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Los lagartos boicotean la futura fábrica de Tesla en Alemania

Los grupos ecologistas están muy preocupados con la nueva fábrica que Tesla piensa construir en Alemania. Según denuncian, la firma de modelos eléctricos está amenazando a especies de lagartos y serpientes de los alrededores de Berlín. De momento, la justicia no les ha dado la razón.

Gigafactoría Tesla Berlín Alemania panorámica

Parece que Elon Musk se ha encontrado con unos adversarios inesperados en Europa; y no hablamos de BMW con el nuevo iX, ni de la gama eTron de Audi, ni de ninguna otra alternativa para el comprador. En realidad, Tesla se las está viendo con unos enemigos más pequeños pero puede que incluso más poderosos… las serpientes y lagartos alemanes.

Los motivos del conflicto

Tesla ha tenido que suspender repetidas veces la construcción de una de sus “Gigafactorías” en Gruenheide (cerca de Berlín), ante la intervención de un grupo de ecologistas y de los tribunales. Los ecologistas denuncian que la tala de árboles para levantar la factoría pone en riesgo a varias especies locales; en especial, a la organización NABU (la Unión para la Conservación de la Biodiversidad y la Naturaleza, por sus siglas en alemán) y a la llamada “Liga Verde” les preocupa la culebra lisa o “Coronella Austriaca”. Esta especie de serpiente hiberna por la zona. “Ni siquiera Tesla puede ni debe situarse por encima de la ley”, advertía el presidente de la Liga Verde en Brandemburgo, Heinz Herwig Mascher.

En febrero, después de que los ecologistas ganaran un primer pleito contra Tesla, la firma se comprometió a reubicar las colonias de hormigas, reptiles y murciélagos. De igual modo, el 8 de diciembre, la Justicia alemana ordenó que se detuvieran las obras; sin embargo, el día 10, un tribunal de Brandemburgo dictaminó que se podía reanudar la tala de árboles. La decisión se tomó después de escuchar a la autoridad ambiental estatal (la Landesumweltamt) y a la propia Tesla. Según los jueces, los lagartos y serpientes viven fuera del área de 91 hectáreas que ocupará la fábrica, y Tesla ya ha tomado las medidas adecuadas para protegerlos. Hay que tener en cuenta que Tesla todavía no tiene permiso de construcción, sino tan solo de preparación del terreno; es decir, que la compañía está asumiendo un riesgo considerable si las autoridades dan marcha atrás con su apuesta por la fábrica.

Una historia corta, pero accidentada

Antes de iniciar los trabajos de preparación, las leyes alemanas ya exigieron a Tesla la realización de una auditoría medioambiental. Dicha auditoría incluyó la consulta a grupos defensores del medio ambiente. Tesla dedicó ocho días a todo este proceso, recogiendo 414 quejas. Al parecer, otra de las inquietudes de la comunidad local es el enorme consumo de agua que requiere la fabricación de baterías, por el que temen que la Gigafactoría genere problemas de recursos hídricos. Se espera que la factoría de Gruenheide se convierta en la mayor planta de producción de baterías del mundo. Para tranquilizar a sus vecinos, Tesla se ha comprometido a reducir su consumo de 3,3 millones de metros cúbicos, a solo 1,4 millones.

Tesla espera producir hasta 500.000 unidades al año en la fábrica de Berlín. Se espera que entre en funcionamiento a mediados de este año. La fábrica está llamada a ser la primera planta de producción de Tesla en suelo europeo. Antes de que los lagartos se interpusieran, la construcción de la Gigafactoría ya sufrió un retraso por el hallazgo de siete bombas de la Segunda Guerra Mundial en el terreno.

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