Prueba a fondo

Subaru Impreza Hybrid

El Subaru Impreza ya no quiere ser un coche de rally. Lo que desea es, precisamente, lo que ha conseguido: ser un compacto moderno. ¿Pero tiene su propuesta suficiente poder de convicción?

Imagen frontal del Subaru Impreza Hybrid

Qué debes saber sobre el Subaru Impreza Hybrid:

Que es -nuevamente- un modelo de carrocería compacta. Por segunda vez en su abultada historia, el Subaru Impreza Hybrid se presenta como un modelo del segmento C. Mide 4,47 m de longitud por 1,77 de anchura y 1,51 de altura; dimensiones generosas que le llevan a apostar por la habitabilidad. El maletero, por contra, queda algo justo con sus 340 litros de capacidad.

Que tiene un ‘primo’ crossover. La actual generación del Impreza tiene su origen en 2011. En aquel año, fue comercializado por primera vez junto a otro modelo de tamaño y forma similar… pero con una estética cercana al todo camino. Se denomina XV y, con su misma plataforma, ofrece desde entonces una propuesta más cercana al tradicional cliente ‘campero’ de la marca.

Que viene adecuadamente equipado. En el momento de cerrar esta prueba, el Impreza está disponible en un único acabado -denominado Urban-. Incluye control de crucero inteligente, asistente de mantenimiento de carril, detector de fatiga, frenada automática de emergencia y cámara de visión trasera. En total, incluyendo la pintura metalizada -la única opción disponible-, deberás abonar unos 31.250€.

«El actual Subaru Impreza deja atrás la nostalgia de su leyenda para concentrarse en su actual ‘empleo’: representar a la marca entre los compactos. Eso sí, a su manera. Ahora, mezcla sus tradiciones irrenunciables con tecnologías de hoy como la hibridación».

Quien crea firmemente en que la vida es una sucesión de etapas -y, cada una, muy diferente de las anteriores-, tiene un buen ejemplo automovilístico de ello en el Subaru Impreza. No se nos ocurre un modelo que, a lo largo de su historia, haya cambiado tan radicalmente de propósito.

No en vano, surgió en 1992 como una alternativa para ‘amarrar’ a potenciales clientes que buscaban una berlina no tan grande como el superior Legacy. Y, muy poco después, al revelarse como una máquina mucho más apta para los rallys que aquél, encontraría así el ‘trabajo’ de sus sueños.

De ahí, al mito. Victorias en todos los rincones del globo, muchos de ellos con nombres que aventan el alma al recordarlos: Ouninpohja, Col de Turini, Bunnings, La Mussara, El Cóndor, Sweet Lamb… Otros nombres, éstos de personas, quedarían indisociablemente unidos a él como, por ejemplo, el del astro escocés Colin McRae. O el de su gran ‘némesis’ inglés Richard Burns.

Ya en aquella época, el Impreza desarrolló la que aún sigue siendo su mayor virtud. Una que caracteriza a los vencedores: su capacidad de adaptación. La ‘mano silente’ de los cambios reglamentarios lo llevaron desde el primigenio Grupo A que fue hasta las variantes de producción ‘carreras-cliente’ que aún puedes ver compitiendo en trofeos locales y regionales.

Imagen posterior del Subaru Impreza Hybrid

Terminado el repaso nostálgico de cada día, el actual Impreza aparta la vista de las viejas fotografías para concentrarse en su actual ‘empleo’: representar a Subaru entre los compactos. Eso sí, a su manera. Ahora, mezcla sus tradiciones irrenunciables -como la tracción integral simétrica y el motor bóxer- con tecnologías de hoy como la hibridación.

Mecánica: ahora sí que ‘rinde’

Antes de este ‘restyling’, si algún defecto podía sacársele al modelo, era precisamente el escaso rendimiento de su única mecánica. La solución adoptada por la firma nipona ha consistido en acoplar el nuevo ‘e-Boxer’ 2.0 híbrido que ya estrenó el Forester. 150 CV de potencia -contando los 17 de la parte eléctrica- y, desde el primer kilómetro, una invitación a practicar una conducción ‘eco’ y confortable. Pero, si lo necesitas, puedes obtener el máximo rendimiento al instante con sólo hundir el pie derecho.

Esquema motriz del Subaru Impreza Hybrid

Mención especial merece el mecanismo de recuperación de energía, muy potente en las deceleraciones y -más aún- en las frenadas. Apenas unos pocos metros de cuesta descendente bastan para recargar una parte significativa de la batería.

Los modos de conducción son varios, aunque se encuentran algo ‘desperdigados’. Por su parte, el motor eléctrico ofrece un ‘EV Mode’ capaz de impulsar el vehículo por sí solo, siempre y cuando el nivel de carga sea el adecuado. No obstante, su mayor utilidad -pues se desactiva al pasar de 40 km/h- la encontraremos a la hora de maniobrar, donde basta con levantar el pie del freno para moverse bien sin tener que tocar el acelerador.

Datos motor del Subaru Impreza Hybrid

Por otro lado, en el volante encontramos el botón del ‘Subaru Intelligent Drive’. Este sistema integra una modalidad ‘Inteligent’ capaz de establecer una perfecta circulación ‘a vela’ -que favorece el consumos-, y un modo ‘Sport’ más orientado al dinamismo que, sin ser homologable al de un auténtico ‘GTI’, sí proporciona una pizca de emoción razonable.

Asistentes: ausencias que se dejan notar

Lo primero a destacar en las ayudas a la conducción del Impreza es el acierto de integrarlas bajo el sistema EyeSight. Esta ‘suite’ centraliza toda la información que recibe de cada cámara y sensor presente en el coche.

Su influencia alcanza al control de crucero, al asistente de mantenimiento de carril, a la frenada automática de emergencia… Sin embargo, como en todo, hay clases: a diferencia de lo visto en el Forester, aquí no es capaz de ‘escanearte’ cada vez que accedes al interior. Así, el sistema que empleaba esta curiosa funcionalidad -el detector de fatiga- se ve reemplazado por uno más tradicional, el cual inicia un contador de tiempo al arrancar el motor.

Visualización ADAS del Subaru Impreza Hybrid
Opciones de ADAS en el Subaru Impreza Hybrid

En la zona del parabrisas-, sigue marcando diferencias con sus rivales al emplear dos cámaras frontales en una instalación que apenas ‘roba’ espacio. Estas últimas abarcan una gran extensión, y ‘leen’ con rapidez toda clase de líneas sobre el asfalto, incluso si su pintura se encuentra relativamente ‘desgastada’.

Continuamos con un control de crucero inteligente que funciona con extrema suavidad, anticipándose a los cambios de ritmo del tráfico. Y un detalle de personalización que aún no habíamos encontrado en otros vehículos: es posible seleccionar tres modalidades distintas para la respuesta del sistema. En la ‘Normal’, todavía se muestra algo brusco al acelerar para adaptarse a una velocidad superior. Pero tiene arreglo seleccionando la ‘Eco’ -mucho más delicada- o la aún más enérgica ‘Sport’.

En materia de ergonomía, tenemos sensaciones encontradas. Los mandos en el volante te permiten tanto alargar como acortar la ‘distancia de seguridad’ programada. Pero, al mismo tiempo, se percibe una ‘superpoblación’ de botones en esta área.

Botones der volante del Subaru Forester Hybrid

El asistente de mantenimiento de carril -que incorpora la función de permanencia en el centro del mismo- te deja ‘jugar’ bastante con la trazada entre las líneas. Pero, si abusas de su permisividad, recibirás una potente advertencia acústica y un llamativo mensaje gráfico en la minipantalla del panel de instrumentos.

Ahora, tocaría hablar de sensores. Y, en este apartado, el Subaru Impreza Hybrid tiene un problema: que no equipa ninguno. El acabado ofertado por la marca en nuestro país no incluye los detectores de ángulo muerto, ni tampoco los sensores de proximidad en el paragolpes posterior, los cuales ya casi hemos aceptado como ‘equipo mínimo de serie’ en prácticamente la mayoría de coches. Algo aún más inexplicable si recordamos el elevado precio del modelo…

Interior del Subaru Impreza Hybrid

Decepcionados con el tacto, regresamos a la vista, en este caso la trasera. La cámara posterior ofrece una amplia perspectiva, y una buena calidad de imagen que puede ajustarse en su propio menú de opciones. Como ya es costumbre, las líneas virtuales giran al mismo tiempo que el volante.

Conectividad: sin ‘adornos’, pero eficaz

Al igual que en otros Subaru, el clasicismo es la tónica dominante en el habitáculo del Impreza Hybrid. Todo está donde acostumbra a estar, lo cual es bueno… pero le confiere una seriedad algo excesiva que puede echar para atrás a quienes se sientan atraídos por su excelente habitabilidad.

Climatización en pantalla del Subaru Impreza Hybrid
Menú de opciones en minipantalla del Subaru Impreza Hybrid

Prueba de ello es la pequeña pantalla de la parte superior del salpicadero -que comparte con el Forester-. Heredera de los antiguos ‘displays’ de la década pasada, contiene múltiples páginas con información a todo color que -además- queda bien a la vista mientras conducimos.

Pasamos ahora a la central, que alberga en sus ocho pulgadas el sistema multimedia. Su tacto y respuesta son buenos, siendo de agradecer -en una manipulación ‘a tientas’- el pitido que devuelve cada pulsación. Aunque, si ése es el caso, te apañarás mejor con los siete botones físicos de acceso rápido y las dos moletas giratorias.

Home sistema multimedia del Subaru Forester Hybrid

En la pantalla, la ‘home’ se compone de varios iconos que sirven -al igual que los botones antes mencionados- como atajos a las principales funciones. Con una diferencia, y es que puedes colocarlos donde quieras, añadir los que creas que faltan… o suprimir los sobrantes.

Los gráficos son de buena calidad… pero -como viene siendo habitual en los coches japoneses- con un aspecto anticuado que no ‘encandila’. La estética es, por tanto, el único defecto destacable en un sistema que sorprende gratamente, una vez superas ese escollo de la primera impresión.

Telefonía en el sistema del Subaru Forester Hybrid

Y es que -a falta de probar el navegador original, no presente en la unidad- ninguna funcionalidad posee defectos de consideración. Emparejar tu smartphone a través de Bluetooth es casi tan sencillo y rápido como conectarlo a través de Android Auto o Apple CarPlay. En ambos casos, las llamadas se escuchan perfectamente.

Por su parte, el asistente vocal cumple con su tarea, y tampoco presenta una fraseología complicada de aprender. Si utilizas tu smartphone vinculado mientras conduces, dejará su puesto a Siri o Google Assistant.

Reproducción de música en el Subaru Impreza Hybrid

Terminamos con el equipo de audio, el cual despliega hasta seis altavoces. La calidad de la escucha se sitúa en la media, sin defectos notables como ruidos parásitos o estridencias. No obstante, nos cuesta aceptar que Subaru no ofrezca una opción superior. Primero, porque ningún competidor en su nivel de precio carece de este extra. Y segundo: porque Japón, como cuna de la alta fidelidad, está indudablemente llena de especialistas dispuestos a colaborar.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
7.5
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
6
TECNOLOGÍA DE CONFORT
7.5
TECNOLOGÍA DE ENTRETENIMIENTO
7
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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