Tecnología HC

Peugeot 106 premium: así de tecnológico era un microurbano en los 90

Nos hemos acostumbrado en los últimos tiempos a que los coches del segmento urbano, incluso el microurbano, dispongan de las tecnología de coches más grandes. Pero, ¿qué sucedía hace exactamente un cuarto de siglo?

Imagen del Peugeot 106 premium de 1995

A mediados de los 90, los microurbanos eran coches muy interesantes para el día a día, por su precio ajustado y su bajo consumo. Era el momento de los Ford Ka, Seat Arosa, Renault Twingo, Citroën Saxo, Fiat Seicento… y Peugeot 106. Hacían honor, todos ellos, al término ‘utilitario’, porque eran la manera ideal de desplazarse del punto ‘A’ al punto ‘B’ sin mayores complicaciones.

Sin embargo, Peugeot pensó que era posible ofrecer una versión más tecnológica -para la época-, completa y equipada de su 106. O eso al menos pensaron los responsables de la marca en Italia, ya que en aquel mercado y coincidiendo con el Salón de Bolonia de 1995, presentaron para el mercado doméstico el llamado 106 Premium.

Imagen interior del Peugeot 106 premium

Era una serie limitada a tan sólo 600 ejemplares y que incluía prácticamente todo el equipamiento tecnológico que un modelo de esa época podía llevar. Los elevalunas eléctricos y el cierre centralizado con mando a distancia, por supuesto, no faltaban… pero era sorprendente que dispusiera de dirección asistida, climatizador, espejos lateriales con regulación eléctrica y calefacción y hasta airbag para el conductor.

Que el modelo pretendía ser diferente a todos sus rivales también se notaba en la placa numerada que denotaba su carácter de serie limitada o la inclusión el el equipamiento de unos lujosos asientos en cuero y Alcántara.

Lo cierto es que la fórmula funcionó muy bien y los 600 ejemplares, todos ellos dotados de carrocería de tres puertas y el motor 1.4 gasolina de 75 CV, se agotaron rápidamente en el país transalpino. No sólo eso: los propios concesionarios, como accesorios de postventa, ofrecían elementos para incrementar aún más la exclusividad de su unidad, como unas vistosas llantas o inserciones de madera para el interior.

Cómo hemos cambiado -para bien-

Con todo, está claro que 25 años es mucho tiempo y, por eso, hoy un modelo urbano no sólo ha crecido en tamaño exterior e interior, sino que dispone de tecnologías que son compartidas con vehículos del segmento de los compactos y las berlinas.

Imagen tres cuartos trasero del Peugeot 106 premium de 1995

Quien mejor puede representar todo eso es el actual Peugeot e-208, la versión eléctrica y, por lo tanto, más avanzada de este modelo. Aparte de su condición de eléctrico, con su motor de 136 CV, este 208, tal y como pudimos comprobar en el CarLab de la versión GT Line, cuenta con un llamativo cuadro de mandos digital con efecto 3D, un completísimo sistema multimedia con pantalla táctil de 10″ o una aplicación con la que coche y móvil del propietario se pueden comunicar.

A eso hay que añadir asistentes la conducción, que era algo que aún ‘no se había inventado’ en la época del 106, como el de mantenimieto activo de carril o el control de crucero activo, que hacen que el 208 sea calificado como vehículo con nivel 2 de conducción autónoma. Por no hablar de los mucho más eficaces faros de leds, el sistema que te permite entrar y arrancar el coche con sólo llevar la llave en el bolsillo…

P. Parada
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.