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Por qué recordamos los coches a través de sus anuncios

La cercanía de la publicidad en nuestra vida cotidiana nos empuja -sin que seamos conscientes- a identificarnos con lo que vemos en ella. ¿Qué ocurre cuando los coches son el producto?

Imagen de Vinnie Jones en un anuncio de SsangYong

Con la mano en el corazón: de todos los anuncios que has visto -o escuchado- hoy, ¿cuántos recuerdas con detalle? Muy posiblemente, tal vez sólo dos o tres, como mucho. No pasa nada, es lo normal. Esos dos o tres publicistas han hecho bien su trabajo. Los demás… definitivamente, no era su día.

Se trata, por encima de todo, de conseguir un impacto. Y mejor cuanto más emotivo sea. Un reciente estudio -firmado por la consultora Nielsen- señala que, durante la cuarentena, un tercio de los españoles recuerda los anuncios de coches que han encontrado navegando por Internet. Un dato sorprendente, teniendo en cuenta lo mucho que el confinamiento nos ha alejado de nuestros automóviles.

Todo por la atención

Y es que la publicidad vive de lograr que sus mensajes perduren en tu memoria. Y, para ello, en muchas ocasiones llegan a descuidar el producto… pero no su marca. Lo que te llevaba en los noventa -por poner un ejemplo del automóvil- a pensar en Renault cada vez que surgía un ‘Gerappa!’, dejando al pobre Clio en segundo plano.

En la actualidad, una de las estrategias más usuales es la de ‘rescatar’ algún pedazo de ficción lo suficientemente memorable -por sí solo- como para pertenecer a la ‘cultura popular’. Si dicho fragmento está bien escogido es un éxito seguro, pues el recuerdo del espectador es instantáneo. Y, lo más importante: no siente que está viendo un anuncio.

En uno de los bloques de tiempo más caros del año -los del descanso de la Superbowl-, Jeep optó por esta vía y metió de nuevo a Bill Murray en la pesadilla de su vida, el famoso ‘Día de la Marmota’. Por suerte para él, contaba -a diferencia de la película- con un estupendo Gladiator naranja, para distraerse ‘haciendo el cabra’…

Aunque, si de actores hablamos, hay algunos que no precisan interpretar un papel para venderte algo. Más bien al contrario, ponen los rasgos más destacados de su propia imagen pública al servicio de la marca. Con ello logran, también, traspasar parte de su fama al propio producto.

Existen un buen par de ejemplos procedentes de la ‘factoría Guy Ritchie’. El primero de ellos es la colaboración de Jason Statham en el documental de Audi ‘Truth In 24 II’, que narra desde dentro la participación de la firma de los aros en una edición de las 24 Horas de Le Mans.

El segundo es el siempre controvertido Vinnie Jones. Famoso por su conducta… digamos, expeditiva, este ex-futbolista reconvertido a intérprete cubre con su aura de ‘tipo duro’ a lo último de SsangYong, su todo camino Korando. Después de su explicación tan clara y razonada de cada detalle… ¿te atreverías a decirle que no te interesa el coche?

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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