Movilidad

Nuuk Cargopro Delivery: ¿puede una moto estar ‘conectada’?

Llevamos muchos años haciendo referencia a los vehículos conectados; casi siempre hacemos referencia a automóviles, furgonetas, camiones... pero, ¿existe esa conectividad en los modelos de dos ruedas? La respuesta puede estar en un producto español.

Imagen moto NUUK Cargopro

Se llama Nuuk Cargorpo y aunque el nombre no te resulte familiar, es muy probable que ya hayas visto alguna por la calle porque, de hecho, Correos ha adquirido 600 unidades para sumar a su flota. Hablamos de una moto eléctrica desarrollada en Euskadi -en concreto, Nuuk tiene sus instalaciones el AIC, Automotive Intelligence Center-, que ha contado con partners de lujo para dar forma a los productos que componen su actual gama.

El socio principal es, sin duda, la mítica Rieju que con sus 75 años de experiencia en el mercado ha servido para que el desarrollo y fabricación del producto contase con todas las garantías. Hay que recordar que esa firma, cuyo nombre nace de la fusión de los apellidos de sus fundadores -Luis Riera y Jaime Juanola-, lanzó su primer modelo en 1953, la Rieju 175. En la actualidad, disponen de la capacidad de fabricar hasta 10.000 motos eléctricas al año y ofrecen cerca de 80 servicios técnicos oficiales, así como mil centros autorizados en España y 2.000 en toda Europa, con lo que la distribución y mantenimiento están más que asegurados.

Y luego está el motor eléctrico, desarrollado con la tecnología de Bosch, que es una de las firmas más innovadoras no sólo en este tipo de propulsores, sino de la industria del automóvil en general y que es famosa por batir récords de patentes año tras año; en el caso de la Nuuk no es sólo el motor es de Bosch: también ha desarrollado el cargador, la controladora -es decir, el ‘cerebro’ que hace funcionar de manera correcta todo el sistema-, la batería, el display que muestra información -lo que sería la instrumentación o cuadro de mandos- o, incluso, la parte relacionada con la comunicación entre moto y usuario -es decir, la conectividad de la que hablaremos más adelante-.

El resultado final… es éste

La mencionada Nuuk Cargopro es un modelo que cuenta con unas dimensiones manejables, lo cual es interesante para desevolverse en el que será su terreno natural: los entornos urbanos. Así, su anchura máxima es de 83,5 cm, y tiene la ventaja de que la altura del asiento es de 78,5 cm y la accesibilidad, por lo tanto, es muy buena, similar a la de los scooter. Otro de los elementos que definen a esta versión es que sólo dispone de un asiento, porque la parte posterior se puede aprovechar para instalar dos de los accesorios para los que está pensado esta variante ‘de carga’.

Por un lado se encuentra el soporte para baúl… y, por otro, el propio baúl, disponible con capacidades de 120 y 200 litros -que tienen la ventaja de que no superan la anchura máxima del vehículo-. El peso en vacío de esta moto eléctrica, incluyendo la batería, es de 150 kg. Es una cifra elevada, pero que también se debe a la rigidez de la estructura y el chasis del vehículo -tubular de doble cuna-; con todo, la distribución de pesos es muy bueno porque la batería, que es el elemento más pesado, se ubica en una posición baja… lo que a su vez ayuda a reducir el centro de gravedad del vehículo y contribuir a mejorar su estabilidad.

imagen cuadro de mandos de la moto eléctrica Nuuk

En cuanto a la parte mecánica, el motor Bosch dispone de una potencia total de 6 kW -equivalente a algo más de 8 CV-, que son suficientes para alcanzar los 90 km/h. Además, como tiene una buena cifra de par de 43 Nm y debido a que ofrece la clásica respuesta instantánea de los motores elécricos, lo que se percibe al girar la maneta del acelerador es una salida potente, ideal para una conducción urbana muy ágil… y con muy poco sonido en comparación con las clásicas motos ‘de combustión’. Por su parte, la batería -que es fija y no extraíble- dispone de una capacidad de 4,8 kWh; en realidad, se compone de dos módulos de 2,4 kWh cada una; cuando con el tiempo pierden su capacidad, la marca las ofrece como accesorio para reemplazar.

Eso quiere decir que en una conducción normal, la autonomía media ronda los 100 km, pero si se practica una conducción ‘eficiente’ -con aceleraciones más suaves, manteniendo una velocidad constante, aprovechando las inercias e, incluso, regenerando electricidad tocando el freno cuando afrontas unas larga cuesta abajo- es posible llegar a 120 km. En principio, son valores más que suficientes para el desempeño diario que se le va a exigir a un modelo de este tipo -básicamente, el reparto de paquetería de tamaño pequeño y mediano-. Por lo que se refiere a tiempos de recarga, tarda en torno a cinco horas en cualquier enchufe convencional y alrededor de 1,8 horas, para alcanzar el 50% con el sistema de carga rápida. ¿Algo interesante de este vehículo? Dispone, incluso, de marcha atrás, que puede resultar útil en maniobras.

La parte conectada es lo que la define

También lo decíamos al principio: muchos vehículos en la actualidad son modelos conectados. Esto así en parte porque desde el 1 de abril de 2018 todos los automóviles de nueva homologación deben disponer del sistema Ecall de llamada de emergencia… pero no es algo aplicable a las motos. Con todo, eso no significa que no haya modelos que cuenten de un buen nivel de conectividad, por el hecho de que pueden incluir algún tipo de módulo para que, con la ayuda de una tarjeta SIM, se pueda vincular vehículo y móvil del usuario mediante una aplicación.

Lo hemos visto recientemente en varios modelos de BMW; no sólo en sus grandes modelos de carretera, sino también en sus scooter eléctricos. Y lo mismo sucede con la Nuuk Cargo Pro, que dispone de diversos tipos de conectividad, englobados bajo la denominación eConnectivity. Una de las utilidades de que las motos estén conectadas es que se puede gestionar mejor todo su mantenimiento; además, desde la marca también aseguran que esa conectividad ayuda “a mejorar la gestión de las empresas ya que facilitan la toma de decisiones e incrementan la productividad de recursos. Reduce los costes con la optimización de rutas y por tanto, el consumo y mantenimiento del vehículo; reduce el impacto ambiental mejorando los hábitos de conducción reduciendo el consumo de combustible e incrementa la seguridad detectando actividades fraudulentas, controlando horarios de trabajo, alertando en caso de robo”…

A todo eso hay que añadir que Nuuk propone a sus clientes la posibilidad de contar con una plataforma, conocida como Localizza -y que es propiedad de la marca-, y que está pensada para desarrollar soluciones de localización y gestión de personas y flotas de vehículos.

Por lo demás, esta moto eléctrica también dispone de un cuadro de mandos digital; un display monocromo cuyo brillo se ajusta automáticamente a las condiciones de luminosidad existentes -como la pantalla del móvil- que contiene información útil durante la conducción, como puede ser el nivel de carga de la batería, la velocidad en tiempo real, la autonomía restante, el modo de conducción seleccionado -que se elige desde un mando situado en la empuñadura izquierda del manual-, la temperatura ambiente o la hora… Incluso no falta un ordenador de a bordo, que puede registrar datos como la velocidad media, el consumo en Wh por km, la distancia recorrida o el tiempo empleado en el último trayecto.

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