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Mitos sobre los eléctricos: ¿cuáles son ciertos?

Van a salvar el mundo, son mucho más tecnológicos que un vehículo convencional, su coste por kilómetro es muy reducido, no hay donde enchufarlos, tienen un precio elevado... ¿qué hay de cierto en lo que se cuenta de los coches eléctricos?

Tesla Roadster de color blanco aparcado frente a una casa

En la última década, el coche eléctrico vuelve a estar de moda. Vuelve porque, en sus orígenes, también se hicieron pruebas con este tipo de coches, e incluso en los años 80 y 90 marcas como PSA, Seat o Mercedes se aventuraron a mostrar cómo serían las versiones eléctricas de coches ya conocidos.

En todo caso, y por más tiempo que pase, este tipo de vehículos suelen llevar asociadas diversas ‘coletillas’. ¿Qué hay de cierta en ellas? Una marca como Hyundai, que es de las que más modelos de este tipo ofrece en su gama -con los Kona, Ioniq y Nexose ha planteado nueve preguntas y sus correspondientes respuestas. Y nosotros hemos querido analizar si se encuentra o no en lo cierto con lo que intentan transmitir a los usuarios.

El ‘range anxiety’ te puede deprimir

Podría empezar a considerarse una de las enfermedades tecnológicas del S.XXI: la ansiedad por quedarte sin batería en el momento más inoportuno. Puede suceder con tu móvil o tu ordenador, aunque en estos casos es fácil que puedas conseguir algo de electricidad a poco que lleves contigo el cargador y un enchufe próximo, o bien dispongas de un cargador externo. Sin embargo, con un coche eléctrico, quedarse sin absolutamente nada de carga en medio de una carretera será un problema que sólo se puede solucionar enviando una grúa o plataforma que te acerque a un punto de recarga próximo.

Hyundai asegura que los modelos eléctricos actuales han ido ganando en autonomía, y que la mayoría de ellos cuentan con entre 160 y 320 km. Además, pone como ejemplo su modelo Kona, que en sus versión con batería de mayor capacidad homologa más de 400 km de autonomía. Y si bien es cierto que los coches de este tipo cada vez tienen un mayor alcance, también es verdad que lo que la gente teme es… el periplo que debes atravesar si te quedas ‘a cero’ de carga en pleno viaje.

¿Hay suficientes lugares para recargar?

Todo es relativo: cada enchufe puede ser un punto de recarga y hay decenas de miles en cualquier localidad; sin embargo, si nos referimos a puntos de carga públicos de pago, que cuenten con un cierto nivel de potencia y sean utilizables, no hay tantos -comparados, por ejemplo, con las gasolineras-.

Para hacerse una idea, en España hay aproximadamente 11.600 gasolineras, mientras que lugares públicos para poner un coche eléctrico a cargar, unos 4.500. Y aunque la proporción de número de coches / puntos donde ‘reabastercerse’ es mucho más favorable a los coches eléctricos, el problema es que estos necesitan estar mucho más tiempo parados en ese lugar que un coche convencional en una gasolinera.

Poste de carga de coches eléctricos

¿Cómo encontrar los puntos de recarga eléctrica? Por ejemplo, utilizando Google Map, también con aplicaciones para el móvil -como, por ejemplo, Chargemap o Electromaps y también aprovechándote de la cartografía que viene en los sistemas de navegación de este tipo de vehículos, ya que suelen indicar los lugares próximos donde enchufar el coche.

Los vehículos eléctricos siguen siendo caros

El decálogo de Hyundai dice que… según como lo pienses. Es cierto que los coches eléctricos tienen un menor número de piezas, menos elementos de desgaste y, por todo ello, costes de revisión más ajustados y una menor probabilidad de gasto en labores de taller.

También es verdad que la electricidad -al menos con la que cargues el vehículo en tu casa- es más asequible que el combustible de las gasolineras. Pero la realidad es que un eléctrico, a día de hoy, sigue siendo claramente más costoso que uno equivalente en gasolina o diésel.

Imagen de un coche antiguo en un taller
Foto: Pexels en Pixabay.

Por poner un ejemplo, un Hyundai Kona 1.6 turbo de gasolina de 177 CV con su completo acabado Tecno, tracción delantera y el cambio automático, incluyendo todas las promociones de la marca sale por 23.740 euros, mientras que el equivalente eléctrico, sería el Kona de 204 CV: más potente, pero con un precio de 41.300 euros. Por lo tanto, el eléctrico tendría un precio 17.560 euros -es decir, casi te podrías comprar dos Kona ‘normales’-.

Aunque lograses ahorrar cerca de 3.000 euros al año en cuestión de carburante, aparcamientos regulados en zonas como Madrid o costes de mantenimiento, necesitarás entre cinco y seis años para que el Kona eléctrico empiece a ser rentable de verdad.

Un coche eléctrico… ¿es demasiado lento?

En realidad, todo lo contrario… al menos en lo relacionado con las aceleraciones y la respuesta instantánea. Los coches eléctricos, incluso los de potencia modesta -como un Seat Mii o un Skoda Citigo eléctricos- destacan por excelentes valores en aceleraciones cortas, como el 0 a 50 km/h o en 0 a 100 km/h. Por poner un ejemplo, el Hyundai Kona eléctric de 204 CV pasa de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos.

Tesla Roadster visto de frente

Es cierto que, en lo relacionado con velocidad punta, y por una cuestión de preservar al máximo la autonomía y alcance de una carga, el coche eléctrico no es tan rápido como un equivalente con motor diésel o gasolina. Siguiendo con el ejemplo del Kona, a pesar de su excelente potencia, la velocidad máxima se ha fijado en 167 km/h -que es un valor muy bueno para este tipo de coches y por encima de cualquier límite legal en la práctica totalidad de países-, mientras que su hermano de gasolina se va hasta los 210 km/h.

Un coche eléctrico… ¡no se puede mojar!

Es algo completamente falso. Sería como decir que el tren de cercanías es alérgico a la lluvia. Toda la parte eléctrica de un vehículo de este tipo está perfectamente aislada y protegida. Por lo tanto, llevar un eléctrico es algo perfectamente seguro, incluso en un día con una fuerte tormenta eléctrica. Y, por supuesto, también puedes llevar el coche a un túnel de lavado sin riesgo ninguno.

No hay mucha varierdad -aún- de coches eléctricos

Lo cierto es que en 2019 hemos asistido a la llegada de multitud de modelos, y muchos de ellos en el segmento más racional: el de los urbanos y microurbanos. Y aquí te hemos hablado de buena parte de ellos: los Seat Mii, Skoda Citigo, VW w-Up, Peugeot e-208, Opel Corsa-e, Renault Zoe, Citroën DS3 E-Tense, Mini eléctric, Honda e

Imagen tres cuartos frontal del Mazda MX-30

Teniendo en cuenta las diferentes versiones, en cuanto a tipos de acabado o distintas capacidades de batería y potencias, ya hay cerca de cien turismos eléctricos, a los que habría que sumar los modelos comerciales. Y eso no es todo: en 2020 se unirán nuevos modelos, como el Lexus UX, el Volvo XC40, el Mercedes EQV, el Mazda MX-30… incluso alguna motor eléctrica, como el Seat e-scooter.

Tanto eléctrico con sus baterías tendrán impacto negativo en el medio ambiente

Por suerte, muchos de los componentes de las baterías que llevan estos coches se pueden reciclar -lo mismo que pasa con las baterías clásicas que llevan los coches normales-. Lo bueno es que las celdas que contienen puede tener otra vida y utilizarse, por ejemplo, para almacenar energía solar y eólica. Incluso Nissan ha demostrado que se pueden usar para suministrar energía a una tienda de campaña… e, incluso, a una moderna furgoneta que vende helados.

En caso de impacto, ¿es más peligroso?

Lo cierto es que los coches eléctricos deben someterse a las mismas pruebas de seguridad que un coche normal, que son de por sí muy rigurosas. En todo caso, por ejemplo, frente a un coche de gasolina, el hecho de no llevar un depósito de carburante con un material inflamable juega a favor de los eléctricos.

Sin duda, la pieza más delicada puede ser la batería y sus componentes químicos; pues bien, fabricantes como Volvo -y la mayoría de quienes venden este tipo de automóviles- dedican gran parte del esfuerzo a que la batería viaje lo más protegida posible. Y en caso de que se produzca un incendio, Renault tiene claro que se puede lograr que estos modelos no supongan un riesgo adicional.

Si se avería, no sé dónde llevarlo

Como es lógico, la marca que te vende un eléctrico ya está preparada para realizar el mantenimiento periódico de este tipo de coches, así como reparar sus posibles averías. Siempre será el lugar indicado para llevar esta clase de modelos. De hecho, para cualquier tarea de mantenimiento clásico en cuanto a elementos de desgaste -frenos, amortiguación, carga del aire acondicionado…- podrás seguir llevando el coche a cualquier taller.

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