Prueba a fondo

Mazda CX-3 Zenith

Los SUV urbanos están de moda. Y este Mazda siempre ha sido una de las opciones más exclusivas, no tanto por precio, sino por estilo y nivel de ventas. Su gama 2021 estrena nuevas tecnologías.

Imagen tres cuartos delantero Mazda CX-30

Qué debes saber de este CX-3

Que la versión que ves lleva el único motor con el que se vende en España el CX-3. Se trata de un propulsor 2.0 gasolina, atmosférico -sin turbo- con una potencia final de 121 CV. Una combinación inédita entre todos sus rivales, de manera que en ese aspecto es un coche único. Con este motor, el SUV japonés tiene una velocidad máxima de 192 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 9,1 segundos y registra un consumo medio de 6,2 l/100 km.

Que el acabado de la prueba se denomina Zenith, lo que quiere decir que es el más completo -y caro- del CX-3. El coche cuesta 24.595 euros, que es un precio razonable, y que da derecho a un equipamiento en el que casi todo es de serie. Por ejemplo, viene con climatizador automático, volante multifunción, sistema de alerta por salida del carril, sistema multimedia con pantalla de 7″ -y compatibilidad con Android Auto y Apple Car Play-, freno de mano electrónico, HUD -dispositivo de proyección de datos en el parabrisas-.

Como opción -aparte de diversos accesorios de concesionarios- hay un pack llamado Safety y que por 1.250 euros engloba muchos de los asistentes a la conducción que puede ofrecer este CX-3, como son el control de velocidad activo, la frenada de emergencia en caso de posible riesgo de accidente, los faros de leds adaptativos, el detector de obstáculos en el ángulo muerto, el detector de tráfico trasero, el detector de fatiga y la cámara 360º.

Que como única alternativa mecánica se ofrece este mismo motor 2.0, pero con cambio automático de seis velocidades, también con tracción delantera, y claramente más costoso que el manual, pues sale por 3.000 euros más; su aceleración de 0 a 100 km/h es en 9,9 segundos y el consumo pasa a ser de 7,1 l/100 km. Hay que recordar que años atrás, este SUV llegó a venderse con un motor turbodiésel de 105 CV, otro gasolina de 150 CV e, incluso, con variantes de tracción total.

Que este modelo tiene un tamaño de 4,275 m de largo, 1,765 m de ancho y 1,535 m de alto; tiene cinco puertas, cinco plazas y una capacidad de maletero de 350 litros.

En sus seis años de vida, el Mazda CX-3 ha mantenido su exclusividad, su diseño… y ha ido añadiendo tecnologías para consumir menos

A finales del año pasado, el Mazda CX-3 cumplía seis años desde su aparición. En ese momento, Mazda aprovechó para actualizar un modelo que, a pesar de su edad, sigue conservando prácticamente todas las virtudes con las que nació. Y, posiblemente, la más conocida es la de proponer una alternativa diferente a la numerosa, numerosísima competencia.

Hablamos de un segmento del mercado, el de los SUV urbanos, que se ha visto repleto de novedade en apenas un lustro. En estos momentos, este modelo japonés tendrá que verse las caras, entre otros, con los Seat Arona, Peugeot 2008, Renault Captur, Ford Puma, VW T-Cross, Opel Crossland… Y lo hará ‘al estilo Mazda’.

Y es que la marca de Hiroshima no parece que busque con este coche ser el SUV más vendido de los situados entre los 4,1 y 4,3 m dentro del mercado; busca ser la opción exclusiva. En una categoría donde lo más premium podrían ser los Mini Countryman y Audi Q2, el Mazda ocupa un lugar intermedio entre estos modelos y los generalistas. Y lo hace con un precio competitivo, como veremos: ahí está su lógica y su razón de ser.

Y para empezar, como en todo Mazda, el diseño es un aspecto fundamental. Llevan en la marca japonesa lanzando modelos realmente vistosos desde hace ya bastantes años. Coches que llaman la atención y que aguantan con soltura el paso del tiempo. Y es que decíamos que el CX-3 lleva seis años en el mercado, y apenas ha necesitado unos pocos retoques para mantenerse plenamente actual. Y no hay más que ver las fotos.

Con todo, la gama 2021 ha estrenado algunas novedades; por ejemplo, hay un nuevo color gris en la gama… pero nosotros particularmente nos seguimos quedando con el rojo ‘Soul Red’, que sí, es el más caro de los que puede lucir -700 euros-, pero que es llamativo, intenso, profundo… y todo lo tecnológico que una pintura puede ser. Además, en combinación con las llantas de 18″ del acabado Zenith de la prueba, el resultado es excelente.

También se han introducido retoques en la parrilla frontal, en los biseles de los faros antiniebla delanteros, aparecen detalles en negro brillante como en los pilares centrales moldura laterales y los faros traseros también son ligeramente distintos.

Imagen interior Mazda CX-30

No hay cambios en el tamaño, pues mantiene los 4,27 m de largo, tampoco en la aerodinámica, y en cuanto a la tecnología conserva algunos elementos ya conocidos… y que se incluyen todos de serie en la versión Zenith analizada, como por ejemplo el cómodo sistema de acceso y arranque manos libres -basta llevar la llave en un bolsillo/bolso/mochila para que, en cuanto te acerques a una de las puertas delanteras y pulses un botón que hay en sus manecillas se desbloqueen los seguros-, los faros delanteros completamente de leds…

También hay otro elementos sofisticado, que tiene que ver con el exterior, pero que forma parte del único pack opcional disponible para este coche: el conjunto de cámaras 360º. Básicamente, se trata de cuatro cámaras situadas en los cuatro lados del coche -morro, trasera y bajo cada espejo retrovisor- que, con la ayuda de un programa informático generan una imagen combinada para que el conductor, desde la pantalla del sistema multimedia, tenga la sensación de ver una imagen ‘a vista de pájaro’ del CX3 y lo que le rodea.

Una buena ayuda, en definitiva, para cuando se quiere aparcar ‘al milímetro’ y, sobre todo, hacerlo con seguridad de que no hay obstaculos alrededor.

Una parte multimedia sencilla… pero suficiente

Es cierto que los coches actuales cada vez apuestan por una parte de infoentretenimiento más completa, vistosa, llamativa, repleta de funciones y conectada. Como también es cierto que quizá no todo el mundo se siente el cómodo con un nivel tecnológico que puede que ‘le supere’ en cuanto a conocimiento de todas las funciones y posibilidades que ofrece.

Eso es así tanto para la telefonía como para los electrodomésticos de la casa y, por supuesto, los coches. No, el CX-3 no tiene la parte multimedia de, por ejemplo, un Renault Captur o el renovado Seat Arona, que ya se van por encima de las nueve pulgadas para las pantallas que protagonizan la consola central. Tampoco recurre a las cada vez más de moda instrumentaciones de tipo ‘virtual’. Eso sí, la que lleva tiene un aspecto muy deportivo, con un gran reloj en posición central para el cuentarrevoluciones y con un velocímetro digital. ¿Alguna pega? El pequeño tamaño de indicaciones como las del ordenador de a bordo.

El Mazda es un coche tecnológico, como corresponde a un vehículo de nuestra época, pero ha preferido que su interior sea ‘accesible’ en cuanto a manejo. Quizá eso también forma parte de esa filosofía tan tipica de la marca en la que se asegura que todo está construido en torno al conductor, quizá para acompañarle y centrarle en la tarea de conducir, más que en la de ‘maravillarle’ con gráficos vistosos, pantallas configurables y prestaciones de smartphone de última generación.

Con todo, este CX-3 apuesta por un dispositivo denominado MZD-Connect, con pantalla táctil de 7″ y un conjunto de mandos para manejarlo también de forma ‘analógica’. En la gama 2021 se han introducido algunas mejoras tan interesantes como necesarias, como es la inclusión de la radio digital y, sobre todo, con la llegada de los protocolos Android Auto y Apple Car Play que, de momento, siguen siendo por cable y no inalámbricos.

La parte gráfica del MZD es sencilla, pero atractiva y fácil de manejar. Todo parte de un menú inicial con iconos y estructura lógicas y ordenadas, sin opciones complejas entre las que elegir. Desde aquí puedes acceder a ‘entretenimiento’ con las distintas fuentes de sonido del excelente equipo Bose que lleva esta versión en su equipamiento de serie. Un aspecto a favor es que incluye un sintonizador manual muy sencillo de manipular para que elijas la frecuencia exacta que desees.

También puedes controlar la telefonía manos libres mediante Bluetooth… y, aunque aparece un icono para la ‘navegación’, si lo pulsas se ve una brújula -además de mostrar coordenadas como longitud, latitud y altitud- y aparece un mensaje muy ‘honesto’ diciendo lo siguiente: «su Mazda no está equipado con sistema de navegación. Hay disponible un sistema de navegación integrado como Accesorio Genuino Mazda». Y es cierto, ya que este elemento es opcional por un precio razonable: 495 euros, dando de esta forma la oportunidad a la gente de decidir pagar por él, o apañarse con los navegadores de sus móviles cuando los conectan al coche.

Finalmente, desde el sistema tienes acceso a las ‘configuraciones’, tanto el sistema como de otros dispositivos del vehículo. Por ejemplo, es posible realizar ajustes en uno de los detalles más tecnológicos del interior, como es el HUD o Head Up Display, sistema que proyecta información en una pantalla transparente situada a la altura de los ojos del conductor. ¿Qué información?

Pues aparte de la clásica, como puede ser la velocidad o el funcionamiento de alguno de los asistentes a la conducción -por ejemplo, el lector de señales de tráfico-, también cuenta con el ‘Distance Recognition Support System’ para decirte la distancia a la que estás de un vehículo que te preceda. También desde aquí realizar los diferentes ajustes a dichos asistentes, como el de aviso por salida de carril, el de alerta de atención del conductor, el de las cámaras 360 de ayuda al aparcamiento…

De la parte multimedia, probablemente donde más empiece a notar este modelo el paso del tiempo es en lo relacionado con la conectividad propia. No incluye este Mazda algún tipo de tarjeta SIM integrada -física o virtual-, de tal manera que no puede ofrecer servicios como llamada de emergencia o asistencia en carretera… ni una app para el móvil con funciones remotas.

Es decir, existe una app llamada ‘MyMazda’ pero que, en el caso del Mazda CX-3, sirve para tener información del vehículo, conocer próximos mantenimientos, acceder a vídeo-tutoriales… pero no indica la posición del vehículo, permite abrir o cerrar puertas, recibir informes del estado del coche…

Su especialidad es ayudarte a ahorrar

En el menú principal existe un icono con la denominación ‘Aplicaciones’; si lo seleccionas se abre una pantalla desde la que, además de escoger los protocolos de Android y Auto te encuentras la función ‘ahorro de combustible’. En ella descubres información como el consumo medio y lo que es el sistema de desactivación de cilindros que incluye el propulsor de este modelo -que veremos más adelante-.

En una pantalla adicional conocerás los datos de otra de las tecnologías del propulsor para ahorrar, un avanzado sistema stop/start conocido como i-Stop, con el tiempo que ha estado activo y el tiempo que ha ayudado a que el motor esté desconectado y, por lo tanto, sin consumir carburante.

Si sigues avanzado en las pantallas de esta app lo siguiente que encontrarás son gráficas de barras que te ayudan a analizar la evolución del consumo durante la conducción, bien sea durante el último trayecto o un histórico acumulado; también muestra información sobre cómo de eficiente está siendo tu conducción. Y, por supuesto, no faltan las clásicas indicaciones del ordenador de a bordo sobre consumo medio, autonomía…

Ahora bien, dos de las informaciones que muestra este menú afectan a dos de los dispositivos que incluye este motor y que vienen de serie. La combinación es el ejemplo perfecto de que un motor, aunque tenga una cilindrada generosa -para lo que se estila en otros rivales, que para esas potencias optan por mecánicas que van de 1.0 a 1.5 litros, eso sí, casi siempre con turbo-, puede tener un consumo razonable.

Mazda nunca ha sido muy partidaria del ‘downsizing’ en sus motores, y lo cierto es que, a pesar de prescindir del turbo, los resultados que logra son muy interesantes.

La mecánica de 121 CV, con inyección directa, 16 válvulas y, en este caso, cambio manual de seis velocidades es, sobre todo, muy agradable de conducir. No vas a encontrar la contundencia de una mecánica sobrealimentada, pero este cuatro cilindros funciona con una suavidad increíble, un sonido agradable y tiene suficiente fuerza para que la respuesta sea instantánea desde bajas revoluciones, manteniendo su empuje hasta las 6.000 rpm. Las prestaciones son muy correctas para su potencia, como demuestran los escasos nueve segundos para hacer el 0 a 100 km/h… mérito también de la buena tracción en la arrancada y de los rápido que se puede manejar una palanca del cambio con recorridos cortos.

Pero, ¿y qué pasa con los consumos? Sus dos principales sistemas hacen un buen trabajo; por una parte, el dispositivo que desconecta dos de sus cuatro cilindros en terrenos favorables y con baja carga de aceleración, sirve para ahorrar, según la propia marca, hasta un 14% -lo cual también contribuye a que el nivel de emisiones resulte ajustado. Lo cierto es que cuando vas circulando, apenas si se nota su entrada en funcionamiento, salvo por un levísimo tironcito apenas perceptible.

Por otro lado, está el sistema stop/start, de funcionamiento rápido y suave -y que la marca denomina ‘i-stop’-. Lo que no puede incluir este modelo es el dispositivo micro-híbrido que sí lleva el CX-30, que le otorga a este último modelo un consumo medio similar al de su hermano pequeño, 6,2 l/100 km, a pesar de su mayor peso… además de las ventajas de la etiqueta ‘ECO’ -el Mazda de nuestra prueba luce la etiqueta ‘C’-.

Pero… ¿cuánto consume realmente? Pues lo cierto es que la cifra de la marca resulta bastante honesta, ya que durante la prueba, el consumo ha oscilado entre los 5,8 litros en una conducción suave, hasta los 6,8 litros; en combinación con un depósito de 48 litros, es posible estar en autonomías medias reales de unos 650 km.

Más -mucho más- asistido… si lo pagas

La opción más sofisticada, también la màs cara, es un pack denominado Safety, que por 1.250 euros añade unos cuantos asistentes a la conducción, pensados sobre todo para mejorar la seguridad. La marca los engobla bajo la denominación i-Activesense y los califica de elementos «para ayudar a los conductores a identificar riesgos potenciales y reducir el riesgo de posibles daños».

Por ejemplo, uno de ellos es el conocido como sistema de asistencia a la frenada en ciudad, que en el CX-3 ha estrenado mejoras: ahora, además de realizar frenadas de manera automática si detecta un posible riesgo de colisión contra un vehiculo, tambien puede detectar la presencia de peatones… incluso duranta la noche. Además, es un sistema que trabaja a velocidades de hasta 80 km/h, por lo que su rango de utilización es mayor que el disponible en sistemas parecidos.

Posiblemente el elemento más interesante de ese pack sea el control de velocidad adaptativo, que con la ayuda de una cámara y un radar es capaz de mantener las distancias con otros vehículos, acelerando y frenando de manera automática. Y aunque funciona bien y resulta bastante eficaz y suave a la hora de actuar, hay que recordar que al estar asociado en nuestra unidad al cambio de marchas manual, hay cosas que no puede hacer, como detener el vehículo por completo en caso de encontrarse un atasco o retención y echar a andar si el vehículo de delante lo hace.

Aquí, el rango de utilización comienza a los 30 km/h y, eso sí, llega a la velocidad máxima del vehículo -incluso más: puede funcionar hasta a 200 km/h-. Por otra parte, en esta variante manual, si estableces por ejemplo un crucero de 120 km/h y de repente el trafico hace que haya que bajar a unos 40 km/h, el coche irá perdiendo velocidad al tiempo que, mediante una indicación en el cuadro de mandos, te pedirá que vayas reduciendo de marcha para acompasar esa pérdida de velocidad.

Imagen tres cuartos trasero Mazda CX-30

El sistema permite regular el margen de distancia con otros coches hasta en cuatro niveles, que van desde los 25 a los 50 metros. ¿Lo malo? Que el control de mantenimiento de carril es un dispositivo de advertencia, por lo tanto no ejerce control sobre la dirección y no puedes descargar parte del trabajo en él -de hecho, Mazda asegura que «el sistema no fue diseñado para compensar la falta de cuidado del conductor-.

Asimismo, en ese pack viene otra de las novedades del CX-3, como es el conjunto de cámaras 360º que ya mencionábamos al hablar del exterior del vehículo. En combinación con los ocho sensores de proximidad, componen un conjunto de ayudas al aparcamiento muy interesante y que deja muy pocas zonas del perímetro del vehículo sin cubrir -como se puede ver en la ilustración inferior-, si bien no puede incluir un sistema automático de los que toman el control de la dirección para estacionar el vehículo.

Imagen asistente aparcamiento Mazda

Las imágenes de este sistema, mostradas en la pantalla central, tienen una resolución suficiente, aunque el tamaño es algo pequeño si está seleccionado el modo cuatro cámaras; lo bueno es que puedes alternar entre disintos modos de visualización, dando más protagonisto a lo que ve la cámara delantera, la trasera o sólo las laterales, agrandando el tamaño de las imágenes correspondientes.

Un precio… justo

La versión analizada es la que tiene el nivel de equipamiento más completo, de tal manera que los 24.595 euros que pide la marca son una cantidad razonable. Es cierto que desde el punto de vista económico no puede competir con rivales con gamas más amplias y motores menos potentes, pero si se compara con los de su nivel de potencia y dotación, sale bastante bien parado.

Si quieres un CX-3 más asequible, puedes encontrar la variante Origin, que parte desde los 22.295 euros y que, además, ofrece una promoción muy recomendable que deja su precio final en apenas 19.448 euros, con cinco mantenimientos incluidos… siempre que lo financies con la marca.

DISPOSITIVOCUÁNTO CUESTA QUÉ TAL FUNCIONA¿DEBES PAGAR POR ÉL?
Imagen de tres cuartos trasero del nuevo VW Passat 2019 en carreteraPack Hola Comfort*1.250€BienNO
Cámara periferica290€Bien
tres cuartos trasero vw passatPack R-Line*1.525€Muy bien
Pack tecno*3.225€Muy bienTÚ DECIDES
Pack seguridad*1.735€Muy bien
*’Hola confort’ ofrece techo panorámico e iluminación ambiental por 1.870 euros-, cámaras de visión periférica -290 euros-, pack deportivo R-Line para suspensión regulable -1.525 euros-, pack Tecno con sistema de proyección de datos en el parabrisas, faros de leds matriciales y portón trasero eléctrico por 3.225 euros, pack seguridad con airbags laterales traseros, airbag de rodilla para el conductor, asistentes más completos de ayuda a la conducción -1.735 euros.

VALORACIONES
Conectividad
6
Asistentes a la conducción
8.5
Tecnologías de confort
7.5
Tecnologías de entretenimiento
7.5
App
5
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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