Movilidad

La idea de la NASA para transformar las ciudades

El taxi volador parecía haberse tomado un descanso después del empujón de principios de año, pero la NASA ha rescatado el concepto. ¿Qué objetivos tiene su proyecto? ¿Será el futuro de la movilidad urbana?

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Photo by Aleksandar Pasaric from Pexels

Durante el último tramo de 2019 y las primeras semanas de 2020, la idea de los taxis voladores tomó un protagonismo creciente. Entre prototipos y conceptos, se dibujó una alternativa de movilidad en ciudades a la que todavía le faltaba tiempo para ver la luz. Sin embargo, la NASA ha roto el silencio y ha puesto sobre la mesa sus ideas para una movilidad urbana basada en vehículos aéreos.

El proyecto recibe el nombre de Urban Air Mobility Grand Challenge. El objetivo de su desarrollo será implementar esta tecnología para servicios de entrega, taxis, asistencia médica y transporte de mercancías.

La propuesta tiene como interés particular acercar estas prestaciones a localizaciones rurales. Las cuales no tienen un sistema de carreteras que les conecte de forma directa con grandes ciudades.

Cabe decir que se trata de un proyecto colaborativo que implica a muchas de las empresas especializadas del sector. La NASA ha facilitado un espacio para impulsar esta cooperación bajo el paraguas que significa una organización de su calibre. Con lo que supone a nivel presupuestario y de reputación.

En un comunicado, Robert Pierce, administrador asociado de la NASA declaraba que “Con este paso, continuamos uniendo piezas para llegar al ansiado panorama de pequeños vehículos voladores pilotados o autónomos capaces de brindar servicios en las ciudades, sus alrededores y zonas rurales.

Quemando etapas

También sirve todo esto como impulso para que las agencias reguladoras comiencen a tener en cuenta el panorama que se abre. Uno de los problemas que se observan una y otra vez con el avance tecnológico es la poca preparación existente para legislar sobre la marcha.

Siendo este un proyecto que parte de una institución nacional, es más fácil preparar el terreno para que pueda implementarse cuanto antes de forma masiva.

El año 2022 es la fecha marcada para tener todo a punto y plantearse su primer lanzamiento. De hecho, este 2020 ya será testigo de las pruebas preliminares de este tipo de tecnología.

La suma de muchas partes

Para llevar a cabo un plan tan ambicioso, el número de actores implicados es bastante amplio. Las colaboraciones se dividirán en tres campos bien diferenciados:

  • Desarrolladores de pruebas de vuelo: formados por los socios proveedores de los vehículos.
  • Desarrolladores de la simulación del espacio aéreo.
  • Proveedores de datos del vehículo: colaboradores de la NASA encargados de recabar y organizar la información captado por los vehículos voladores.

El número de compañías implicadas llega hasta 17, el cual podría incrementar durante el proceso.

Pese a tratarse de un proyecto al que se le ha dado cierta prioridad, la NASA no tiene la pretensión de presentar la solución final para la movilidad urbana del futuro. Es más, en el planteamiento no se habla de sustituir a otros medios de transporte, ni siquiera de su implementación a nivel particular. De momento, es un añadido al tránsito urbano actual.

Periodista a punto de licenciarse -en Periodismo, obviamente-. Soy nativo digital e hijo de transportistas, así que la tecnología y el motor me vienen dados. Aunque la carrera sea inútil, creo en el periodismo como profesión y forma de afrontar la vida. Curiosidad, honestidad y pasión por la comunicación. Aun sin carnet el himno de mi vida es Born to Run, y eso que Bruce Springsteen me pilla lejos. Cultura, deportes y videojuegos completan el elenco de mis pasiones.

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