Prueba a fondo

Lexus UX 250h Style

Para competir con los modelos alemanes premium, debes buscar una identidad propia. Lexus ha aprendido lecciones muy valiosas en su corta vida, y varias de ellas están recogidas en este exitoso SUV.

Lexus UX 250h tres cuartos delantero

Así es el UX de la prueba


Es un SUV de categoría premium que equipa un sistema de propulsión híbrida auto-recargable. Eso quiere decir que emplea un motor principal 2.0 gasolina, atmosférico -sin turbo- de cuatro cilindros y una potencia de 146 CV combinado con un propulsor eléctrico que ofrece otros 109 CV. Cuando funcionan de manera combinada, la potencia total del UX 250h es de 184 CV. Es el mismo sistema que puedes encontrar también en modelos como los Toyota Corolla y CH-R-.

Que este vehículo tiene tracción a las ruedas delanteras, aunque se puede solicitar con tracción total por un incremento de precio de 1.900 euros. En todos los casos, el cambio es automático por variador continuo. Con todo, el UX 250h que hemos probado declara una velocidad máxima de 177 km/h, una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos y ofrece un consumo medio de 5,5 l/100 km. Si tenemos en cuenta que el depósito de combustible tiene 43 litros, eso daría una autonomía media teórica de 781 km.

Este vehículo tiene unas dimensiones exteriores de 4,495 metros de longitud, 1,84 m de ancho y 1,54 m de alto. Tiene un peso de 1.620 kg y su CX aerodinámico es de 0,33. Dentro de la gama ocuparía un lugar por debajo del NX 300h, que en una versión de acabado equivalente y de tracción delantera, sale por 39.400 euros gracias a su actual descuento.

Que el precio habitual del Lexus UX 250h con acabado Style es de 40.700 euros, pero que durante muchos meses ha estado rebajado a tan sólo 32.000 euros, una promoción que era válida hasta finales de mayo, pero que ahora ha sido reemplazada por una del acabado básico Business, que sale por un precio final de 29.900 euros.

Que el acabado que hemos probado -Style- incluye de serie elementos tecnológicos como los faros delanteros bi-led’s -también en los antiniebla delanteros y en las luces traseras-, climatizador bizona, acceso y arranque manos libres, control de aparcamiento delante y detrás, sistema multimedia con pantalla táctil de 7″, radio digital, volante multifunción, equipo de sonido Panasonic con seis altavoces, cuadro de mandos parcialmente digital… y lo que la marca denomina Lexus Safey System +.

Es un pack que engloba los diferentes sistemas de asistencia a la conducción del modelo, que son desde el control de velocidad adaptativo capaz de funcionar desde parado hasta el sistema de mantenimiento dentro del carril, el lector de señales de tráfico, el control de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores o el dispositivo de frenada automática capaz de reconocer obstáculos como otros coches, pero también peatones y ciclistas. Este modelo no deja lugar a más opciones que la pintura metalizada -el gris titanium de las fotos cuesta 1.150 euros-.

Que este vehículo también se ofrece en una variante completamente eléctrica, denominada UX 300h y que llegó al mercado este mismo año. Cuenta con un motor de 204 CV y sus precios arrancan en 49.900 euros, si bien con las ayudas de la marca y las del Plan MOVES, su precio arranca desde unos competitivos 41.000 euros.

El UX ha logrado convertirse en el lexus más vendido de la gama, porque es lo que el público demanda y porque desde el primer día se ha beneficiado de una agresiva estrategia comercial

Cuando en 1989 Toyota toma la decisión de lanzar al mercado su marca Lexus de modelos de lujo, se rumoreaba que su primer producto, el LS, una gran berlina de lujo capaz de plantar cara a los BMW Serie 7 o Mercedes Clase S de la época, era un vehículo tan bueno y de tal nivel de calidad que la marca perdía dinero por cada unidad que vendía.

Un esfuerzo que realmente mereció la pena, porque Lexus ha logrado en poco más de tres décadas convertirse en un referente entre los modelos de lujo: sin ningún tipo de competencia entre las marcas japonesas y capaz de vérselas de tú a tú con los premium alemanes. Pero el mercado es ‘caprichoso’ y las tendencias cambian rápido. En los años 90, pero sobre todo en los 2000, el comprador de modelos de alta gama empezó a ampliarse y a reducir su edad media, de tal manera que necesitaba productos más compactos y pequeños, incluso menos ostentosos.

Las mencionadas BMW, Mercedes pero también Audi tenían músculo, experiencia y cintura suficiente para lidiar con la situación, y fue la época de coches como los Audi A2 y A3, Mercedes Clase A y Clase B, BMW Compact y Serie 1… Mientras que Lexus estuvo bastante tiempo fiándolo todo a sus modelos de gran tamaño, tanto berlinas medias y grandes como todo caminos.

De hecho, no sería hasta 2010 cuando conocimos el CT 200h, que pretendía rivalizar con los compactos más exclusivos. Y, de nuevo, el cliente empezó a pensar en otra cosa y llegó la época de los SUV compactos; y aunque durante años los germanos ya tenían los Mercedes GLA, BMW X1, Audi Q2 y Q3, la japonesa se hizo de rogar hasta 2018 para enseñar su UX 250h, que empezó a venderse en países como España en 2019.

Ahora bien, ¿cómo competir en un segmento en el que no sólo están los premium, sino una multitud de rivales con productos igual de bien preparados? Pues, como iremos viendo, Lexus jugó sus cartas apostando por tres factores, y desde luego que le ha salido bien: un diseño llamativo, una tecnología híbrida -materia en la que sí que ha estado siempre por delante de sus rivales- y un precio interesante. Y este UX es, 32 años después del nacimiento comercial de Lexus, un modelo del que la marca puede estar orgullosa y que en muy poco tiempo se ha convertido en pilar fundamental de la firma asiática.

Para hacerse una idea, y según datos de Anfac, en los primeros cinco meses del año se han vendido en nuestro país 981 unidades del UX, siendo con diferencia su modelo más vendido y superando por bastante margen al que, hasta hace bien poco, era ‘el favorito’ de los compradores: otro SUV, el NX que ha colocado 644 unidades.

Decíamos que la apariencia es un punto fuerte del Lexus; y no hay duda de que en un segmento donde los coches parecen cortados por el mismo patrón, el UX se desmarca con un estilo propio. En realidad, un estilo que la firma lleva años cultivando, y que le sienta especialmente bien a este vehículo.

Ese estilo es muy elaborado y se aprecia con echar un vistazo a la foto superior, tomada con un sol de amanecer y que permite ver que en la línea lateral del coche hay distintos planos, ángulos y aristas que le dan mucha personalidad. Además, aquí no sólo forma, sino que ese diseño responde a una función aerodinámica, pues según Lexus los diferente pliegues, salientes o formas ayudan a que el aire fluya mejor por la carrocería. En todo caso, el Cx aerodinamico es sólo correcto, con un valor de 0,33. No hay que olvidar que sigue siendo un vehículo de cierta altura y bastante bien calzado, con sus neumáticos de 225 mm de ancho.

En cuanto a la accebilidad es buena delante, y aunque puede parecer que la puerta trasera es pequeña comparada con la delantera, tampoco hay problemas para entrar a las plazas posteriores. El portón trasero tampoco es especialmente amplio y el plano de carga resulta un poco elevado; en este acabado no puede incluir sistema de apertura eléctrica, aunque realmente tampoco lo necesita, porque ese portón no es muy pesado.

Luego están los detalles que han caracterizado a la marca en los últimos tiempos, pero uno de ellos por encima de todos: la gran parrilla delantera. Tiene una forma que califican ‘de punta de flecha’, que también se repite en los faros delanteros, con tecnología de leds de serie. Hablando de leds, también se emplean en la parte trasera: en concreto hay una fila de 120 luces leds que atraviesan de lado a lado el portón, creando un efecto de iluminación muy bonito cuando ves el coche desde atrás y por la noche.

En conjunto, del exterior se puede decir que es más llamativo que tecnológico -de hecho, salvo por algún detalle como los cristales traseros tintados que no tiene, este acabado Style es idéntico a los niveles superiores de la gama-, en el sentido de que si quieres disfrutar de todos los gadgets que puede ofrecer el UX te tendrías que ir a la variante más completa, la Luxury, que también es más cara.

Así, nuestro UX Style tiene cámara trasera de ayuda al aparcamiento -de resolución media- pero no el sofisticado sistema 360º del Luxury. También tiene, lógicamente, mando a distancia para abrir las puertas e, incluso, arranque por botón o dispositivo de acceso manos libres. Los faros de leds son buenos y bonitos, pero sólo en el Luxury pueden ser los más completos, en el sentido de que incluyen más leds y permiten disponer de funciones adicionales, como la de ser adaptativos o no deslumbrar a otros conductores, creando zonas de sombra a base de apagar selectivamente algunos de sus leds.

Lo que sí vas a percibir en el exterior es el uso de una tecnología… que tiene que ver con la parte mecánica de la que hablaremos más adelante. Nos referimos, cómo no, el sistema de impulsión híbrido de este coche, que le permite lucir orgullosamente la etiqueta ECO en el parabrisas… y unos cuantos logos en puertas y portón que hace referencia a que el coche recurre a dos motores para moverse.

¿Por dentro? Un auténtico premium

La personalidad que hemos visto en el exterior también la mantiene en el interior. Lejos de apostar por la simetría que permitiese abaratar costes, el interior del UX es agradable, lujoso -este Style lleva tapicería de cuero de serie- y de aspecto tecnológico. Hay muchos lugares hacia donde mirar porque esconden detalles de diseño originales que esconden funciones clave del coche.

Por ejemplo, en la parte superior de la capilla que cubre la instrumentación se puede ver un mando que sobresale a la derecha; es una solución ‘muy Lexus’ -la puedes ver también en los ES o LS– que puede que no sea el perfecto ejemplo por ergonomía pero que al final lo cierto es que cumple su función y obliga a apartar menos la mano del volante que otros sistemas. Nos rerefimos al selector de modos de conducción, que es gitarorio y que permite elegir entre tres posibilidades: Normal, Eco y Sport.

Luego está la instrumentación, también al estilo Lexus… y desde hace años. Inspirada en la del primer IS, este UX agrupa en un espacio relativamente pequeño todo lo necesario para informar al conductor. Lo hace en formato analógico y digital -esta última mide siete pulgadas- en esta versión Style, pero que es digital del todo en el acabado, donde el display crece hasta las 8″ y también ofrece llamativas animaciones. En la versión que hemos probado, todo gira en torno a una esfera central para el velocímetro, dejando el lado derecho para los indicadores de aguja del nivel de combustible y temperatura del motor.

La parte izquierda es para un indicador multifunción que puede mostrar, en un espacio tan pequeño, casi de todo. Por ejemplo, sirve para que aparezcan los datos del ordenador de a bordo, las fuentes de sonido, el funcionamiento de los asistentes a la conducción -como, por ejemplo, si está entrando en acción el control de velocidad adaptativo-, para mostrar mensajes de advertencia… y también para realizar ajustes en la configuración del Lexus. Incluso puedes ver cómo está funcionando el sistema híbrido. Todo eso se puede hacer desde la piña de mandos situada en el lado izquierdo del volante.

aunque este acabado se denomine premium, no es el más completo de la gama. Sí, tiene todo lo necesario en confort, seguridad… pero si quieres ver lo que un UX es capaz de hacer, tendrás que pagar los 57.000 euros del luxury.

No es una pantalla especialmente configurable, comparado con el cuadro de, por ejemplo, un Mercedes GLA; de hecho, lo único que se puede hacer es cambiar su apariencia cuando se selecciona el modo Sport en el selector de modos de conducción. Al hacerlo, dentro del velocímetro aparece otra esfera para el cuentarrevoluciones, al tiempo que el fondo del cuadro varía ligeramente y también los colores; por el contrario, los modos ‘Normal’ y ‘Eco’ son idénticos -con tonos azules y donde el cuentavueltas es reemplazado por un indicador que muestra si estás regenerando energía o utilizando la fuerza de los motores-. Con todo, tiene una claridad excelente, proporciona la información necesaria y es… diferente.

Justo es eso, ‘diferente’, el calificativo que se le puede dar al sistema multimedia; se llama Media Lexus Display y consta de una pantalla superior de 7″, equivalente a 17,8 cm de tamaño en diagonal y de un conjunto de mandos y una superficie táctil a modo de touch pad ubicado entre los asientos. Es decir, que el manejo es más parecido al de un ordenador portátil con su ratón incorporado.

Lexus UX 250h interior

Evidentemente, todos estamos acostumbrados a manejar uno de estos ordenadores, pero también la mayoría han decidido recurrir a un ratón inalámbrido por propocionarles mayor comodidad. En el caso del Lexus, este touch-pad está bien ubicado y cuenta con botones de retroceso, menú principal y pantalla principal que agilizan la navegación por el sistema, además de contar con una ruedecita para el volumen y accesos directos a funciones como la radio o las fuentes de sonido.

¿y cómo funciona? Básicamente, con la yema de tus dedos vas moviendo un puntero o cursos por la pantalla para situarte sobre la función o comando que desees de la pantalla y presionando hacia abajo con el dedo para confirmar. A veces cuesta un poquito acertar en el lugar exacto aunque ayuda la respuesta háptica -leve, pero la hay- de la superficie para posicionarse sobre esas zonas de la pantalla que son ‘pulsables’; eso pasa cuando hay que introducir algún texto, aunque como solución puedes probar a escribir también las letras con la punta del dedo sobre el touch pad.

¿Y qué se puede hacer a través de la pantalla central? Por ejemplo, acceder a fuenes de sonido como la radio, USB, música por Bluetooth, lector de discos, toma auxiliar y también empleando la tecnología Miracast, para reproducir la pantalla de un dispositivo móvil en la del Lexus.

Por supuesto, también puedes controlar la telefonía manos libres, recibir información de toda la parte híbrida del modelo, analizar evolución de los consumos o de la electricidad regenerada y conocer datos del ordenador de a bordo -velocidad media, tiempo que has estado circulando, autonomía-, configurar distintos elementos del UX -desde ajustar la hora hasta cambiar el idioma o eliminar el pitido de confirmación cada vez que te mueves por un menú y seleccionas una opción-…

Una de las cosas interesantes que puedes encontrar para este sistema es el modo portero, que consiste en introducir un código de cuatro dígitos que actúa a modo de código de desbloqueo -como en la pantalla de un móvil- para evitar que alguien desconocido pueda acceder a la parte multimedia del coche.

Finalmente, lo que también puedes hacer es controlar y visualizar las funciones de la climatización, de manera bastante completa; sin olvidarnos de la posibilidad de acceder a los protocolos Android Auto y Apple Car Play. Lo cierto es que estos se hacen imprescindibles si, como en el caso de nuestra unidad, el navegador no forma parte del equipamiento de serie. Para que funcionen hay que conectarlos por cable, eso sí.

app de Lexus

Y ya que hablamos de conectividad, este modelo viene de serie en toda la gama con su tarjeta SIM integrada, de manera que tiene llamada de emergencia y de asistencia en carretera incluida de serie. También le permite beneficiarse de las ventajas de la app Lexus Link, que tras un registro previo, crearte un usuario y vincular móvil y coche, sirve para funciones como encontrar la posición del vehículo, analizar tu estilo de conducción para saber si aprovechas todas las ventajas de un híbrido -lo llaman Hybrid Coaching-… Eso sí, por ahora no permite realizar acciones remotas como apertura de puertas a distancia o accionar el claxon o los intermientes.

¿Qué nos ha parecido, en conjunto, la parte multimedia? Por tamaño de pantalla no hay duda de que muchos rivales estás por delante; incluso en rapidez para aprender el manejo, sucede lo mismo. Para lo primero en realidad existiría una solución fácil; sería la de ofrecer en opción el sistema multimedia más completo, pero que es patrimonio de la variante más cara de la gama, la Luxury. Con su pantalla de 10,3″ su sola presencia le da un aspecto mucho más tecnológico; el problema de la de 7″ es que está rodeada de un enorme marco de color negro que destaca mucho… y en cuya parte izquierda hay sitio de sobra para un reloj analógico.

La experiencia de fabricar híbridos

Es en este aspecto donde el UX se aprovecha de toda la ventaja acumulada por Lexus a lo largo de los años. Este fabricante japonés fue el primero del segmento premium en ofrecer modelos híbridos auto-recargables en versiones de los potentes GS y RX; posteriormente fue popularizando esa tecnología en los IS, CT y NX. Y ahora que la competencia no sabe si ofrecer micro-híbridos o híbridos enchufables, Lexus sigue recurriendo al sistema que continua registrando el mejor resultado.

Por un lado, no le afectan los inconvenientes en cuanto a aumento de precio y de peso de los híbridos con enchue y gran batería; por otro, frente a los micro-híbridos, la solución del Lexus se deja notar, y mucho, prácticamente en cualquier cirscunstacia. ¿Y cuál es la combinación que ofrece? Por un lado, un motor principal 2.0 gasolina y, por otro, un propulsor eléctrico; este último surtido por la electricidad que almacena una batería situada en la zona del maletero y que se carga durante las frenadas, las deceleraciones o con la ayuda del propulsor térmico principal.

en mercados como el ruso, el UX se puede adquirir también en una versión de gasolina ‘clásica’ con 150 CV. Y en españa, desde este año, también hay una versión completamente eléctrica, con 204 CV.

La tecnología híbrida de Lexus -y la de Toyota- ha ido a mejor año tras año; quizá por eso, el rendimiento del UX convence y mucho. Por ejemplo, las prestaciones son correctas… o, al menos, son las que te esperas de un SUV que declara 184 CV. Evidentemente no tiene ese empuje demoledor de un turbodiésel, pero este japonés es un coche lo bastante rápido como para incorporarse rápido a las autopistas, hacer buenos adelantamientos y sentir, en definitiva, que hay respuesta de sobra.

Y esas virtudes se notan con mayor claridad cuando haces uso del selector de modos de conducción y escoges la posición ‘Sport’, que permite que la respuesta del acelerador sea más rápida e instantánea.

Lexus UX 250h tres cuartos trasero

Una pega tradicional que se les suele achacar a los híbridos de Lexus es el funionamiento del cambio automático por variador continuo, por su manera de funcionar y por esa sensación de ‘resbalamiento’ que pueda ofrecer. Pues bien sea porque la parte mecánica tiene bastante fuerza y no tiene ‘vacíos’, bien sea porque se ha hecho un buen trabajo de aislamiento acústico -que, incluso, resulta mejor en la variante Luxury con su parabrisas insonorizante-, la verdad es que la forma en la que tiene de actuar el CVT no llama la atención… y consideramos que eso es un halago: un sistema que funciona sin que te des cuenta, es que hace bien su trabajo.

Pero, ¿por qué es bueno el sistema híbrido del Lexus -que comparte con varios Toyota-? Sobre todo por los consumos. Hemos visto que no es un coche especialmente aerodinámico, tampoco es un modelo muy ligero -1.620 kg para su tamaño ya es una cifra considerable-, que calza unos buenos neumáticos y que hace el 0 a 100 km/h en unos 8,5 segundos. Pues con todo y con eso, la cifra media tras un uso convencional ha rondado los 5,6/5,7 litros reales cada 100 km, que es un valor a la altura de un buen diésel.

Y para concluir con el apartado dinámico, otro aspecto que aporta esta tecnología bimotor es, sin duda, el agrado de conducción, la suavidad con la que rueda -especialmente a baja velocidad- este coche y que incrementan aún más su condición de modelo premium. Seguramente sea por la buena gestión que hace toda su parte electrónica pero es sorprendente ver la cantidad de veces que el motor de gasolina deja de funcionar para que sea el eléctrico el que tome el relevo… y, claro, eso se nota en lo que hemos comentado: agrado y buen consumo.

Y vamos a concluir comentando lo que son las ayudas a la conducción, englobadas bajo el llamado Lexus Safety System +. Prácticamente todas son de serie en el Style, si bien ciertas funcionalidades específicas se dejan en exclusiva para el acabado más completo de la gama -Luxury- como es el sistema de luces adaptativas.

Centrándonos en el Style, los dos principales elementos que vienen de serie son el control de velocidad activo y el de mantenimiento dentro del carril, también activo. Su funcioamiento no plantea objecciones en cuanto al primero de ellos -de hecho, es curioso que su rango de acción, hasta los 210 km/h, es claramente superior al de la velocidad máxima de este UX- mientras que el de mantenimiento de carril es de los que alertan con pitido y vibración en el volante para, en último término, intervenir sobre la propia dirección realizando una suave corrección que evite la salida del carril. No es, po lo tanto, un sistema capaz de llevarte centrado todo el tiempo, ni permite cierta libertad de manejo en circulación muy lenta, como la típica de un atasco.

El resto de asistentes incluidos también son conocidos y funcionan bien: desde el lector de señales de tráfico que muestra sus indicaciones en la instrumentación hasta el que avisa de presencia de otro vehículo en el ángulo muerto de los retrovisores o el sistema que cambia de manera automática entre contras y largas cuando, de noche, detecta la presencia -o no- de otro vehículo.

Como se decía al principio, uno de los principales motivos del éxito del UX 250h siempre ha tenido que ver con su agresiva campaña de precios. Por otro lado, las ofertas han ido variando y también ha habido alguna que otra modificación en la gama; por ejemplo, en el momento de realizar esta prueba, la unidad analizada contaba con uno de los niveles de equipamiento que se habían estrenado hace apenas seis meses en la gama: el denominado Style, situado justo por encima del Premium, que también era nuevo. El precio del Style era de 40.700 euros, pero rebajado a 32.000 euros, que era un valor muy interesante.

Con todo, ahora mismo la opción más barata con las promociones es adquirir la variante Business, que se queda en 29.900 euros; respecto al Style, tiene llantas más pequeñas y no incluye asistentes como el de aviso de ángulo muerto o detalles de confort como el acceso manos libres, pero en general seguiría siendo una muy buena compra, sobre todo porque no hay rivales premium que igualen su combinación de potencia, imagen, calidad y tecnología de propulsión.

VALORACIONES
Conectividad
7.5
Asistentes a la conducción
8.5
Tecnologías de confort
8
Tecnologías de entretenimiento
7
App
6.5
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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