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Día Mundial de las PYMES: Los cíber-consejos que deberían seguir los empleados de una empresa de transportes -según su cargo-

Invertir en todo lo que es concienciación en ciberseguridad es una muy buena idea. En el caso de las empresas de transporte, además, esa labor de formación debe adaptarse a las necesidades de cada parte del equipo: desde conductores a directivos, administrativos... ¿Qué es lo básico que deben aprender?

Imagen artística de alumnos aprendiendo de ciberseguridad en el transporte

En una era tan digital y conectada como en la que nos encontramos, la ‘sombra’ de los ciberdelincuentes es cada vez más alargada. Es por eso que los problemas de ciberseguridad ya no solo afectan a los responsables de informática de las compañías, sino que deben ser tenidos en cuenta por todos los que componen toda la empresa. Y es que las consecuencias de un crackeo las hemos contado y repetido hasta la saciedad en HackerCar: Paralización de la actividad, daño económico, crisis reputacional y de imagen, posibles sanciones, pérdida de confianza de los clientes…

Así que teniendo en cuenta que con los vehículos conectados, la telemática o la digitalización de la parte administrativa el sector del transporte por carretera está más expuesto que nunca, resulta fundamental invertir en formación para concienciar sobre ciberseguridad. Y es que dicha formación se pueda adaptar a las ‘características’ de cada parte del equipo.

Está claro que si todos los empleados reciben una capacitación de los aspectos básicos de la ciberseguridad, el riesgo de que se produzca un incidente de ciberseguridad nacido de un error humano disminuye de manera considerable. Pero si se va un paso más allá y se tiene en consideración que cada sección dentro de una empresa puede enfrentarse a un determinado tipo de amenazas, entonces se logrará una mayor eficacia.

Por ejemplo, en toda empresa es habitual que exista una parte de administración. Ese personal administrativo juega un papel fundamental, pues podemos considerarles los guardianes de todo tipo de datos, casi todos confidenciales: de los empleados, registros financieros, datos comerciales… No es extraño, por tanto, que sean objetivo recurrente de los denominados ‘ataques de phishing‘, es decir, de suplantación de identidad. Un ciberdelincuente intentará engañar a un administrativo con el fin de robar credenciales de uso -para iniciar sesión en determinados programas informáticos que maneje la empresa- o, incluso, para conseguir que un empleado confiado haga una transferencia de fondos. ¿Qué debería aprender, por tanto, el personal administrativo?

En primer lugar, a reconocer esos intentos de phishing: Bastará con unas sencillas lecciones sobre cómo detectar correos electrónicos, enlaces, adjuntos o archivos sospechosos -es decir, aquellos que puedan derivar en la descarga de algún tipo de programa malicioso en el ordenador del personal de administración-. Por otro lado, también es importante enseñar la adecuada gestión de las credenciales.

Eso significa que se fomente el uso de contraseñas únicas y complejas, además de aplicar lo que se conoce como autenticación en dos factores -es decir, que te pidan dos requisitos antes de acceder a un determinado lugar-, con el objeto de proteger los sistemas más sensibles. Y finalmente está el manejo de datos: Los administrativos deben saber cómo se protegen los datos confidenciales, cómo se almacenan con seguridad y por qué hay que evitar los intercambios que no estén autorizados.

Aunque todas son claves, en el sector del transporte hay una figura fundamental: La del conductor profesional de camión o transportista. Es cierto que no están sentados detrás de una mesa de oficina, pero también resultan una pieza fundamental en la ciberseguridad de la empresa. Basta pensar que en su práctica totalidad ya utilizan dispositivos móviles, recurren a dispositivos de registro electrónico para llevar a cabo su labor y cada vez emplean herramientas más sofisticadas y conectadas en su día a día. Pues por todo eso, se convierten en objetivos frente a posibles ataques tras los que puede estar en juego la integridad de la información de esa flota o las rutas.

Por tanto, aquí también hay medidas aconsejables que se pueden aplicar. Por ejemplo, en primer lugar, reforzar la seguridad de los móviles. Por ejemplo, hay que recordar a los conductores que, cuando no se utilicen, hay que mantener bloqueados los dispositivos. También se debe mantener actualizado el software y solo utilizar redes WiFI seguras cuando estén disponibles.

Por otro lado, en lo relacionado con la privacidad de los datos, se debe aludir a que compartir datos de la ubicación o detalles del vehículo fuera de canales que no sean los seguros puede generar riesgos de ciberseguridad. Finalmente, es importante saber reconocer las tácticas de ingeniería social; de esta forma, los conductores podrán saber cuándo un estafador está intentando ganarse su confianza con el objetivo de conseguir información confidencial, ya sea mediante una llamada o, incluso, con sencillos mensajes de texto de tipo SMS.

Imagen artística de alumnos aprendiendo de ciberseguridad en el transporte


En toda compañía de transportes también existe personal dedicado al mantenimiento de los vehículos: Eso significa que tendrán acceso habitual a sistemas electrónicos, telemáticos o a las herramientas de diagnóstico que se usan en los vehículos. Por lo tanto, es primordial que aprendan una serie de medidas. Para empezar, tienen que saber detectar y luego informar a los responsables correspondientes de posibles alteraciones o accesos no autorizados contra un equipo de diagnosis o contra el propio vehículo. Por otro lado, sobre esos mismos equipos, han de saber cómo mantenerlos seguros, garantizando que no se conecten dispositivos no autorizados a los sistemas que llevan a bordo los camiones, furgonetas… Y en último lugar, como sucede en los dispositivos móviles, aquí también hay que mantener los sistemas y herramientas de diagnóstico actualizados en cuanto a software, ya que eso implica que incluirán posibles parches de ciberseguridad que pueden corregir vulnerabilidades.

Para concluir, cabe recordar que la capacitación y formación en ciberseguridad no es algo que se deba llevar a cabo de manera puntual, sino que deben establecerse sesiones anuales o controles de que realmente se están cumpliendo los protocolos establecidos. De esta forma, los trabajadores terminarán interiorizando los conceptos y se conseguirá crear lo que se denomina una ‘cultura de ciberseguridad’. Es vital que los empleados perciban que ellos juegan un papel muy importante en la protección de la empresa.

Hablando de ciberseguridad en el transporte y las flotas…

El Área de Formación de Grupo CYBENTIA cuenta con un ‘Curso de Ciberseguridad en las Flotas de Vehículos’. Se trata de un curso 100% online, de 15 horas de duración y que abarca desde las actuales flotas de vehículos, los sistemas y tecnologías que se emplean en su gestión hasta las razones por las que es necesario y fundamental garantizar su ciberseguridad; todo lo anterior, contado y explicado por los expertos del Área Técnica de la empresa tecnológica EUROCYBCAR.

Este programa educativo está dirigido no solo a responsables de la gestión de flotas y profesionales del sector automotriz, sino también a un amplio espectro de actores involucrados en la cadena de valor de la movilidad vehicular, incluyendo a fabricantes, proveedores de servicios, y organizaciones gubernamentales, entre otros. Al finalizar el curso, los participantes estarán equipados con las habilidades y el conocimiento necesarios para implementar un robusto CSMS, garantizando así la seguridad y continuidad operativa de las flotas vehiculares en el entorno digital actual, cada vez más amenazado por incidentes de ciberseguridad.

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