Prueba a fondo

Hyundai Kona Hybrid: ¿el mayor rival para Toyota?

Se habla mucho acerca de todo lo que ha supuesto Toyota para el comienzo de la electrificación de los coches -hace ya casi 25 años-, y eso es cierto. Como también lo es que cada vez aparecen alternativas muy interesantes.

Hyundai Kona HEV tres cuartos delantero

Qué debes saber del Kona Hybrid -HEV- de la prueba

Que hablamos de la única variante que combina un motor de gasolina y otro eléctrico. Y es que dentro de la gama del Kona hay variantes diésel, gasolina… incluso eléctricas, pero fue el HEV, el híbrido auto-recargable, el último en sumarse a la gama. En concreto, el modelo es fruto de combinar un propulsor principal 1.6 gasolina de 105 CV con un propulsor eléctrico de 32 kW, obteniendo una potencia conjunta de 141 CV.

Que este modelo tiene una velocidad máxima de 161 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 11 segundos. Lo mejor viene de las cifras de consumos homologados, que según la marca declara una cifra media de 5,1 l/100 km -valor para la versión analizada con neumáticos de mayor tamaño; en las inferiores, esa cifra se queda en los 4,9 l/100 km-. La cifra de emisiones sería de 115 gramos de CO2 por km, mientras que la capacidad del depósito es de 37 litros.

Que es un vehículo que comparte la mecánica con el Hyundai Ioniq. Por otro lado, el modelo dispone de una batería de polímero de iones litio y una capacidad de 1,56 kWh. Al ser un híbrido auto-recargable, esa batería se recarga durante la marca, bien mediante el funcionamiento del propio motor principal, bien durante las retenciones o en las frenadas.

Que la versión que hemos analizado es la que lleva el acabado más completo, conocido como Style Sky y que tiene un precio de 34.390 euros, si bien con las promociones de la marca, esa cantidad se queda rebajada hasta los 30.640 euros -cuenta con una promoción de 3.750 euros-, que es una cantidad razonable para competir con rivales como el Renault Captur E-Tech o en Nissan Juke Hybrid. Eso sí, hay que recordar que hace apenas un año, el modelo bajaba de los 29.000 euros.

Que la unidad probada lleva un completo equipamiento de serie. En concreto, el Style Sky dispone de elementos como: Freno de mano con accionamiento eléctrico, faros delanteros de leds para cortas y largas, techo solar practicable, asientos delanteros calefactables y ventilados, asientos delanteros con regulación eléctrica, sistema de proyección de datos en el parabrisas, climatizador automático, selector de modos de conducción, cuadro de mandos digital de 10,25″, sistema multimedia con pantalla de 10,25″, sisema activo de mantenimiento dentro del carril, control de velocidad adaptativo con función stop&go, lector de señales de tráfico, dispositivo de alerta por presencia de obstáculos en el ángulo muerto de los espejos, control de aparcamiento delantero y trasero, cargador inalámbrico para el teléfono, equipo de sonido premium Krell, cámara trasera de ayuda al aparcamiento, llamada de emergencia, volante multifunción, bluetooth, acceso y arranque manos libres, control de presión de neumáticos…

Esta versión viene tan completa que no dispone de elementos en opción, más allá de la pintura metalizada -entre 250 y 500 euros-.

El Kona suavizó su imagen en 2021, pero manteniendo su amplia tecnología que sigue vigente varios años después de su lanzamiento

Cualquier modelo, a lo largo de su vida útil, experimenta numerosos cambios para adaptarse a las circunstancias. Lo normal es que vaya añadiendo nuevas versiones, perfeccione su tecnología, se vuelva más atractivo e, incluso, progrese en calidad por el simple hecho de que cuantas más unidades se fabrican, más afinado está el proceso de la propia producción.

Eso quiere decir que, normalmente, a mitad de su vida comercial, un vehículo se encuentra ‘en plenitud’ de facultades porque, entre otras razones, habrá recibido su primer restyling en profundidad. Todo eso lo representa a la perfección el Hyundai Kona, que lleva con nosotros desde 2017, que se puso al día en 2021 y que también representa de forma precisa lo que hoy busca un comprador a la hora de elegir un modelo.

Hace un par de décadas, para que un vehículo se hiciera con el favor del público, tenía que apostar por una gama particularmente amplia en cuanto a tipos de carrocería. Si piensas en modelos como el Opel Astra, el Renault Mégane o el Peugeot 307 de principios de siglo, recordarás que se vendían en variantes de tres y cinco puertas, familliar, sedán de cuatro puertas e, incluso, en formato coupé y cabrio.

Pues bien, hoy ya no hay toda esa cantidad de ‘cuerpos’ para un modelo, sino que lo que se impone es el formato SUV. ¿En qué aprecia el comprador la ‘variedad’ a la hora de decantarse por un modelo, qué es lo que se valora? En que se le ofrezcan diversas opciones mecánicas para que pueda escoger la que más se adecue en su uso en el día a día.

Pues bien, de nuevo el Kona es el representante ideal de eso, pues se puede escoger con nada menos que cinco tipos de propulsión distinta. Tenemos las opciones clásicas, diésel y gasolina, donde no falta incluso una variante deportiva que luce la letra ‘N’ en el nombre y que caracteriza a los Hyundai más racing.

Por otra parte, en la gama Hyundai también hay dos variantes eléctricas, siendo la más potente de ellas una interesante opción en la categoría por ofrecer una autonomía real muy razonable y cercana a los 400 km, con un coste también asumible.

Y, finalmente, existe la alternativa que puede que una lo mejor del mundo de las mecánicas tradicionales y las eléctricas, como son los híbridos auto-recargables. Es el denominado Kona HEV o Hybrid, resultado de combinar un motor 1.6 gasolina con otro eléctrico, una batería de polímero de iones de litio y un cambio automático de doble embrague.

Antes de analizar cómo funciona esta tecnología de propulsión, vamos a centrarnos en el exterior del modelo, que en el momento de su lanzamiento fue uno de los aspectos más controvertidos del vehículo. Hay que decir que con sus 4,2 m de largo y 1,8 m de alto encajaría con el concepto clásico de ‘compacto’, si bien es cierto; sin embargo, su altura de 1,56 m le separa de modelos como un Hyundai i30 y le inscribe con los SUV.

Más cosas que debes saber del coche: que dentro de la propia gama Hyundai existe otro SUV urbano situado muy cerca por proporciones. Hablamos del Bayon, que se queda en 4,18 m, es decir, casi lo mismo… pero que tiene un precio más ajustado y resulta menos ‘ambicioso’ que el Kona en cuanto a versiones para elegir, potencia…

Por otra parte, por concepto, el Kona se inscribe en un segmento competido… pero en el que no todos los competidores tienen una versión híbrida auto-recargable; de hecho, tan solo podríamos nombrar el reciente Nissan Juke Hybrid, el Renault Captur E-Tech… y tal vez el Honda Jazz Crosstar -aunque tiene más bien formato de ‘minivolumen’- a los que se sumaría en 2023 el Mitsubishi ASX.

Volviendo a nuestro protagonista, hay que reconocer que con el lavado de cara de hace algo más de un año, el modelo recibió pocos cambios… pero en los lugares precisos para resultar mucho más atractivo, conservando su aspecto realmente llamativo. De nuevo, el frontal acapara buena parte de las miradas, tanto por la disposición de sus faros como la generosa parrilla delantera. Las valoraciones subjetivas se las dejamos al posible comprador, pero hay datos objetivos que son irrefutables.

El primero, que con sus apenas 4,2 metros de largo, es de los vehículos más compactos del segmento; puede parecer algo secundario, pero en un mundo donde cada vez es más complicado encontrar un sitio donde aparcar o en el que las plazas de garaje particulares también parecen pensadas para modelos de hace 30 años, la ‘compacidad’ del Kona resulta de agradecer.

La segunda es que con un Cx de 0,32 no es el más aerodinámico de la carrocería, pero que seguramente muchos dejarán ese aspecto de lado por disponer, a cambio, de uno de los SUV urbanos con más personalidad del mercado.

Y la tercera es el número de tecnologías que podemos encontrar de puertas afuera; lo más significativo vuelven a ser los faros, con tecnología led y cambio automático entre luces cortas y largas, pero que no son -ni en opción- matriciales.

La luz corta ya se muestra bastante potente -supone que se encienden dos de los tres módulos de luces que incluye cada faro principal-, lo mismo que las largas. Además, como las primeras van un poquito más bajas de lo normal, también iluminan bien las cunetas.

Esta versión analizada también cuenta con el sistema de acceso y arranque manos libres, mientras que el sistema de ayudas al aparcamiento se centra en sensores en ambos paragolpes -que además de con sonidos, muestran sus indicaciones sobre una silueta del coche que se ve en la pantalla del sistema multimedia- y una única cámara situada en la parte posterior.

Una palabra clave: BlueLink

Entre las marcas generalistas, Hyundai puede que sea de las que mejor comenzaron a resolver toda la parte multimedia de sus modelos, incluyendo dispositivos que destacaban, sobre todo, por el gran número de funcionalidades que podían incluir… y por contar con un interesante nivel de conectividad, aprovechable desde dentro del vehículo -en forma de apps útiles en el uso del coche, como la búsqueda de gasolineras o parkings cercarnos-, como desde el exterior a través de la app.

A todos estos servicios, la marca les dio la denominación ‘BlueLink’, que cada vez han ido mejorando y progresando. Nuestro Kona en cuestión, en su versión con el acabado más completo, ofrece una gran pantalla táctil en posición elevada y con un tamaño de 10,25″ -fue una de las novedades que trajo la renovación del modelo durante el año pasado-.

Como comentábamos antes, uno de sus puntos fuertes, aparte de dotar de una imagen bastante sofisticada a un salpicadero que, por lo demás, resulta bastante clásico, es el hecho de que dota al modelo de una buena conectividad.

Para empezar, eso se debe a que el modelo viene de serie con cinco años de los denominados ‘servicios BlueLink‘, que no es sino la ‘guinda’ a todas las posibilidades que ofrece el dispositivo, desde el que se pueden controlar las funciones habituales -navegación, fuentes de sonido que se combinan con el equipo del especialista Krell, telefonía, ajustes del sistema o del propio vehículo-, así como otras quizá menos habituales, como la grabadora de notas de voz, el funcionamiento del sistema híbrido, la función ‘modo silencioso’ -que restringe el audio a los altavoces delanteros- o los ‘sonidos de naturaleza’ que emite por los altavoces del coche una serie de sonidos pre-grabados.

instrumentación del Hyundai Kona

También dispone de alguna función interesante, como el modo aparcacoches que, al estilo de algunos vehículos de Ford o Toyota, permite bloquear la pantalla del dispositivo con un código PIN de cuatro cifras. Por supuesto, hablamos de un dispositivo compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play -aunque solo el segundo de forma inalámbrica- y en cuanto a la app para el móvil, tan solo decir que sigue siendo tan interesante como siempre, con un buen número de funciones -algunas muy útiles, como la localización precisa del vehículo- y con la posibilidad de compartir información con otros usuarios que tú elijas. Por decir algo, el proceso para crear el usuario y vincularlo con el coche es un poquito lento.

El otro detalle tecnológico del interior lo aporta el cuadro de mandos digital, otra pantalla de 10,2″, que tiene una calidad notable por resolución y claridad. En su posición ‘normal’, cuenta con la apariencia de un cuadro ‘clásico’, con dos relojes a los lados y dejando la parte central para una especie de ‘pantalla en pantalla’ con los datos de los ordenadores de a bordo, asistentes de ayuda a la conducción, el funcionamiento del sistema híbrido, navegación, indicador de presión de neumáticos…

Este cuadro de mandos se combina con el dispositivo de proyección de datos que, en este caso, no es directamente sobre el propio parabrisas, sino sobre una pantalla abatible. No muestra muchísima información -velocidad, información de los asistentes a la conducción o del navegador…-, pero sí es una ayuda interesante para aportar menos la vista de la carretera.

El Kona también es interesante por todas las micro-tecnologías que vienen incluidas; por destacar algunas, destacaríamos que los asientos delanteros incluyen calefacción -al igual que el volante-, pero también ventilación, que ya es algo menos habitual… lo mismo que los reglajes eléctricos para el asiento de quien viaja a los mandos.

Por otro lado, hay un cargador inalámbrico para el teléfono móvil, sistema de llamada de emergencia… y en el lado opuesto, mejoraríamos las luces de cortesía del interior -que no emplean leds; tampoco hay un sistema de iluminación ambiental-, que solo haya dos tomas USB en el interior o que el climatizador automático sea de una sola zona.

Mucho más que una pegatina

Comentábamos al principio que esta variante híbrida, presente en la gama desde antes del restyling, seguramente sea de las más interesantes que se pueden elegir. Y lo cierto es que resulta una opción muy conveniente si, por ejemplo, el 80% de tu utilización va a ser en trayectos del día a día -normalmente cortos y a velocidades medias no muy altas- y el 20% restante será para viajes más largos como los que haces en vacaciones.

salpicadero Hyundai Kona

La configuración mecánica de este modelo es el fruto de combinar un propulsor principal 1.6 atmosférico de gasolina de 105 CV con otro eléctrico de 32 kW -43 CV-, para conseguir una potencia total combinada de 141 CV. La base mecánica, que no es otra que la que ya emplean hace tiempo los Hyundai Ioniq y Kia Niro -tanto de la anterior como de la nueva generación- se completa mediante el empleo de una batería de iones de litio de 1,56 kWh; todo ello combinado con una caja automática-secuencial de doble embrague con seis velocidades.

Decíamos lo del tipo de utilización, porque en entornos urbanos y su periferia, un coche como el Kona Hybrid da lo mejor de sí. En ese tipo de escenarios, la suavidad es lo que más destaca, el coche es muy silencioso y el cambio engrana las marchas con total finura.

El motor eléctrico, sin ser demasiado potente, se apaña para funcionar buena parte del tiempo y reducir el consumo medio de manera notable... hasta conseguir cifras que, si conduces de manera suave -que no siempre lenta-, pueden bajar de los cinco litros.

Al salir en carretera, el sistema híbrido también procura un buen funcionamiento, si bien es cierto que si el viaje es largo y tienes que ir a tope de carga -que se sumará a los 1.376 kg que ya, de por sí, pesa el modelo-, no tendremos el modelo más rápido a la hora a la hora, por ejemplo, de mantener un crucero elevado con un terreno en pendiente ascendente… además, de que resultará más complicado alcanzar su velocidad máxima oficial -en aquellas carreteras donde esté permitido- de 161 km/h.

Con todo, el consumo medio, aunque más alto que en la ciudad, se quedarán en torno a los 6,2 litros… lo cual, combinado con un depósito de solo 38 litros, puede hacer que la autonomía se resienta. ¿Una muy buena noticia de este modelo y que no suele ser habitual en los híbridos? La presencia de la batería no ha robado espacio en el maletero, que mantiene los 374 litros que podemos encontrar en los Kona con motorizaciones más ‘clásicas’.

Asistencias de coche grande

Visto lo visto hasta ahora, está claro que siendo el Kona un modelo de tamaño bastante compacto, eso no es sinónimo de que prescinda de algún tipo de tecnología o sistema importante, y lo mismo se puede aplicar cuando se analizan los sistemas de ayuda a la conducción.

Imagen tres cuartos trasero

De serie en este Kona Style Sky se incluyen los dos elementos más interesantes, a día de hoy, en cuanto a asistentes a la conducción, como son el control de velocidad adaptativo -capaz de mantener distancias con otros vehículos, acelerando y frenando de manera automática- y el de mantenimiento dentro del carril.

Los dos sistemas cuando actúan en conjunto funcionan muy bien y te liberan de mucha carga, además de que se pueden activar de forma muy rápida pulsando el botón con la leyenda ‘mode’ que va situado en el propio volante.

Otras ayudas son el sistema que te advierte de la presencia de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores, el lector de señales de tráfico, el dispositivo de frenada automática de emergencia… Lo que no ofrece es un sistema de aparcamiento semi-automático.

Incluso a pesar de que cuenta con tecnología híbrida, de lo bien que funciona todo lo que tiene que ver con la parte multimedia, la app o los asistentes a la conducción, el precio original de 34.390 euros se antoja un tanto elevado para un modelo de este segmento.

Por suerte, con las actuales promociones se queda en los 30.640 euros; es cierto que hace un año el modelo bajaba de los 29.000 euros, pero sigue siendo competitivo si se compara con sus dos rivales directos, que comparten diversos elementos -y que también lo hará el Mitsubishi ASX, cuando llegue el próximo año-.

El primero de ellos sería el Renault Captur e-Tech, un producto made in Spain, que con la misma potencia que el Hyundai tiene un precio -incluyendo la promoción- de 31.600 euros.

Con idéntico sistema de propulsión al del Renault se encuentra el Nissan Juke, que es de los modelos que pueden igualar el diseño llamativo del Hyundai, pero que tiene un precio de 32.150 euros, por lo que vemos que estos tres coches se mueven en una horquilla de apenas 2.000 euros, siendo el Kona el que estaría mejor situado por equipamiento -no contempla opciones de importancia- y por su amplia garantía de cinco años.

VALORACIONES
Conectividad
7.5
Asistentes a la conducción
8
Tecnologías de confort
8.5
Tecnologías de entretenimiento
7.5
App
8.5
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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