Tecnología HC

Los componentes que más han fallado en 2020

La excepcionalidad del año que acabamos de dejar se ha notado también en cómo ha afectado a nuestros coches. ¿Cuál ha sido la avería más común?

Imagen de un Taller Mecánico

Si bien habrá siempre discrepantes, el consenso de la mayoría respira con cierta felicidad por el final del 2020. Un año que, por causa del coronavirus -y sus crisis asociadas- quedará para el recuerdo como un ‘periodo horribilis’ del siglo XXI.

Y es que, no en vano, la pandemia lo ha inundado todo con su infausto relato. Nuestras maneras de vivir, nuestras preocupaciones… Nada ha escapado a su influencia, ni siquiera objetos cotidianos como el automóvil.

En su caso particular, éste se ha convertido en un ‘sufridor silencioso’ de los confinamientos, viéndose obligado a quedar parado ante las prohibiciones de movilidad. Y, como era muy lógico pensar, dichos ‘parones’ se han cobrado su factura de taller.

Los órganos más sensibles

Así lo sostienen los datos recopilados en el Reino Unido por Händler Protect, una consultora especializada en coberturas de garantía mecánica para concesionarios independientes.

Tabla Top 10 Piezas Reparadas en UK durante 2020

A la vista de sus propias estadísticas, la compañía ha constatado que la pieza con mayor número de autorizaciones de reparación ha sido el alternador. Este componente es clave en la alimentación eléctrica del vehículo, pues se encarga de distribuir la corriente de la batería hacia el resto de elementos que la necesitan.

Como es evidente, el déficit de tensión de aquéllas -provocado por la inactividad- ha requerido mayores esfuerzos por parte de este elemento en los cortos periodos de funcionamiento de los coches, lo cual ha mermado severamente su vida útil.

El resto del ‘top 5’ de averías -Inyectores, bomba de agua, sensor de calidad del aire y turbocompresor- guarda también una cierta relación con el mismo fenómeno. Prácticamente todos ellos tienden a fallar por la presencia de impurezas o una inadecuada manutención de los fluidos relacionados -lubricantes y refrigerantes-.

Obstrucciones por combustible reseco, calcificación del agua -cuando se utiliza como sustitutivo temporal del anticongelante- o gripaje por falta de aceite. Todos ellos, males con un posible origen común: la utilización de nuestro coche -por imperativo legal- en ciclos cortos e irregulares.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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