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Mini ‘se arrepiente’ y lanza la nueva generación del Cooper… también en gasolina

Se ha venido hablando mucho tiempo de que la próxima generación del Mini, la cuarta, sería completamente eléctrica. Sin embargo, la firma británica ha recapacitado y completará la gama del modelo con dos versiones de gasolina; eso sí, ha utilizado una fórmula bastante inusual.

Imagen del nuevo Mini 2024 de tres puertas

Las marcas están empezando a ‘recoger cable’ con la electrificación. Y no es que, de repente, vayan a dejar de ofrecer o plantear modelos eléctricos en sus gamas, sino que van a mantener la posibilidad de que el cliente ‘elija’ entre varias posibilidades, es decir, entre una opción más ‘clásica’ de combustión y otra completamente eléctrica.

Lo hemos visto con Citroën y su Berlingo, que en muchos mercados se anunció -tras su último restyling- que pasaría a ser un modelo de comercialización exclusiva en versiones de cero emisiones… pero que, poco antes de su venta. seguirá manteniendo en la oferta hasta dos variantes diésel. Algo muy parecido a lo que también ha manifestado Peugeot con su Rifter.

En el caso de Mini ha sucedido lo mismo; cuando se planteó la llegada de la nueva generación, se anunció que el modelo emplearía una nueva plataforma y que sería un coche 100% libre de emisiones durante su circulación. Y, de hecho, ya está a la venta y se puede elegir en distintas variantes de potencia, dando lugar a los Cooper E -de 184 CV- y Cooper SE -218 CV-, a los que más tarde se sumará una variante aún más deportiva.

Sin embargo, ahora la marca sorprende anunciando que el actual Mini tendrá también un sucesor… de gasolina; pero no estará basado en el nuevo Mini eléctrico -J01-, sino en la actual tercera generación, conocida como F55, pero que ahora pasa a denominarse F65. La ‘jugada’ nos recuerda un poco a lo que hizo Peugeot con sus modelos urbanos hace ya unos 15 años.

Imagen tres cuartos traseros del nuevo Mini 2024 de tres puertas

En aquel momento, la marca francesa vendía el nuevo 207, que reemplazaba al 206. Sin embargo, como entendía que este último modelo todavía ‘tenía cuerda’ por delante, decidió mantenerlo como alternativa económica al 207, haciendo tres cosas: poniéndole el nombre de 206+, incluyendo el mismo frontal del 207… y también gran parte de su salpicadero.

Salvando las distancias, Mini ha hecho algo similar para ‘mantener’ en el mercado al modelo de la generación que todavía seguía en los mercados; un vehículo que, en realidad, se puede considerar plenamente vigente en todos los aspectos, en especial en lo que tiene que ver con prestaciones, agrado de conducción, aspectos tecnológicos… A esta política la denomina ‘Power of choice’.

Pues tomando ese punto de partida, lo que ha hecho el fabricante inglés ha sido asemejarlo estéticamente al que sí es el auténtico Mini ‘de nueva generación’, el eléctrico y, por eso, ha adoptado su apariencia estética, así como su nuevo y digitalizado interior. Pero no ha quedado ahí la cosa, también se ha producido una reestructuración de la gama y de algunas denominaciones.

Este año tendremos cuatro Mini Cooper 2024

Hay que decir, que el Mini 2024 se va a presentar, de inicio, con la carrocería de tres puertas, a la que posteriormente se unirían las carrocerías de cinco puertas y la descapotable. Uno de los primeros aspectos interesantes es que desaparecen los motores diésel, así como las versiones básicas en general. De hecho, ahora el punto de partida le corresponde al llamado ‘Cooper C’, que no es sino una versión equipada con un motor 1.5 turbo de tres cilindros con una potencia final de 156 CV -20 CV más que su predecesor-. De esta forma, el coche es capaz de acelerar de 0 a 100 en 7,7 segundos -por los 8,1 de su predecesor-.

Por encima se sitúa el ‘Cooper S’, denominación ya conocida y que va a aparejada a un motor 2.0 turbo de cuatro cilindros con una potencia de 204 CV -curiosamente, aún siendo 28 CV más potente que su predecesor, no consigue mejorar la aceleración de 0 a 100, que se queda en 6,6 segundos, mientras que el consumo declarado es de 6,1 litros de media-; no hay ninguna mención en estos modelos a ningún tipo de hibridación o electrificación, de tal manera que en España hablaríamos de coches que cuentan con la etiqueta ‘C’ de la DGT. Resulta curioso -o quizá se deba a un simple tema de espacio para alojar la tecnología- que no haya optado por un sistema híbrido, aunque fuese ligero.

No menos curioso ha sido ese cambio de parecer en cuanto a ofrecer algo más que versiones eléctricas. Sin embargo, en palabras de una responsable de Mini, todo es debido a que considerar el modelo recién lanzado como “el coche ideal para todas aquellas personas que quieren conducir un Mini ‘clásico’ de tres puertas y aprecian las prestaciones tradicionales y el sonido de un motor de combustión”. Parece claro que la propia marca reconoce que la ‘banda sonora’, en un modelo tan pasional como éste, sigue siendo algo fundamental para los clientes.

Estéticamente, como decimos, se mantiene el estilo general del Mini conocido hasta ahora, si bien la parte delantera y trasera se asemejan a las de su hermano eléctrico de concepción más moderna. Con todo, se aprecian diferencias claras, como que en el Mini de gasolina, tenemos ese elemento tan característico como es el parabrisas delantero con muy poca inclinación.

En cuanto a detalles tecnológicos, si haces ‘zoom’ sobre una imagen de la parte delantera verás el reducido hueco que ha sido necesario para incluir el que es el sensor de radar más pequeño utilizado por Mini y el Grupo BMW hasta la fecha. En todo caso, hay un total de 12 sensores ultrasónicos repartidos por la carrocería del coche, siendo su objetivo el de recopilar información para el buen funcionamiento de las ayudas a la conducción.

También es tecnológico la forma de ‘saludar’ del coche cuando el usuario se aproxima a él con la llave -física o digital, mediante la app de Mini-. Cuando te encuentras en un área inferior a tres metros, el vehículo realiza una animación de bienvenida con las luces; al aproximarte a menos de metro y medio, se procede al desbloqueo de los seguros de las puertas… y, como dice en la marca, esta ‘experiencia’ se puede compartir con aquellos usuarios que el dueño desee que dispongan un duplicado de esa llave virtual.

El interior sí cambia de generación en el Mini Cooper 2024

El diseño del habitáculo se ha renovado por completo en el Mini 2024. De nuevo, la fuente de inspiración ha sido el Mini eléctrico de la nueva generación y el ejemplo más claro es un salpicadero prácticamente idéntico, si bien varían cosas como las salidas de aire más cercanas al volante o el propio diseño interior de los paneles de las puertas. Pero también hay muchos elementos nuevos, siendo el más vistoso el gran ‘reloj’ central, que ahora es todo pantalla y prescinde de todos los botones que llevaba su antecesor.

Otro cambio importante es lo relacionado con los controles de la climatización, que desaparecen y también pasan a estar integrados en la gran pantalla de 24 cm de diametro -y, por lo tanto, 75,4 cm de circunferencia-, que hace las veces no solo de instrumentación -en combinación con el dispositivo HUD de proyección de datos-, sino también de gran centro multimedia. Un sistema impulsado por el SO Mini Operating System 9, que concentra “una amplia gama de funciones digitales”.

En dicha pantalla pueden verse la velocidad y el consumo en la parte superior; la inferior, de apariencia y colorido configurables, permite mostrar funciones como la navegación -que, en opción, puede incluir realidad aumentada-, fuentes de sonido, la telefonía… con un manejo sencillo, inspirado en el de un teléfono móvil. También como en los teléfonos, se puede personalizar el fondo de pantalla con una foto que desee el usuario; como curiosidad, según los colores que tenga esa foto, se iluminará en esa tonalidad las diferentes superficies del salpicadero del sistema de alumbrado ambiental.

Por otro lado, el dispositivo, además de poderse manejar de manera táctil, cuenta con un asistente por voz natural que se activa diciendo ‘Hey Mini’ y que gráficamente está representado por un avatar en forma de perro denominado Spike.

Imagen interior del nuevo Mini 2024 de tres puertas

Precisamente, en el lugar donde antes irían los mandos de la climatización, ahora aparecen cinco controles que sirven para poner en marcha el vehículo, para controlar las diferentes posiciones del ‘cambio’ -por llamarlo así-, para elegir entre los distintos modos de conducción -o ‘experiences’, como llaman en Mini-, para activar el freno de mano -debe ser el botón más pequeño de la historia- y para controlar el volumen, activar o avanzar/retroceder por funciones del equipo de sonido.

Se da por hecho que no habrá versiones manuales y, por eso, el lugar donde se emplazaría la palanca pasa a estar ocupado por un generoso cargador inalámbrico. Lo que se mantiene, como en todos sus predecesores, son las múltiples combinaciones decorativas disponibles para los modelos. Eso incluye guarnecidos del interior, inserciones, colores exteriores -de carrocería y techo-, llantas -de 16 a 18″-

Por cierto, que el modelo ya ha anunciado sus precios, teniendo como punto de partida los 29.900 euros del Mini Cooper C con acabado Essential y siguiendo con los 33.900 del Cooper S con el mismo acabado. No son precios más elevados que los de las unidades que se pueden encontrar en stock del modelo actual, aunque estas últimas vienen con más detalles estéticos incluidos en su equipamiento.

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