Concepts y prototipos

Porsche Mission R: cuando los electrones echan a correr

La competición forma una parte indisociable del 'ADN' de Porsche. Era de esperar, por tanto, que su afán electrificador llegara también a las carreras.

Imagen frontal del Porsche Mission R

Más destacada o más ‘difuminada’, todas las marcas de coches tienen una identidad. En el caso de Porsche, su gran seña característica es su pasión por las carreras. Tanto en circuito como en tramo, sus modelos y prototipos han creado, con sus triunfos, una historia que ha glorificado el emblema de la casa de Stuttgart.

Bien como causa, bien como consecuencia, lo cierto es que cada Porsche que sale de la factoría está siempre preparado para dar el máximo en cualquier situación competitiva. Esto aún encuentra continuidad en su primer modelo eléctrico -el Taycan, el cual se ha mantenido por mucho tiempo como el más rápido en Nürbirgring.

Pero la agenda de la electrificación del automóvil avanza en Europa con paso cuartelero, llegando ya a las puertas de un potencial conflicto con este mundillo tan pasional. Conflicto que podría poner la identidad de la marca germana ‘contra las cuerdas’ si no lo gestiona adecuadamente…

Una misión ‘carreras-cliente’

Afortunadamente, esto último no sucede en este universo. Porsche tiene un plan muy claro para aprovechar las virtudes de la nueva energía, sin menoscabo de la pasión inherente a la competición. Como ya hicieran con el Taycan en su día, ahora se encuentran en una nueva ‘misión’. Se llama ‘Mission R’. Y se trata de un ‘concept-car’ que, en esta ocasión, anticipa un futuro modelo ‘carreras-cliente’ -es decir, se comercializa listo para correr- que, presumiblemente, debería convertirse en el protagonista de su ‘Supercup’, el campeonato monomarca que actualmente se disputa ‘en paralelo’ a la Fórmula 1.

Imagen posterior del Porsche Mission R

Empecemos a dejar algunos datos por aquí. El Porsche Mission R mide 4,32 m de longitud, por 1,99 de anchura y 1,19 de altura. De tamaño similar a un 718 Cayman, su carrocería está ejecutada en plástico reforzado con fibras naturales de lino. Dicho componente -que la marca ya ha utilizado en carreras reales– está también presente en varios elementos aerodinámicos, así como en la estructura de los asientos. Además de su facilidad de reciclaje, este material aporta una relación de ligereza y resistencia similar a la fibra de carbono.

La planta motriz la componen dos propulsores -uno por eje, al estilo del Taycan- con unos 1.088 CV de potencia conjunta. Eso sí, sólo en la modalidad prevista para sesiones de calificación. En carrera, el Mission R se ‘conformará’ con 680 CV, otorgando la propulsión principal a la parte posterior -y sus 653 CV-, y limitando la delantera con una aportación menor que asegura la motricidad y la correcta toma de curvas.

Interior del Porsche Mission R

La propia Porsche ya dice que el ‘cockpit’ del Mission R es muy parecido a un simulador de conducción. Visto lo visto, no les llevaremos la contraria. En una pantalla propia, el mismo volante ya muestra la información esencial para el pilotaje como la velocidad, la carga de combustible o los tiempos de vuelta. Una segunda pantalla, sobre la columna de dirección, ofrece la imagen recogida por las cámaras de retrovisión que reemplazan a los tradicionales espejos.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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