Concepts y prototipos

ID.Life: el VW eléctrico y popular que llega… en 2025

No todo avanza con la rapidez que desearíamos en el mundo del automóvil. Por ejemplo, uno de los eléctricos más interesantes de la gama VW se hará de rogar, al menos, unos tres años. ¿Merecerá la pena tan larga espera?

Imagen tres cuartos delantero VW ID.Life

Cualquier fabricante del mundo del automóvil es todo un especialista en ‘ver el futuro’; y no lo hace contando con echadores de cartas o brujas que leen bolas de cristal, sino con departamentos que a base de multitud de estudios de mercado, de tendencia, sociológicos o económicos intentan predecir lo que le va a gustar al usuario en materia de automoción y movilidad.

Una vez que lo tienen claro, ya pueden comenzar a pensar en cómo serán sus nuevos modelos; porque, en realidad, los coches que podrás comprar en 2025 ya están en una fase de desarrollo avanzada. Un ejemplo es la idea que tiene VW de cómo será su próximo urbano ‘popular’. Y es que después de los ID.3, ID.4, ID.5 y otros eléctricos que irán llegando, faltaba por cubrir quizá el subgrupo más esperado por la mayoría: el del coche urbano eléctrico de precio razonable.

Algunos pensarán que ese sitio ya lo tiene ocupado con el e-Up! que, aún siendo una alternativa excelente, no deja de ser una adaptación de un modelo ya existente. Sin embargo, como tal, la función de cubrir ese espacio la tendrá un vehículo derivado del concept que acabamos de conocer en el Salón de Munich: el ID.Life, que anticipa los rasgos de un hipotético VW ID.2, cuya comercialización se espera para 2025.

Imagen interior VW ID.Life

¿Qué consideraciones podemos hacer sobre este modelo? Por ejemplo, que habrá que ver si un coche como éste es un complemento a los Polo y T-Cross… o si estamos viviendo la transición desde los vehículos de combustión como los ya mencionados hacia los puramente eléctricos, algo que parece inevitable y que incluso ya marcas como VW barruntan que ya en 2030, el 70% de los modelos que vendan en Europa serán de cero emsiones. De ser así, también parece lógico que este nuevo ID.Life, en su versión de calle, se ensamble en la planta de Landaben en Pamplona, Navarra

Por concepto, este eléctrico podría ocupar tanto el hueco del Polo -de hecho, mide alrededor de cuatro metros- como del T-Cross -con su imagen robusta, ligeramente cuadrada y buena altura, tanto de carrocería como de espacio respecto al suelo. Su exterior, con cinco puertas, es muy minimalista, algo a lo que contribuyen que las manecillas de las puertas no estén a la vista o que los espejos retrovisores hayan sido reemplazados por cámaras. También se aprecia en esa clara división entre la zona inferior del coche y la superior, que emplea otro color; por cierto, que el techo es desmontable y aseguran que está hecho ‘de material textil con cámara de aire’, que, ayuda a reducir el peso del vehículo.

La marca alemana hace mucho énfasis en la sostenibilidad del producto; en el barniz transparente de la carrocería se han empleado virutas de madera, para el techo y el frontal se han utilizado cien botellas recicladas, los neumáticos recurren a materias primas como aceite orgánico, caucho natural y cascarilla de arroz… y en el interior sucede lo mismo, tanto en la madera del salpicadero como con el tapizado denominado Artvelours Eco para asientos y recubrimiento de puertas.

Por cierto, que el habitáculo repite el estilo esquemático del exterior, pero dispone de tecnologías sorprendentes. Por ejemplo, dispone de un proyector, lo cual junto a la posibilidad de abatir los respaldos de los asientos y la presencia de una pantalla desplegable permite convertir el interior en una sala de cine -o en una de videojuegos, porque también viene con una consola-. Otra posibilidad es usar todos los asientos para conformar una cama de nada menos que dos metros de largo. Además, no falta una toma de corriente de 230V para enchufar cualquier dispositivo eléctrico.

Imagen tres cuartos trasero VW ID.Life

Por lo demás, el volante es muy original, no sólo por su forma hexagonal y la zona superior abierta, sino porque incluye una pantalla táctil con la que controlar las principales funciones… y que vendría a hacer también de sistema multimedia junto con el propio móvil del usuario, que tendría un soporte para colocarlo en el centro del salpicadero. Un salpicadero que, por cierto, tiene superficies táctiles en zonas poco habituales, como la plancha de madera que lo atraviesa transversalmente.

Y luego está la parte mecánica en sí; basado en la plataforma eléctrica MEB en su versión más compacta, este coche cuenta con un motor de 234 CV, de tal forma que tendríamos un auténtico deportivo con una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos. Combinado con una batería de 57 kWh de capacidad se estima una autonomía media de 400 km.

Por último, el tema del precio: VW asegura que cuando se comercialice en 2025, este modelo puede tener un precio de partida aproximado de unos 20.000 euros -sería una versión menos potente de la que hemos hablado aquí-, por lo que si en su momento se mantienen las generosas subvenciones a los modelos eléctricos y alguna campaña puntual de la marca, podríamos hablar de un modelo que costarse desde 13.000 euros.

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