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Jean Todt: cómo preservar la libertad del automovilismo

Con una dilatada trayectoria a sus espaldas -y desde su posición como presidente de la FIA-, Jean Todt tiene clara la fórmula que permitirá a la automoción mantener su espíritu frente a los cambios.

Imagen de Jean Todt, presidente de la FIA

Para unos, polémico. Para otros, tirano. O, quizá, un genio de la estrategia en carrera, pensarán los de más allá. Pero, para todos, una de las más altas autoridades del automovilismo. Así es Jean Todt (Francia, 1946) Con su característica serenidad -y esa ‘sonrisa diplomática’- tan francesa-, dirige desde 2009 el futuro de la parte más pasional del automóvil: la competición.

Sin embargo, bajo su batuta, la Federación Internacional de Automovilismo -léase FIA– no se ha limitado a organizar y sancionar campeonatos internacionales. Con el mismo carácter metódico con el cual impulsó hacia la gloria -desde el muro de boxes de Ferrari– a Michael Schumacher, Todt ha convertido a este organismo en un gran defensor de la seguridad vial en todo el mundo.

Especialmente -como bien asegura él mismo- desde el punto de vista de la tecnología: “Para mí es importante que la competición no se vea solo como un deporte y un entretenimiento, sino también como un laboratorio de desarrollo para hacer más seguro el automóvil. […] Todos los progresos que hemos hecho en este ámbito han salvado vidas en las carreras y también en las carreteras”.

Los retos que quedan

Efectivamente, quien conoce bien la trayectoria de Todt, sabe que pone su palabra junto a los hechos: no en vano, como jefe supremo del equipo Peugeot Sport -en los fascinantes y peligrosos ochenta del Grupo B-, permaneció junto a Ari Vatanen cuando este último se encontró -tras su espectacular accidente en el Rally de Argentina de 1986- a muy poco de quedarse tetraplégico.

Sus actos de concienciación -como la ‘FIA Action for Road Safety’- y la constante actualización del Anexo J -el reglamento que determina las medidas de seguridad que debe incorporar un coche de carreras- han contribuido a salvar vidas y extender una cultura de ‘carreras seguras’ que ha logrado alejar -en la mayoría de ocasiones- los fantasmas del pasado.

Pero aún quedan muchos campos que desarrollar. Por ejemplo, el de la integración de la mujer en los deportes de motor. La Comisión de Mujeres en el Automovilismo -presidida por Michèle Mouton– fue un primer paso… al cual seguirán muchos más. Así lo refrenda: “Todavía queda mucho camino por recorrer para las mujeres, también en el automovilismo. Pero están motivadas, quieren triunfar y nosotros estamos ahí para apoyarlas”.

Querido y odiado a partes iguales, Jean Todt es -por encima de todo- un ‘hombre de equipo’ y un amante de los retos. Lo que llamaríamos un ‘optimista convencido’. Un optimista con un motivo que define muy sucintamente de esta manera: “El automovilismo es un sueño para muchos, y una libertad que debemos preservar”.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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