Compras inteligentes

Mitsubishi Eclipse Cross DI-D

La versión más completa de este SUV diésel y automático.

Imagen de un Mitsubishi Eclipse Cross de color negro en parado tres cuartos delantero

Considerar que un modelo que reúna esas características es una ‘compra inteligente’ quizá devaluaría el concepto de esta sección; pero es que el Mitsubishi añade algo definitivo: una promoción económica muy llamativa que le hace pasar de un producto minoritario a algo realmente interesante. Nos referimos, por supuesto, al Eclipse Cross y a su variante tope de gama, con motor turbodiésel, cambio automático de ocho marchas y tracción a las cuatro ruedas.

Empezaremos, precisamente, por el precio: el Eclipse Cross al que hacemos referencia, además de ser la versión más completa en cuanto a motor-transmisión, también va indisolublemente unida al acabado Kaiteki, que en Mitsubishi se asocia siempre al máximo nivel de equipamiento.

El precio de partida de este coche, el más caro de la gama del Eclipse Cross tiene un coste de 40.150 euros; sin embargo, hay dos campañas que se le pueden aplicar al modelo. Una, muy interesante y válida para cualquier usuario, supone 5.000 euros de descuento en este modelo, de tal manera que el precio ya baja hasta los 35.150 euros.

Por otro lado, si abonas parte del vehículo con la financiara de la marca, te rebajan otros 2.000 euros adicionales, de tal manera que el precio de partida serían 33.150 euros -sin la pintura metalizada- o, dicho de otra forma, sería complicado encontrar una alternativa parecida por ese dinero en cuanto a relación precio/equipamiento/transmisión.

Imagen del salpicadero del Mitsubishi Eclipse Cross

¿Y qué incluye el más completo de los Eclipse Cross por ese precio? Basta decir que las opciones se limitan a la pintura metalizada y todo lo demás, sean elementos de comodidad, seguridad, multimedia o asistentes a la conducción forman parte del equipamiento de serie.

Multimedia: suena muy bien, pero le falta una cosa

Esta variante dispone de la nueva generación de sistemas multimedia de la marca, que se denomina SDA, que son las siglas de Smartphone link Display Audio. Este dispositivo de control concentra en una pantalla de 17,8 cm situada en la parte alta de la consola central. Aunque la pantalla es táctil, sus funciones se pueden controlar desde una superficie táctil, al estilo de los controladores touchpad de los ordenadores, que se emplaza junto a la palanca del cambio.

Si utilizas un dedo, puedes deslizarte por la pantalla como si fuese el ratón de un ordenador y bastará con que presiones hacia abajo para seleccionar alguno de los botones. Utilizando dos dedos, si subes o bajas por el touchpad actúas sobre el volumen, y si lo haces de derecha a izquierda, puedes llevar otro tipo de ajustes.

¿Y qué cosas puede controlar el SDA? El teléfono que hayas vinculado previamente por Bluetooth, las indicaciones del sistema de ayuda al aparcamiento con cámaras 360º, el dispositivo que te informa cómo de ecológica es tu conducción, el equipo de sonido -que, en este caso, se compone de un potente reproductor Rockford Fosgate con un total de nueve altavoces, incluyendo un subwoofer de 25 cm, con una potencia total de 710 W-.

¿Qué es lo que le falta? En las versiones españolas, este SDA no cuenta con navegador incorporado… aunque la buena noticia es que el dispositivo es compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play, de tal manera que podemos utilizar o bien Google Maps o Apple Maps para llegar al destino, con información útil como el estado del tráfico en tiempo real.

Desde el punto de vista de la conectividad se echa en falta que, para los mercados europeos, esté disponible una app que sí se ofrece por ejemplo en Estados Unidos y que permite controlar numerosas funciones del coche desde el teléfono móvil.

Asistentes conocidos y todos incluidos

Todas las ayudas a la conducción que Mitsubishi ofrece, a día de hoy, están incluidas en el Eclipse Cross; por ejemplo, uno de ellos es el sistema de mitigación de colisión frontal -FCM-, que con la ayuda de una cámara y un radar láser es capaz de ‘ver’ posibles obstáculos en la carretera -incluso peatones-. En caso de que intuya que existe riesgo de colisión o atropello, o bien te ayuda a que frenes al máximo… o bien aplica los frenos por ti para evitar el choque o para que, si se produce, reducir sus consecuencias.

Imagen tres cuartos trasero del Mitsubishi Eclipse Cross de color negro

También lleva de serie el control de crucero adaptativo -ACC-, un sistema que cuando circulas por carretera es capaz de mantener la distancia con el vehículo que te precede, acelerando o frenando de manera automática para conservar dicha distancia… e, incluso, llega a detenerse por completo si se encuentra con más coches parados en un atasco o retención. Funciona bien en general, tal y como comprobamos en la prueba del Mitsubishi Eclipse Cross con la mecánica de gasolina.

Asimismo, entre la dotación está incluido el sistema de alerta de salida del carril; con la ayuda de una cámara, el Mitsubishi lee las líneas de la carretera que delimitan el carril… y en caso de que detecte que el vehículo las pisa o directamente las atraviesa, una señal acústica y un testigo en la instrumentación te avisarán de que existe el peligro de que te salgas de la vía. Su funcionamiento es correcto y supone un toque de atención útil por si te distraes al volante, pero resulta bastante ‘estricto’, sobre todo al tomas curvas y a poco que te acerques a una de las orillas del carril, te pitará… aunque puedes desconectarlo sin mayor problema.

Otra ayuda que vienen en el precio es el sistema de detección de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores -que con la ayuda de unos sensores de radar en el paragolpes trasero puede detectar vehículos que se aproximan desde atrás y se sitúan a 70 o menos metros de tu coche; en ese caso, si pones el intermitente porque vas a cambiar de carril, te avisa de la presencia del otro vehículo- o el dispositivo que cambia de manera automática entre luz corta y larga.

Pero… ¿y qué tal cumple como coche?

Aunque mucha gente piensa que los diésel ‘son el pasado», en realidad la combinación de un motor de gasóleo combinado con la excelente caja de cambio automática de ocho marchas da lugar al ASX más equilibrado de la gama. Es una pena que no pudiera combinarse con la tracción delantera y un acabado menos completo, lo cual lo haría aún más interesante para mucha gente.

Las prestaciones son suficientes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 11,7 segundos y una velocidad máxima de 193 km/h. Hay que tener en cuenta que el peso del modelo es considerable -1.675 kg-, pero aún así el consumo medio real suele estabilizarse en torno a los siete o siete litros y medio.

El diseño interior es más original que el de la mayoría de los Mitsubishi, pero con un estilo sobrio general donde predomina el negro -con detalles en tono plateado… Aún así, entre la mencionada pantalla del sistema multimedia, la bonita instrumentación con un aire deportivo o la tapicería de cuero que viene de serie, la verdad es que en conjunto muestra un estilo bastante sofisticado. La calidad es muy buena, sobre todo por ajustes, tacto de botones o sensación de durabilidad.

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