Movilidad

Por qué te costará despedirte de tu eléctrico

El vehículo eléctrico es el futuro. Un futuro más limpio y tecnológico... pero no precisamente exento de algunos inconvenientes. Por ejemplo: ¿Qué ocurre cuando toca desprenderse de él?

Imagen alegórica de una Venta de Coches

El ciclo de vida de una nueva tecnología es siempre el mismo. Empieza con su presentación en sociedad, la cual suele captar el interés de miles de entusiastas que ya aguardan con el dinero en la mano. Ello consigue que, el día de su lanzamiento comercial, las colas en los comercios lleguen hasta los titulares de la prensa y la televisión.

Pero, pasado ese efecto, no es nada inusual que estos primeros usuarios -muy ufanos- comiencen a experimentar en sus carnes las contrapartidas del producto o servicio que han adquirido. Es la euforia y la tragedia de los llamados ‘early adopters’, quienes compran -más caro que nadie- sin aguardar a que la idea que apoyan con su dinero se asiente en el mercado.

Lo mismo está sucediendo ahora con el coche eléctrico. Cada vez aparecen más modelos con una ‘ventana de uso’ razonable para el consumidor medio. Y mientras esto tenía lugar, muchos ‘pioneros’ han tenido tiempo para convivir con sus máquinas, en lo bueno… y en lo malo.

Un complicado adiós

De la misma manera que uno tradicional, un coche eléctrico puede también dejar de ser útil o conveniente para su propietario. Los devaneos de la vida -como, por ejemplo, cambios de empleo o residencia- afectan al vehículo y, por ende, al uso que se hace del mismo. En estos casos, la solución suele ser la venta. Y, si tu coche se mueve con electrones… tienes un problema.

Un reciente estudio de Sumauto -con el título “2020: el año de inflexión del vehículo eléctrico (de ocasión)”- revela que tu eléctrico podría pasar más de cien días con el cartel de “Se Vende” antes de encontrar comprador. Por el contrario, un turismo gasolina o diésel tarda unos 43 en cambiar de manos.

Este dato choca frontalmente con el segundo más destacado de los que se recogen en el informe. Y es que, paradójicamente, el interés por los eléctricos de segunda mano no deja de crecer: por término medio, sus anuncios reciben hasta 78 visitas mensuales frente a las 38 de un coche de combustión.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.