enteneder.

Desde este sistema también se puede controlar el sistema de navegación… aunque hay que recordar que es un elemento opcional, por 600 euros. Seguramente, Nissan haya tomado esa decisión pensando que la mayoría de los usuarios prefieren vincular su teléfono mediante Android Auto y Apple Car Play y disponer de sus correspondientes sistemas de mapas o aplicaciones de navegación, tipo Waze.

La siguiente de las opciones recibe la denominación ‘conexiones’, siendo la más interesante la que tiene que ver con el punto WiFi. De hecho, este Juke puede crear un punto hotspot en el habitáculo -se puede desactivar, lo cual es un buen detalle-, facilitando tanto el nombre como una contraseña robusta -aunque, eso sí, muy a la vista en cuanto entras al menú de los ajustes- que, además, se pueden -y deben- cambiar, para hacerlo de manera regular.

A modo de pequeña conclusión, se puede decir que el sistema multimedia cumple con buena nota en cuanto a número de funciones; lo que le falta es una interfaz más actual, una fluidez que siendo buena no es de las mejores y quizá la posibilidad de que se pudiera combinar con algún tipo de asistente virtual de voz, en lugar del clásico que lleva y que utiliza órdenes vocales prefijadas.

Una pequeña gran pantalla

En el Nissan no encontrarás un cuadro de mandos digital al estilo de rivales como los Ford Puma, Seat Arona o Peugeot 2008; tampoco vas a encontrar un dispositivo de proyección de datos en el parabrisas. Aquí se ha apostado por un cuadro de mandos más ‘tradicional’, con dos grandes relojes de aguja, en medio de los cuales se aloja una pantalla multifunción de 7″.

En realidad, a la instrumentación no se le pueden poner pegas y es muy probable que a un tipo de usuario más clásico le convenza esta disposición de dos relojes de aguja. Sin embargo, la pantalla que hay entre ambos demuestra que se puede contar también con mucha información sin disponer de uno de los cada vez más de moda ‘virtual cockpit’.

¿Qué cosas se puede hacer desde aquí, con la ayuda de los mandos situados en el volante? Hay una serie de datos ‘fijos’ que siempre muestra, como la temperatura exterior, la hora, la autonomía o los kilómetros que lleva recorridos el vehículo. También enseña la indicación del lector de señales de tráfico o la posición del cambio -en esta versión automática-.

El resto de informaciones se ven en pantallas ‘deslizantes’. Por ejemplo, cuenta con la opción denominada ‘información’, que no es sino el ya habitual ordenador de a bordo, capaz de mostrar cuentakilómetros parcial, tiempo de viaje transcurrido, presión de los neumáticos -con datos en bares de cada rueda-, lector de señales tráfico -por lo tanto esa información aparece por duplicado-…

Lo más interesante de este menú es que es desde sonde se puede activar o desactivar el llamado ‘control trazado activo’, que es un dispositivo que según asegura Nissan trabaja “en segundo plano para que tus trazadas de curva sean limpias”. Por último, aunque no incluido dentro de este menú, sino en otro aparte se encuentra la información relacionada con consumo medio e instantáneo.

Este display también puede mostrar las indicaciones del navegador cuando está activo -o de una brújula cuando no hay un destino seleccionado-, la fuente de sonido que estás escuchando -y elegir entre las diferentes que haya disponibles -FM, radio digital, USB-, los asistentes a la conducción que están funcionando -para el control de velocidad activo o el de mantenimiento de carril-, los mensajes de aviso -algún ocupante sin cinturón, puerta mal cerrada-…

Por último, desde el último de los menús, conocido como ‘configuración’, puedes ajustar diversos parámetros del coche: el ESP, el stop/start, el reloj, el control de presión de neumáticos, el modo ‘eco’… y para desconectar la gran mayoría de asistentes a la conducción: desde al ayuda al aparcamiento al freno automático de emergencia o el detector de obstáculos en el ángulo muerto.

Se nota la mayor conectividad por ese detalle

Junto con la segunda generación del eléctrico Leaf, el Juke es posiblemente el modelo de la gama que, en estos momentos, ofrece mayor conectividad. Lo vimos con ciertas funciones del sistema multimedia, pero es aún más evidente en lo que tiene que ver con la app disponible que como usuario te puedes descargar en el móvil para vincular tu teléfono y el vehículo.

El proceso de instalación es sencillo; debes crearte una cuenta de usuario y, eso sí, finalizar el proceso dentro del coche, ya que la app mandará un código de emparejamiento al sistema multimedia -por cierto, hay que buscarlo dentro de los menús, no aparece a simple vista; de hecho, tienes que seguir la ruta: información, NissanConnect Services, Canales de Información, Account Information, Car Pairing Code-.

Una vez con la app en marcha, puedes llevar a cabo varios tipos de acciones remotas, como la de abrir o cerrar los seguros de las puertas, encender las luces o activar el claxon… o conocer la ubicación del vehículo en tiempo real. También te puede llevar hasta él utilizando algún sistema de mapas que tengas en el teléfono -nosotros hicimos la prueba con un Android, nos derivaba a Google Maps-.

También puedes recibir alertas del vehículo, tiene una página de ‘ayuda’ donde se resuelven preguntas frecuentes que te surjan, te facilitan los teléfonos de atención al cliente tanto si llamas desde España como desde el extranjero.

Por lo demás, desde la app puedes ver la autonomía restanque del vehículo, los kilómetros recorridos en total por el Juke… y aunque cuenta con un ‘historial de conducción’, lo que muestra son datos bastante generales de tus trayectos. Por ejemplo, que en un determinado mes has hecho: “cuatro trayectos, has recorrido seis kilómetros y has empleado 34 minutos”.

Una de las cosas en las que, de momento, el Nissan despunta frente a sus rivales es que tiene una funcionalidad curiosa. Ofrece la posibilidad, a través del asistente de Google que tengas en tu teléfono o en algún altavoz inteligente en tu casa o trabajo, de que te puedas ‘comunicar’ con el Juke -el proceso para hacerlo también es sencillo-.

Por ejemplo, puedes enviar un destino al sistema de navegación, que te haga un diagnóstico del coche… incluso, es posible solicitarle que abra o cierre las puertas; y lo puedes hacer desde tu casa, la oficina o en cualquier lugar donde te encuentres y lleves el teléfono encima.

Y la joya de la corona: el ProPilot

Tanto Nissan como su firma de lujo Infiniti llevan bastante tiempo hablando de las bondades de sus ayudas a la conducción. Englobadas bajo la denominación ‘ProPilot’, no es que supongan algo revolucionario dentro de este tipo de ‘asistentes’ o ADAS, pero lo cierto es que la campaña de marketing es muy buena, y el funcionamiento de los sistemas también.

botón que activa el sistema propilot

Lo bueno de la paulatina democratización de la tecnología, es que todos estos sistemas ya los ofrece un modelo de tamaño y precio relativamente contenidos, como es este Juke. Así, en el Nissan no faltan el sistema que cambia entre luz corta y larga de manera automática, el lector de señales de tráfico, avisador de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores… y, sobre todo, los dos sistemas estrella del mencionado ProPilot.

Uno es el dispositivo que mantiene al coche dentro del carril, llegando a tomar el control de la dirección. El otro es el control de velocidad activo, que frena o acelera según la distancia que guardes con otro vehículo. Pues bien, con solo pulsar un botón en el lado derecho del volante -el de color azul-, ambos sistemas están listos para activarse y proporcionarte cierto nivel de ‘autonomia’. Eso sí, debes recordar que eres tú el que siempre debe mantenerse atento a todo lo que suceda durante la conducción.

¿Y qué entendemos por cierto nivel de autonomía? Por ejemplo, con la ayuda de un radar en la parte frontal, el Juke puede mantener la distancia con otros coches, llegando incluso a detenerse por completo si se encuentra con una retención o atasco… y pudiendo volver a reanudar de marcha cuando los coches empiezan a andar de nuevo -aunque para ello hay que presionar ligeramente el pedal del acelerador-.

Por otro lado, el asistente de mantenimiento de carril no sólo actúa cuando ve que puedes salirte de la carretera, sino que lleva el vehículo por el centro del carril; lo hace de manera eficaz en rectas y en curvas de amplio radio. Incluso es capaz de llevar el coche por sí solo durante intervalos de unos 6-8 segundos, tras los cuales te pide, con un mensaje en la instrumentación, que retomes el control del volante. En realidad, basta con tocarlo ligeramente para volver a disponer de otros tantos segundos de ‘conducción autónoma’.

Como comentábamos al principio, este conjunto de tecnologías se paga aparte incluso en esta versión tope de gama; en concreto, su precio es de 1.300 euros -que no es poco-, pero lo cierto es que funcionan muy bien… sobre todo en esta versión automática que es donde ‘más lucen’. Eso y que se puedan activar de una manera tan sencilla.

DISPOSITIVOCUÁNTO CUESTA QUÉ TAL FUNCIONA¿DEBES PAGAR POR ÉL?
Navegador400€BienTÚ DECIDES
Pack Bose600€Muy bienTÚ DECIDES
Pack ProPilot*1.300€Muy bien
Sensor del. parking150€BienTÚ DECIDES
*Pack compuesto por control de velocidad activo, asistente de circulación en atasco, vigilancia del ángulo muerto, cámara de visión 360.

VALORACIONES
Conectividad
8.5
Asistentes a la conducción
8.5
Tecnologías de confort
7
Tecnologías de entretenimiento
8
App
7.5
B. Rozas
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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