Cuando Volvo reveló el primer XC90 en 2001, el concepto SUV era todavía un desconocido en Europa. No así en Estados Unidos, cuya clientela fue siempre el objetivo comercial de este modelo.
En aquella primera generación la marca sueca combinaba calidad y seguridad con una cierta capacidad campera, una fórmula que ya aplicaban sus mayores competidores de entonces, el BMW X5 y el Mercedes Clase M.
Ahora, en 2019, el actual modelo ha perdido facultades fuera del asfalto… pero, dentro de él, domina por completo cualquier situación gracias a la tecnología.
Una revolución verde bajo el capó
En las grandes ciudades, las restricciones a los vehículos más contaminantes son un factor al alza. Y cuanto mayor es el tamaño y la potencia del vehículo, más complicado resulta cumplir con estas normativas. Entonces, ¿cómo lo ha hecho Volvo para conseguir una etiqueta ECO en este modelo?

La respuesta está en la hibridación. Junto a la versión enchufable T8 Twin Engine, los nuevos propulsores de la serie ‘B’ incorporan un sistema eléctrico que asiste en su funcionamiento al motor de combustión.
Desde Gotemburgo afirman que, en uso real, la eficiencia del conjunto mejora hasta un 15% con respecto a las opciones tradicionales en diésel y gasolina.
La seguridad, lo primero
Los suecos son famosos por ofrecer, desde siempre, lo último en seguridad activa. Como buque insignia de la marca, el XC90 no podía ser menos en esta faceta.

Por un lado, la asistencia a la dirección se ha puesto al día para integrar su funcionamiento con el de otros sistemas, tales como el City Safety, que detecta peatones en la calzada y puede esquivarlos si no aprecia reacción del conductor.
Otro beneficiado es el conocido BLIS. El que fuera el primer detector de ángulo muerto podrá ahora intervenir sobre el volante si descubre que un vehículo se acerca demasiado por un lateral.
La nueva incorporación es el llamado Oncoming Lane Mitigation System. Este asistente, estrenado en el XC60, es capaz de realizar una maniobra de evasión si ocupas, total o parcialmente, el carril contrario… y otro coche se aproxima.
Nuevas funciones para el sistema multimedia
El conocido sistema Sensus de Volvo recibe también una actualización que incluye nuevas funciones. La más importante es la compatibilidad con Android Auto, que se une a la que ya ofrecía para Apple CarPlay.

Por último, Spotify se suma a la lista de aplicaciones integradas dentro de la ‘suite’ de la marca. Con ella, podrás ambientar tus viajes con su amplia biblioteca de canciones.















