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Mazda CX-30 2.0 180

No es un compacto ni un SUV... sino todo a la vez.

Imagen tres cuartos delantero del nuevo Mazda CX30 en parado

Parece que, en la actualidad, hay que cubrir todos los segmentos del mercado e, incluso, desarrollar otros nuevos con el fin de que un mayor número de clientes se sientan ‘identificados’ con los productos de tu marca. Un buen ejemplo podría ser el de Mazda y todo lo que ofrece en el segmento de los, llamémosles, vehículos de tamaño compacto.

La piedra angular y el modelo con más trayectoria sería el Mazda 3 que, a su vez, se desdobla en versiones de cinco y cuatro puertas. Si ese Mazda fuese un SUV o todo camino, lo más lógico es que fuese el CX-5, un modelo de longitud similar, algunos motores compartidos y con un nivel tecnológico elevado en ambos casos. Asimismo, como opción de tamaño más recortado podrías elegir el CX-3, más asequible y compacto, pero que podría ser una interesante alternativa si no tienes tantas necesidades de espacio.

Y por si todo lo anterior fuese poco, ahora la firma de Hiroshima también comercializa este CX-30. Y es muy fácil pensar en la razón por la que han lanzado un coche que puede que comparta muchas características con sus hermanos: es realmente atractivo.

Digamos que es un paso intermedio entre un Mazda 3, del que ‘imita’ sus proporciones, y del Mazda CX-5, con el que hereda su apariencia con cierto toque off road. Un puesto de conducción elevado, una accesibilidad más cómoda al anterior y algunos centímetros extra de tamaño interior o volumen de maletero son aspectos que valoran mucho los clientes actuales. Pues bien, todos ellos los concentra este modelo japonés.

Imagen del salpicadero de un Mazda CX-30

La versión analizada se apellida ‘Zenith’, lo que significa que cuenta con el acabado más completo. Entre otros elementos, de serie incluye el sistema multimedia, el potente equipo de audio Bose con 12 altavoces, el navegador, volante multifunción, control de velocidad, detector de fatiga, asistente de frenado de emergencia, reconocimiento de señales de tráfico, control de ángulo muerto, sensor de aparcamiento delantero y trasero, faros delanteros de leds, acceso y arranque manos libres…

Como suele ser habitual en la marca, no hay muchas opciones para elegir y casi todo viene incluido en el precio. Aún así, El precio de este modelo es de 32.875 euros, sin contar con las posibles promociones oficiales de la marca; es un valor interesante si tenemos en cuenta que es un coche bastante potente -180 CV-, que lleva el nivel de acabado más completo, que es un micro-hibrido con las ventajas que ello supone -por ejemplo, disponer de la tarjeta ECO- y que es una novedad con pocos meses en el mercado.

Como curiosidad, algo que suele ser poco habitual en el segmento donde compite el Mazda -el de los crossover de tamaño compacto- es la posibilidad de escoger esta mecánica con cambio manual de seis velocidades -como es el caso de nuestra unidad- o con transmisión automática del mismo número de marchas -por un suplemento de 2.400 euros-, así como con tracción delantera -así era nuestra versión- o a las cuatro ruedas -por un sobrecoste de 2.000 euros-. Es más, también puedes tener un CX-30 automático y 4×4 por 37.675 euros. Y esto ya no es sólo inusual entre los crossover, sino también entre los SUV.

El Mazda más multimedia

Sin duda, el aspecto más llamativo de un interior de diseño muy elegante y bastante funcional es el sistema de infoentretenimiento, que en la marca japonesa denomina Mazda Connect. El núcleo central es la pantalla de formato apaisado, con buen tamaño de 8,8″ y que se controla desde un conjunto de mandos ubicado junto a la zona del cambio; a diferencia de la corriente mayoritaria para este tipo de dispositivos, Mazda ha optado porque la pantalla no sea táctil… lo cual puede ser una buena idea.

El motivo es que su posición es idónea, porque va en un lugar elevado y que no obliga al conductor a apartar mucho la vista de la carretera. Si hubiese sido táctil, ese mismo conductor posiblemente hubiera tenido que echarse hacia delante para manejarla de manera más cómoda con la punta de sus dedos.

Imagen del sistema multimedia del Mazda CX-30

Centrándonos en el sistema, este CX-30 lleva el dispositivo más avanzado de la marca; de hecho, respecto a otros hermanos de gama, el de este crossover tiene, por ejemplo, una mayor capacidad de proceso y un software optimizado. Eso significa que, por ejemplo, es mucho más rápido a la hora de actuar y ponerse en marcha -de hecho, ahora tarda la mitad en ‘encenderse’ desde que conectas el contacto-; un buen ejemplo es que la navegación está de forma casi instantánea en cuanto aprietas el botón de encendido.

También ha habido una cierta mejora en toda la parte gráfica, en la luminosidad, en la fluidez a la hora de transitar entre pantallas… Además, Mazda asergura que se han hecho «grandes avances en la calidad de imagen y sonido, gracias a la digitalización de la transmisión de las señales de la cámara y el sistema de sonido». Es complicado afirmarlo sin tener al lado un sistema de la anterior generación, pero lo que sí queda claro es que la calidad del Mazda Connect es muy, muy buena.

Otras mejoras es que, por ejemplo, ahora en la pantalla es posible reproducir contenido de vídeo que tengas almacenados en un USB. También hay una mejor distribución de los menús y menús, más intuitiva y que permite dar con la función deseada con un menor número de movimientos y de forma más intuitiva. Por supuesto, lo que no cambia es que el sistema es compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play -eso sí, de momento hay que seguir enchufando el dispositivo al coche mediante un cable USB-.

¿Y qué cosas puedes gobernar desde este sistema? Pues… prácticamente de todo; para que te hagas una idea, es posible consultar el manual del propietario en formato digital a través de la propia pantalla del coche. De esta manera, en cualquier momento podrás consultar el significado de cualquier mensaje que te muestre el coche, saber qué quieren decir los testigos de la instrumentación…

Y no sólo puedes buscarlas: en cuanto el coche te muestra alguna alerta o mensaje de advertencia, te dará la pertinente y detallada explicación de lo que está sucediendo, incluso con un vídeo, si está contemplado en la base de datos de información del coche.

IMagen tres cuartos trasero del Mazda CX-30

Desde el Mazda Connect también se puede controlar el equipo de sonido más completo de la gama CX-30, que lleva de serie esta versión: el sistema Bose con 12 altavoces estratégicamente situados -por ejemplo, los de graves van ubicados en los laterales de la rejilla del parabrisas, porque la marca asegura que es donde los sonidos de baja frecuencia se reproducen mejor y, por tanto, «resulta más audible». Por cierto, que también dispone de radio digital DAB y permite reproducir música desde dos tomas USB.

Por lo demás, también se puede controlar el sistema de navegación -que cuenta con funciones interesantes, como la denominada ‘One-Box Search’, un sistema que permite realizar búsquedas de destino utilizando tan sólo palabras clave, como cuando introduces palabras en la barra de búsquedas de Internet-, la telefonía manos libres, los ajustes del vehículo o la información del ordenador de a bordo -que, entre otras cosas, puede mostrar un ‘historial de rendimiento del combustible’ que muestra lo que has consumido en los últimos viajes y en los últimos minutos de conducción-, las cámaras que muestran una imagen en 360º del coche -vista desde arriba, lo cual es una buena ayuda para aparcar-…

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