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Nissan Qashqai: qué versión elegir y por qué tecnología apostar

Al recién estrenado SUV de Nissan le queda mucho protagonismo por delante. Ser portada en multitud de medios, protagonizar todo tipo de pruebas y ganarse un hueco en muchos garajes. Ahora bien: ¿ya sabes cuál es la variante correcta de la gama?

Imagen de una pareja de Nissan Qashqai

Lanzado en 2006 y celebrando la llegada de su tercera generación, la vida comercial del Qashqai se puede definir, hasta el momento, en dos palabras: éxito rotundo. Inventor del concepto ‘crossover’, si como tal entendemos un vehículo situado en la franja que existe entre los SUV medios y los vehículos compactos, celebra sus 15 años con un modelo más avanzado y tecnológico de su historia. Algo que, por otra parte, era de esperar.

Ya está en los configuradores y concesionarios el Qashqai 2021 que, de inicio, no plantea una gama enorme en cuanto a propulsores, pero sí un amplio abanico de acabados. Una buena ocasión para analizar con calma este modelo y hacer nuestras recomendaciones.

Por motor: poco para elegir, pero lo correcto

La gama inicial arranca con el motor 1.3 turbo de cuatro cilindros; sí, es un motor pequeño, pero mantiene los cuatro cilindros en lugar de tres. Puede parecer que, en la actualidad, ese es un detalle menor; pues casualidad o no, estamos ante el mejor motor de la categoría. En realidad ya lo era, pero es que ahora ha mejorado con la inclusión de un sistema micro-híbrido que le hace ganarse la etiqueta ECO de la DGT.

Ese motor está disponible en variantes de 140 y 158 CV; nos decantamos por la primera, a pesar de que la segunda aporte un extra en rendimiento, se venda con cambio automático y sea la única que, si así lo deseas, puedas combinarla con la tracción total. A nuestro juicio, por rendimiento, el 140 CV es suficiente y sale 3.100 euros más barato que el de 158 CV.

Imagen interior de un Nissan Qashqai

Combinado con la caja manual de seis marchas y la tracción delantera, este propulsor suena bien, tiene buen rendimiento a cualquier régimen y se marca unos correctos 196 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 en 10,2 segundos; todo, con un consumo medio de 6,5 l/100 km. Tal vez pueda parecer un poco elevado este último dato para un modelo que recurre a la ayuda -a baja escala- de la electricidad, pero no hay que olvidar que es un coche de cierto peso -1.405 kg- y aerodinámica ‘normal’ -con un Cx de 0,31-, por lo que la cifra nos parece tremandamente realista.

Además, como el depósito de combustible no se ha miniaturizado para ahorrar peso -que parece otra tendencia en el mundo del automóvil actual-, se consiguen autonomías que pueden rondar en uso real entre 700 y 800 km con un depósito.

Por acabado: un buen punto medio

Frente al reducido número de motores de la gama inicial -que, próximamente, se verá complementada por una variante híbrida no enchufable -de 190 CV-, hay muchos acabados para elegir, concretamente cinco: Acenta, N-Connecta, Premiere Edition, Tekna y Tekna +. De todos ellos, nosotros nos quedaríamos con el Premiere Edition, pero por ser una serie limitada en el tiempo puede que, en breve, deje de estar disponible.

Por eso, nos centraremos en el N-Connecta, que es un modelo lo bastante bien equipado de serie como para que no se le eche en falta nada importante. Por ejemplo, como principales elementos tecnológicos que lleva de serie, este acabado dispone de faros delanteros de leds, alarma, iluminación ambiental para el interior, control de obstáculos en el ángulo muerto de los retovisores, control de velocidad activo -capaz de ajustar la velocidad del coche a lo que marcan las señales de tráfico de la carretera-, asistente por salida del carril… Incluso tiene un airbag que se despliega entre las dos plazas delanteras.

Además, su interior tiene un estilo tecnológico y avanzado gracias a dos elementos que han debutado dentro de la gama Nissan, precisamente, en el Qashaqi. Por un lado, el bonito cuadro de mandos completamente digital y configurable… -puede mostrar hasta el mapa del navegador- además de ser muy grande, con sus 12,3″ de pantalla.

Y luego está la parte multimedia, con una pantalla táctil flotante que tiene un tamaño de 9″ -equivalente a 23 cm en diagonal- y que es la más grande de la gama. Integra sistema de navegación, es compatible con Android Auto y Apple Car Play -este último sin cables-, puede ofrecer Wi-Fi a los pasajeros -para conectar hasta siete dispositivos-, cuenta también con asistente integrado de Alexa y Google Assistant y, entre otras cosas, puede mostrar las imágenes del sistema de cámaras 360º, también incluido de serie en el N-Connecta-.

Por lo demás, el Qashqai ya nace como un modelo plentamente conectado, algo que aprovecha para, por ejemplo, disponer de mapas más completos e información del tráfico en tiempo real, así como otras aplicaciones embarcadas, como pueden ser las de la previsión del tiempo, precios de las gasolineras cercanas, posición de radares de velocidad… Por supuesto, sin olvidar la llamada de emergencia automática en caso de accidente o la posibilidad de solicitar asistencia en carretera con pulsar un botón.

Y luego están las funciones conectadas que puedes disfrutar desde el móvil y con instalarte una app. De esta forma puedes acceder a servicios por control remoto, como saber la presión de los neumáticos, la del aceite, los frenos y, en resumen, hacerle un chequeo al vehículo para verlo desde la pantalla del teléfono. También sirve para almacenar recorridos, analizar tu estilo de conducción, conocer la ubicación del vehículo…

Por opciones: no hay mucha variedad

Es lógico, si tenemos en cuenta que el coche de serie ya viene bastante completo. Con todo, hay tres packs principales; el primero, el denominado Styline pack cuenta con el techo panorámico, las barras de techo y los cristales traseros tintados, por un precio de 850 euros. En principio, es un pack prescindible.

Imagen de perfil deImagen de un Nissan Qashqai

Por otro lado, el pack Tech cuesta mil euros, e incluye el completo HUD de proyección de datos en el parabrisas -proyecta una imagen equivalente a una pantalla de 10″ o 27 cm-, y un sistema más avanzado de mantenimiento en el carril. Son dos elementos muy interesantes pero el precio resulta algo elevado.

Por último está el Comfort Pack, que por un desembolso de 800 euros añade el cargador inalámbrico para teléfonos que sean compatibles con esa tecnología, los faros antiniebla delanteros de leds o el portón trasero con accionamiento eléctrico. De nuevo, un conjunto de elementos prescindibles.

Por lo demás, si quieres opciones que consideres imprescindible, como un equipo de audio de alta gama -¿qué tal un Bose con 10 altavoces?- o un control de velocidad activo con función de circulación en atascos -en caso de que elijas una variante automática-, tendrás que fijarte en el acabado superior Tekna.

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