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La realidad virtual nos puede salvar la vida

Quizá no llegue a los extremos que podemos ver en la película de Steven Spielberg 'Ready Player One', pero la realidad virtual (VR) ya puede hacer mucho por las marcas de coches.

Escena de realidad virtual en la película

Hay mucho que agradecer al mundo de los videojuegos: gracias a este sector del ocio, la realidad virtual empezó a cobrar un protagonismo destacable en los años 80, con el fin de que los usuarios vivieran una experiencia lo más auténtica e inmersiva posible. En la actualidad, la VR y las tres dimensiones han evolucionado mucho más, y además de usarse para la diversión también se aplica en ámbitos profesionales.

Por ejemplo, en la industria del automóvil, el 3D ha revolucionado la manera de crear y desarrollar los coches desde hace ya algunas décadas. ¿Cómo se aplican estas nuevas herramientas en la fabricación de un coche?

En la imagen aparece una persona probando la realidad virtual de Seat

Puedes ver y diseñar lo que aún no existe: Este dispositivo es muy útil para los diseñadores, pues les permite experimentar al volante una sensación muy parecida a la que vivirá el futuro cliente de un vehículo. Aunque Seat asegura que los primeros bocetos de un nuevo modelo arranca como se ha hecho toda la vida, es decir, utilizando papel y lapiz, en realidad en una fase muy primigenia ya entran en funcionamiento los ordenadores y el 3D. No se trata sólo de emplear la tecnología desde un punto de vista creativo, sino también otros más prácticos (por ejemplo: la accesibilidad al interior del vehículo). De esta manera, desde una fase muy inicial, ya se puede garantizar el 90% de la viabilidad de un proyecto (lo cual repercute, por ejemplo, en que se acorten los plazos y los costes a la hora de desarrollar un nuevo modelo).

Puedes ‘estampar’ un coche miles de veces sin que apenas te cueste: Seat nos asegura que a la hora de crear un nuevo modelo, la realidad virtual ya es algo básico durante todo el proceso de desarrollo. Por poner un ejemplo, en el Ibiza que se vende en la actualidad se llevaron a cabo 95.000 simulaciones de este tipo, lo que representa el doble sobre su antecesor. Las mas significativas serían los tes virtuales de colisión. De esta forma, ya no es necesario estrellar cientos de coches ‘en el mundo real’ para ver cómo se comportan los distintos sistemas de seguridad en caso de impacto, sino que vale con hacerlo todo por ordenador con resultados igual de concluyentes. La firma de Martorell asegura que durante los cerca de tres años y medio de desarrollo de un vehículo nuevo se analizan, mediante simulaciones, hasta tres millones de elementos. No está nada mal, si tenemos en cuenta que hace apenas 30 años esa cifra se limitaba a 5.000.

Se pueden hacer prototipos en un 30% menos de tiempo: Ojo, no nos referimos a modelos futuristas de salón, sino a esas unidades previas que se ensamblan de un modelo antes de que se inicie su producción, con el fin de comprobar, ya en el mundo real, que todo funciona bien en el coche. Con la VR no sólo se ha reducido a la mitad el número de prototipos que se tienen que fabricar físicamente antes de lanzar un modelo: además, se pueden producir un 30% más rápido. De esta forma, al acortar los tiempos y simplificar los procesos es más fácil llevar a cabo mejoras y tomar las decisiones más apropiadas… algo que favorecerá la calidad del producto

Ver las 800 cosas que has hecho mal (o que puedes mejorar) en un coche: Con la realidad virtual es más sencillo (y barato) para la marca hacer productos más precisos y de mejor calidad, lo cual consigue que el coche en sí sea mejor… y que le cueste menos hacerlo, lo cual también beneficia al precio que pagará el cliente por un nuevo modelo. Como ejemplo, Seat asegura que la tecnología VR ayudó a mejorar 800 puntos en su Ateca, antes de que este todo camino siquiera iniciara su producción o llegase a los concesionarios.

Introducirte en una fábrica sin moverte del sitio: Las tecnologías virtuales ayudan a reproducir escenarios del mundo real… y a moverte por ellos sin salir de una sala Es lo que hacen en el llamado Centro de Prototipos de Desarrollo (CPD) de Seat , donde gracias a las gafas 3D y unos mandos (algo muy parecido a cómo se utilizan algunos videojuegos compatibles con VR), se imitan los movimientos que realizan los operadores en la línea de montaje. ¿La finalidad? Optimizar el tiempo de trabajo y mejorar su ergonomía.

Probar un coche sin salir de concesionario: La idea es que para ver un coche y conocer todas sus características ya no sea necesario atender tan sólo a las indicaciones del vendedor, catálogo en mano. La idea es que gracias a la realidad virtual, el cliente pueda configurar el acabado y el color del vehículo que quiere (al fin y al cabo, en la exposición física de un concesionario no caben todas las versiones de todos los modelos que ofrece una marca) y ver el resultado gracias a unas gafas 3D. La idea es que, en el futuro, quien vaya al concesionario también pueda conducirlo de manera virtual… aunque será complejo que se puedan reproducir todas las sensaciones físicas que se experimentan cuando uno se pone realmente al volante de un coche y sale con él a la carretera.

P. Parada
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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