Movilidad

LeMond: cuando un campeón construye bicis eléctricas

En el verano de 1991, los hados del ciclismo profesional abandonaron a Greg Lemond camino de Val Louron. Su caída marcó el inicio del ciclismo moderno. ¿Marcarán ahora sus ideas el comienzo de una nueva movilidad?

Imagen de la bicicleta LeMond Daily

Fue, como no hubiera podido ser de otro modo, un 19 de julio de 1991. Bajo un sol de justicia, allí donde todas las carreteras miran hacia el cielo que enmarca los Pirineos franceses. Ante una multitud que está presenciando, sin saberlo, un giro radical en la idiosincrasia del Tour de Francia. Allí y entonces, justamente, ocurre: Greg LeMond, el hombre que había ganado tres Tours en la última década -uno de ellos, por sólo ocho segundos-, desfallece en el punto más crítico de la subida al temible Tourmalet.

Sus verdugos son dos. El primero, el visible, es un joven y pletórico Miguel Indurain que lanza, en ese instante, su órdago -de un lustro de duración- al Olimpo de los grandes del ciclismo. Tal es su fuerza, que arrastrará a este deporte definitivamente hacia el ritmo cuartelero y matemático de la modernidad.

El segundo, como la procesión, va por dentro de él: nada menos que cuarenta perdigones -a raíz de un accidente de caza en 1987-, cuyo plomo envenena lentamente su sangre. Le roban el oxígeno, le roban las ganas de seguir. Y así será hasta el día de su retiro definitivo.

Una nueva vida… en la movilidad

Como sucede con otros deportistas cuya carrera termina a edades tempranas, la ‘jubilación’ deja a los ciclistas profesionales descolocados ante un mundo -ordinario y sin cámaras- que no logran entender. Por eso, la mayoría de ellos opta por encontrar una forma de seguir vinculado a la bicicleta y su entorno.

En el caso del norteamericano, acumula varias aventuras esporádicas como constructor de bicicletas. Pero, por lo que parece, el nuevo paradigma de la movilidad le ha traído una nueva oportunidad en esta línea de negocio.

Con su propio apellido como marca, LeMond aterrizará próximamente en el mercado de la bicicleta eléctrica con dos propuestas atractivas y de calidad. Ambas combinan una construcción íntegra en carbono con un sistema propulsor perfectamente camuflado entre sus cuadros de inspiración minimalista. Pero esto no significa que no sea potente: ofrece 250 W de fuerza, que te ayudan a establecer un crucero mínimo de 25 km/h mientras preparas tu ‘ataque’ a tu cumbre favorita.

Imagen de la bicicleta LeMond Dutch

El resto de componentes son, igualmente, de primer nivel: la sempiterna Shimano firma tanto los frenos de disco como la transmisión GRX de 11 piñones. Por su parte, el sillín corre a cargo de Selle Royal.

Otro punto fuerte de las LeMond será sus posibilidades de personalización. La gama de lanzamiento comprende dos diseños de cuadro -‘Daily’ y ‘Dutch’-, dedicados a la deportividad y al paseo. Por un precio aproximado de 3.800€ al cambio, podrás -asimismo- ‘customizarlas’ a tu gusto con una extensa paleta de colores y varias piezas mejoradas.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.