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Michelin quiere neumáticos sin aire para 2024

Los neumáticos sin aire no son simplemente una apuesta por la comodidad, sino también por muchos otros ámbitos como la seguridad o la sostenibilidad, y aunque ya se venden prototipos están lejos de generalizarse.

Ruedas sin aire

Al motorista medio le puede interesar esto. En la mente de un conductor caben ideas de todo tipo, pero seguro que este no piensa en los neumáticos, ni en los suyos ni en los de los demás. Y es que suelen funcionar sin problemas, durando bastante tiempo, hasta que necesitan ser reemplazados por otros. No ha habido ningún avance notable en la tecnología subyacente en los últimos cincuenta años.

Sin embargo los tiempo cambian, y ello parece incluir a la tecnología que toma parte con los neumáticos. Muchas compañías se están cuestionando si las ruedas de neumáticos aun son lo fundamental aun hoy, ya que están surgiendo prototipos de apariencia futurista en comercios del oficio por todo el mundo.

¿Son muy longevas las ruedas con neumáticos?

Estas nacieron en el Siglo XIX, y el primero en acoplarlas a los coches fue Andre Michelin, con resultados variados, en 1895. Sin embargo, más de cien años después estas siguen dominando el mercado. De hecho, el último cambio tecnológico significativo -pero sin dejar atrás el neumático- fue en los años setenta. Este consistió en cambiar la capa al bies, sustituyéndola por la construcción radial. De por medio se han producido constantes mejoras a la composición de la rueda, así como a los diseños de banda de rodadura, pero poco más puede haber notado un consumidor medio.

La única tarea restante ha sido y es, por tanto, asegurarse de que en su interior contienen una cantidad adecuada de aire. De lo contrario, se favorece el desgaste y deterioro del neumático, que terminaría reventando. Aquí es donde entra la idea planteada por Michelin, la compañía fundada por el mismo hombre que decidió calzar a los automóviles con neumáticos. Para contrarrestar complicaciones, así como para ayudar a conductores negligentes, se han planteado diseñar una rueda que no necesite aire.

Lo nuevo es en realidad volver a los radios

La gran mayoría de prototipos sin aire siguen un mismo tema. Un anillo exterior está recubierto por una banda de rodadura de goma, que se conecta al buje gracias a varios radios de polímero. El peso del vehículo, desde la parte superior del anillo, pondrá en tensión a estos radios. Tanto la fabricante de neumáticos Bridgeston como Sumitomo han exhibido varios prototipos, pero Michelin es sin duda la empresa que más apuesta públicamente por este nuevo empujón tecnológico.

Michelin ya anunció su diseño Uptis, con unos radios que tienen forma de cheurón. La compañía tiene como objetivo lanzar este producto al mercado en 2024, en colaboración con General Motors -GM-. Hasta aquí el camino ha sido largo, publicando anteriormente su protiotipo Tweel ya en 2005. Estos productos iniciales sufrían por vibraciones y sonido, pero eran tan prometedores que animaron a continuar con este desarrollo.

También han habido otros actores que intentaron potenciar sus prototipos. Por ejemplo Resilient Technologies debutó con un equipo sin aire y con aplicación militar, en el show de accesorios SEMA de 2009. Desde aquello, apenas se ha oído hablar algo de ello. Más atrás, en la década de 1930, estaban las ruedas de Martin Elastic, que por aquel entonces se probaron en los modelos de Jeep.

Ninguno de estos conceptos y prototipos llegaron hasta el mercado actual. Para saber el porqué, lo primero es preguntarse por qué alguien querría desarrollar tal cosa.

Un concepto prometedor

Los beneficios de unas ruedas sin aire han sido promocionados una y otra vez por los fabricantes. Y es que esta tecnología tiene numerosas novedades que ofrecer. La primera es que pinchazos, ruedas desinfladas y estallidos serán cosa del pasado. Esto reduce los inconvenientes, a la vez que libera espacio para equipaje, al poder prescindirse de la rueda de repuesto. Los sistemas para monitorizar la presión en las ruedas también serán cosa del pasado. Además esto aumentaría la longevidad de los neumáticos de manera sobresaliente.

Otro gran beneficio es la estabilidad lateral. En ruedas radiales estándar no es posible mejorar la rigidez lateral sin sin tocar otras propiedades de la misma. Pero gracias a la construcción de los diseños sin aire, la rueda puede hacerse sin el eje vertical. Esto podría hacer el manejo mucho más nítido, lo que es especialmente útil para deportes y aplicaciones de alto rendimiento.

La zona de contacto de una rueda sin aire es otro punto interesante. Y es que al contrario que las ruedas actuales, a las que les aparecen protuberancias debido a la presión del aire, las ruedas sin aire pueden ser más consistentes y regulares. Al no estar rellenas, permiten al conductor despreocuparse de la presión, algo impensable hoy porque comprometería la banda de rodadura.

Otro beneficio obtenible de dicha tecnología es el desgaste. A pesar de que hoy los monitores de presión de la rueda están diseminados, y los fabricantes tratan de educar al conductor con prácticas adecuadas, pocos cuidan bien sus ruedas. Conducir con ruedas con exceso o falta de hinchado puede llevar a un deterioro prematuro, pero con el diseño sin aire esto deja de importar. Además, los fabricantes añaden que sería posible cambiarles la banda de rodadura sin afectar a su rendimiento, lo que causaría un importante impacto positivo en sostenibilidad. Luego, algunas mejoras para hacer los componentes de las ruedas reciclables también ayudarían enormemente.

¿Cómo se aplicaría esta innovación tecnológica?

Hay incluso más posibilidades increíbles con esta potencial mejora. Una es la posibilidad de incorporar surcos en la rueda sin aire para que el agua salga por ellos. Con esto ya no sería necesario que el agua saliese por debajo, lo que evita la posibilidad de que el vehículo patine sobre esta. Esto tiene gran importancia, si se piensa que al resbalar el automóvil el conductor suele perder el control por completo, por lo que vidas y dinero se salvarían colateralmente.

Por supuesto, mientras esto no se pruebe en carretera no será más que habladurías. Y es que mientras Michelin lleva ya bastantes años enviando sus productos Tweel, estos se limitan a funciones irregulares y a baja velocidad, como en minicargadoras y cortacésped. Todavía va a llevar un tiempo llevar las ruedas sin aire a las carreteras del mundo.

Periodista al que le gusta ampliar su rango de visión hacia diversos ámbitos. Me interesan mucho los temas que tengan que ver con las relaciones de poder y la economía, y considero que la ciberseguridad tiene un gran peso en ambos, por lo que intento aprender un poco cada día para perfeccionar mis métodos y poder ayudar todo lo posible a aquellos con sed de conocimientos en el mundo digital y del motor.

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