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Koenigsegg Gemera, el más rápido para cuatro

Lo próximo del constructor sueco pretende crear todo un nuevo segmento. Y lo hará mediante un principio muy sencillo: cuatro asientos reales. ¿Añadirá alguna tecnología de confort aprovechando el espacio extra?

Imagen frontal del Koeniggsegg Gemera

Incluso entre los automóviles exóticos hay facciones diferenciadas. Por un lado están los que preconizan la deportividad. Y, por el otro, los que anteponen el lujo y las personalizaciones sobre todo lo demás.

Pero, por encima de ambos, hay un grupo que lo quiere todo. Se suele conocer por el nombre de Grandes Turismos -o ‘tourers’-, y destacan por no renunciar ni a la comodidad ni a las prestaciones. Muchos modelos de diversas marcas han formado parte de esta elitista estirpe, convirtiéndose en vehículos ideales para recorrer continentes enteros en largos viajes de placer. O de negocios también, por qué no…

A pesar de su relativa ‘juventud’ -pues lleva poco más de veinticinco años entre nosotros-, Koenigsegg es un emblema profundamente respetado entre las altas gamas. No en vano, saltó a la fama mundial gracias a la elaborada aerodinámica de sus diseños, la ‘joyería’ de sus motores… y la gran guerra de la velocidad que mantiene, a brazo partido, con Bugatti.

Antes de cancelarse, el Salón de Ginebra se iba a convertir en el escaparate para su último golpe de autoridad. Lejos de repetir lo que mejor sabe hacer -ahí está ya el Jesko para cubrir ese expediente-, el constructor sueco ha decidido ‘recanalizar’ su espíritu hacia una nueva vertiente.

Detrás hay sitio

Su nuevo Gemera -derivado del significado nórdico de ‘generosidad’- marca un hito curioso para la compañía: ya han realizado proezas como ser los más rápidos sobre la faz de la tierra, la cual han revalidado en varias ocasiones. También son únicos en su tratamiento de la fibra de carbono, con apéndices aerodinámicos -algunos de ellos, activos- que desafían a la física. Sin embargo, ésta es la primera vez que dotan a uno de sus modelos… con un asiento trasero.

Interior del Koeniggsegg Gemera

Aquí, unas formas más suaves y mundanas -que recuerdan al Regera- dan prioridad al habitáculo, construido en formato ‘2+2’. Es decir, que el túnel central de la transmisión marca una fuerte división entre las cuatro plazas disponibles, separándolas de tal modo que casi las individualiza.

Los ‘backets’ de la parte anterior pueden desplazarse longitudinalmente para facilitar el acceso a la trasera. El generoso hueco que lo permite se ve cubierto por las dos enormes puertas que posee, las cuales se despliegan hacia arriba siguiendo la tradición típica de la casa.

Más cómodo… pero no más lento

Este incremento de habitabilidad hace también posible que sea, por ejemplo, el primer Koenigsegg con WiFi. Ésta es sólo una de las prestaciones que ofrecerá su sistema multimedia, junto a otras como la compatibilidad con Apple CarPlay o el conjunto de cámaras interiores y exteriores. Otros extras ‘rara avis’ son los cargadores inalámbricos para smartphones, los posavasos climatizados o un equipo de audio con once altavoces.

¿Y qué hueco queda para lo que hace de un Koenigsegg lo que es? Pues el suficiente para dar cobijo a su ‘Pequeño Gigante Amable’. Así denomina la marca al motor del Gemera, un tricilíndrico biturbo de dos litros de cubicaje. Por sí solo ya produce 600 CV de potencia, pero viene acompañado por tres propulsores eléctricos -uno de ellos intercalado con la transmisión, al estilo del Lamborghini Sián– que elevan la cifra hasta los 1.100 CV.

Imagen cenital del Koeniggsegg Gemera

Este galimatías técnico lo da todo con etanol de última generación, mediante el cual la firma asegura que su huella de CO2 es casi idéntica a la de un eléctrico puro. Además, si la batería tiene carga suficiente, no oirás cómo actúa la combustión hasta que superes los 300 km/h. Y por si todo esto fuera poco, podrás recorrer con electricidad hasta 50 km. Ahora, imagínate entrando con un Gemera en Madrid Central… ¿Acaso no decían que el dinero no da la felicidad?

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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