Prueba a fondo

Hyundai i30 Fastback N Line X

¿Cómo de apetecible y tecnológico puede ser un Hyundai? El i30, dentro del segmento compacto, es la mejor respuesta, y esta versión con aspecto de coupé, buena tecnología y propulsión microhíbrida es una sorpresa muy agradable.

Imagen tres cuartos delantero Hyundai i30 Fastback

Qué debes saber de este Hyundai i30

Que la versión analizada lleva el equipamiento denominado N Line X; eso significa que es el más deportivo y completo de toda la gama; su precio habitual es de 35.445 euros, pero con las actuales promociones su precio de tarifa es de 29.545 euros, es decir, casi 6.000 euros menos. Si el precio te parece alto, puedes prescindir del cambio automático y de algunos elementos de equipamiento para fijarte en el i30 Fastback con el mismo motor, pero con el acabado N Line y el cambio manual de seis marchas. Ese modelo cuesta 30.945 euros, pero se queda en sólo 25.045 euros en el momento de aplicar los descuentos.

El acabado N Line X viene de serie con elementos tecnológicos como: climatizador automático, acceso y arranque manos libres, control de velocidad adaptativo con función Stop&Go, freno de mano eléctrico, techo solar, equipo de sonido con radio digital, cámara trasera de ayuda al aparcamiento, sistema de navegación, volante multifunción, cargador inalámbrico para móviles compatibles, bluetooth, control de presión de neumáticos, sistema de control de atención del conductor, sistema de seguimiento dentro del carril, lector de señales de tráfico, faros de leds, sistema de frenada de emergencia, instrumentación parcialmente digital, sistema multimedia con pantalla de 10,25″, conectividad Blue Link, compatibilidad con Android Auto y Apple Car Play, selector de modos de conducción, sensor de aparcamiento en la parte trasera…

No existen opciones para este modelo con este acabado, más allá de las distintas opciones de pintura -como el blanco perlado de una unidad que ves en las fotos; ese color cuesta 250 euros, mientras que el resto de tonos metalizados sale por 500 euros-.

Que es el resultado de combinar un propulsor 1.5 turbo, gasolina, de cuatro cilindros y 160 CV con una caja de cambio automática-secuencial de siete velocidades. Además, esta nueva motorización, que se añadió al modelo tras el restyling de 2020, consigue lucir la etiqueta ECO en el parabrisas y la palabra ‘hybrid’ en la zona trasera porque viene equipado con un sistema eléctrico de 48V. Por todo lo anterior, este modelo -según cifras homologadas por el fabricante- consigue una velocidad máxima de 210 km/h, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos y un consumo medio de 6,1 litros cada 100 km.

Que este modelo, derivado del i30 de cinco puertas, tiene un tamaño de 4,45 m de largo, 1,79 m de ancho y 1,42 m de alto; está homologado para cinco pasajeros y dispone de un maletero de 450 litros -o hasta 1.351 si se abaten los respaldos de los asientos traseros-. El peso del vehículo en carretera es de 1.407 kg.

las berlinas coupé son uno de los tipos de coches que más gustan a los usuarios ‘clásico’; el problema es que casi ninguno es barato. Sólo la propuesta de Hyundai cuenta con un precio razonable

Cuando Mercedes se atrevió con la primera berlina coupé, muchos pensaron que cómo no se le había ocurrido a nadie antes combinar la clase y elegancia típicas de un sedán con el toque rácing y atractivo de un modelo más bajito y afilado. El CLS, que se ha perpetuado en la gama de la marca alemana, marcó el camino tanto a sus rivales alemanes -como Audi con el A7 Sportback o BMW con el Serie 6 Gran Coupé-, y el concepto se fue extendiendo a otras berlinas de diferentes categorías.

Por ejemplo, luego comenzaron a llegar berlinas-coupé de tamaño y precio más ajustado, como un Audi A5 Sporback, un Kia Stinger, un VW Arteon… incluso Mercedes expandió la oferta con un CLA. No había duda de que cualquiera de estos modelos era muy atractivo, muy premium… pero el precio también seguía siendo considerable, normalmente cerca o por encima de los 40.000 euros.

Pues bien, ahora esa gran brecha entre las berlinas coupé premium y las berlinas clásicas generalistas la intenta cerrar la versión con carrocería Fastback del ya bastante popular Hyundai i30. Como tal, este tipo de variante de cinco puertas y aspecto deportivo hizo su aparición en la gama del i30 durante el años 2018… y apenas dos años después, se renovó junto con sus hermanos para actualizar el diseño, mejorar las tecnologías incluidas a bordo y, de paso, recibir nuevos motores con sistemas de hibridación ligera. Pero antes de hablar de todo eso, hay que centrarse en una de las principales bazas de este coreano: su apariencia.

No hay que negar que Hyundai ha sido bastante ‘atrevida’, porque entre los numerosos compactos contra los que compite un modelo como el i30, ninguno se ha atrevido con un tipo de carrocería tan diferenciador y singular. Lo cierto es que es un riesgo, y ya sólo por eso le agradecemos a la firma oriental que se haya animado a ofrecer un producto así.

Puede que el principal inconveniente para que un modelo de este tipo tuviera unas proporciones acertadas y un estilo equilibrado era la longitud total, porque esto es más fácil en modelos largos que permiten ‘estilizar’ más la carrocería. Sin embargo, la firma coreana ha hecho un buen trabajo en los ajustados 4,45 metros de largo del modelo.

El hecho de llevar la terminacion N-Line X sirve para rematar el aspecto final del conjunto; supone la inclusión de un kit de carrocería deportivo con los elementos clásicos, como son los paragolpes específicos, taloneras laterales, la gran salida de escape ovalada -aunque solo una-, unos excelentes neumáticos de la marca Michelin con código de velocidad ZR y con 225 mm de ancho… y otros menos habituales, como la luz antiniebla trasera y de forma triangular, la simulación de un fondo aerodinámico en el coche que concluye con un difusor trasero…

También hay dos aspectos que, siendo un modelo de cierto talante deportivo, llaman la atención en la estética del modelo: la primera, la palabra Hybrid que luce en el portón trasero… y, como consecuencia de ello, la segunda: la pegatina ‘ECO’ de la DGT que lleva en el parabrisas. Ambos aspectos los iremos viendo cuando analicemos la parte relacioanda con los aspectos dinámicos del vehículo.

Si nos centramos en lo relacionado con el aspecto tecnológico, el Hyundai se mantiene vigente, pero sin olvidar que es un modelo que lleva cuatro años en el mercado. Por ejemplo, el sistema de iluminación es completo y eficaz, con los faros delanteros con leds -incluyendo la firma visual en forma de ‘V’ para las luces diurnas-, cambio automático entre luces cortas y largas, pero sin posibilidad de incluir tecnología matricial.

Sí que está incluido un cómodo sistema de acceso y arranque manos libres -de los que te piden pulsar un botón para que se puedan desbloquear los seguros de las puertas-, una cámara trasera para la ayuda al aparcamiento… pero curiosamente, el sistema de ayuda al aparcamiento no dispone de sensores en la parte delantera del modelo -lo que también evita que el modelo pueda disponer de algún tipo de aparcamiento semiautomático-.

Tampoco se ofrece un portón trasero con apertura eléctrica, si bien esa quinta puerta le permite un plus de practicidad para cargar con mayor sencillez los 450 litros de volumen de los que dispone -es el mismo volumen que en el resto de la gama, a pesar de que esta versión sea microhíbrida y disponga de una batería de iones de litio de 0,44 kWh-.

Por dentro: entre lo clásico y lo moderno

El aspecto interior es realmente bueno; en pocos años, Hyundai se ha puesto a la altura de cualquier rival directo en apariencia, ajustes, ergonomía… y no hay nada que reprocharle. Desde el punto de vista tecnológico, vamos a ver que también cumple sobradamente, pero que de nuevo tiene el inconveniente de que siendo esta materia uno de los aspectos que más rápido evolucionan en cualquier modelo, a este modelo le ha pillado en el ecuador de su vida comercial. Por lo tanto, frente a Hyundais más actuales como el Bayon o el Tucson hay algunos detalles que no puede incluir… pero, sin embargo, con el restyling que tuvo en 2020 sí que ha mejorado un aspecto fundamental, como es lo relacionado con la parte multimedia.

Y en ese sentido se puede decir, sin duda, que este i30 lleva uno de los mejores dispositivos de infoentretenimiento entre los vehículos de gama media. En la variante analizada, con el acabado N-Line X, va incluida una completa suite en la que destaca por encima de todo la pantalla en formato panorámico de 10,25″, un tamaño equivalente al que puedes encontrar en un BMW Serie 1.

Este nuevo sistema recurre a una pantalla flotante con un marco negro en plástico brillante muy atractivo a la vista, y se maneja tanto a través de la propia pantalla como mediante una hilera de botones táctiles colocados en la parte inferior -para acceder de forma directa a mapas, navegación, radio, fuentes de sonido… o, incluso, con una tecla programable para acceder al menú o función que tú desees-, o un mando circular para el volumen y el encendido del sistema.

muy bueno el sistema multimedia que incluye el i30 en su acabado más completo. es vistoso, es completo… y también es complejo por todas las funciones que incluye

Comenzando por la parte visual, es una pantalla muy atractiva en cuanto a gráficos y resolución, con una fluidez de manejo destacable -realizar movimientos sobre el mapa del navegador, alejar o acercar o transición entre pantallas las hace con total soltura y sin hacer amagos de quedarse ‘enganchado’- con espacio para mostrar tanto un gran mapa de navegación como múltiples iconos y con tantas funciones que deberás dedicarle un tiempo para aprenderlas todas -por eso se agradece que exista la posibilidad de configurar varios perfiles de usuario y que guardes diversas preferencias que tengas en uno que te crees-; están las habituales y también algunas curiosas.

Comenzando por estas últimas, por ejemplo, el sistema viene hasta con un widget que permite guardar notas de voz, que quedan almacenadas en el vehículo -aunque el proceso para luego borrarlas es un poco complejo-.

Más curioso aún es que dentro de las funciones incluidas dentro de ‘media’ -que es donde puedes acceder a las diferentes fuentes de sonido: radio, música Bluetooth, memorias USB…- también encuentras los llamados ‘sonidos de naturaleza’, que reproducen a través de los altavoces y en una muy buena calidad -porque el equipo de sonido que lleva el i30 lo es- diferentes ambientes que pretenden relajar a los pasajeros: olas del mar, día lluvioso, terraza de cafetería, una chimenea, un pueblo nevado…

Otro detalle que puedes encontrar en el sistema es un código QR que, si lo escaneas con el móvil, te deriva al libro de instrucciones del vehículo. Por otro lado, esta pantalla tambien sirve para controlar de forma visual las funciones del sistema de climatización. En todo caso, como hemos dicho, hay tantas funciones que eso explica en parte que el coche venga con dos manuales de usuario especialmente gruesos: uno, el del vehículo en sí y otro para el sistema multimedia -que cuenta con más de 150 páginas-.

Como en otros dispositivos, la estructura de la pantalla se asemeja a la de un teléfono móvil o tablet, de tal manera que cuentas con un modo inicial o ‘home’ compuesto por tres pantallas deslizantes. Por lo que se refiere a la conectividad, este Hyundai dispone de los servicios que la marca denomina BlueLink. Por ejemplo, se puede ver información del tiempo -con información ofrecida por la plataforma Foreca, con datos como la temperatura máxima y mínima o las probabilidades de lluvia tanto para el día actual como para los siguientes-, realizar un diagnóstico del vehículo, conocer precios de las gasolineras próximas, los parkings o los radares -información propocionada por TomTom-… o, cómo, descargarse una app en el móvil que permite vincular teléfono y coche, para así disponer de información y realizar acciones de manera remota. Estos servicios ‘Live’ vienen incluidos de serie durante un periodo de cinco años.

Dicha app, disponible tanto para móviles Android como iOS, entre sus funciones se encuentran la de poder localizar la ubicación del coche, enviar al vehículo puntos de interés, recibir información del estado del vehículo -con datos como la presión de los neumáticos, cómo están los frenos-, llevar un histórico de los viajes que has llevado a cabo, abrir o cerrar los seguros de las puertas a distancia… Por cierto, que hablando de Android y Apple, el i30 es compatible con ambos protocolos, aunque tendrás que utilizar un cable. Para lo que no te hará falta es para la recarga del móvil, siempre que tu teléfono sea compatible con ese tipo de tecnología.

Conectividad y privacidad: todo, bien resuelto

También dentro del menú Blue Link puedes acceder a diversos ajustes relacionados con la privacidad; por ejemplo, es posible desactivar esa función y restablecer el sistema con lo que, teóricamente, los posibles datos y ajustes que hubiese almacenados deberían borrarse. Asimismo encuentras la opción ‘código’ para proteger el acceso al dispositivo introduciendo un código de cuatro cifras, al estilo de los bloqueos de pantalla de los móviles.

Por último, existe la posibilidad de elegir el denominado ‘modo sin conexión’, que puedes usar según declara el propio sistema «para proteger su información». Cuando lo haces se desactivan funciones como el control remoto que puedes llevar a cabo desde el móvil, tambien los servicios conectados de Hyundai Live, conocer el diagnóstico del coche… A modo de curiosidad, también se desactiva el reconocimiento de voz en línea; puede que te resulte interesante, ya que cuando está activo, su letra pequeña asegura que si lo usas, tus muestras de voz y las coordenadas GPS se recogen «y conservan durante un máximo de 90 días», para ayudar a mejorar el funcionamiento del propio sistema.

En cuanto a la instrumentación, tras el restyling de 2020 se volvió parcialmente digital, en el sentido de que en su parte central adoptó una pantalla en el sitio donde normalmente se alojaría el velocímetro; es decir, no es la pantalla completa que puedes encontrar en un Tucson, sino una solución intermedia que estéticamente ha quedado bien resulta y que, además proporciona bastante información. Se trata de un display de 7″ que va flanqueado por un cuentarrevoluciones, un termómetro de temperatura del coche y el nivel de combustible, estos tres últimos analógicos.

Lo primero que hay que decir del cuadro de mandos es que la parte de la pantalla es personalizable… pero poco. Básicamente cambia su color según el modo de conducción que selecciones -a través de un mando situado junto a la palanca del cambio, y que sirve para variar el ‘carácter’ del coche entre uno más deportivo, otro más económico o uno intermedio-, entre el verde, el azul y el rojo, así como la apariencia y grafía del velocímetro.

ojo al excelente motor que ha desarrollado hyundai: es rápido, es silencioso… y gracias a la tecnología microhíbrida gasta muy poco

En la parte interior de la esfera hay lugar para mostrar numerosa información, que se selecciona desde un mando en el lado derecho del volante. Por ejemplo, es posible ver el consumo medio e instantáneo, distancia y tiempo recorridos, un velocímetro en formato digital, las indicaciones del navegador, del funcionamiento del sistema microhíbrido, del funcionamiento de algunas ayudas a la conducción -como el control de mantenimiento en el carril-, del lector de señales de tráfico o del gráfico que muestra el nivel de atención de la persona que conduce.

¿El motor más brillante del segmento?

El i30 ya presumía de contar con uno de los mejores motores de cilindrada media del segmento: un excelente 1.4 turbo de 140 CV; pero tras el restyling, seguramente por un tema de emisiones, fue reemplazado por un nuevo 1.5 de 160 CV. Aparte del incremento de potencia, sin duda la otra gran novedad es que va asociado a un dispositivo microhíbrido de 48V.

Lo que la propia marca denomina ‘hibridación suave’, es una tecnología que no se utiliza, como en otros híbridos como el propio Hyundai Ioniq, para desplazar al vehículo a baja velocidad. Aquí lo que se utiliza es una batería lo suficientemente grande como para ayudar al coche en determinadas circunstancias.

tres cuartos trasero Hyundai i30 fastback

Por ejemplo, sirve para que el dispositivo stop/start entre muy pronto en acción y con toda suavidad. Tambien aporta hasta un extra de 12 kW, lo cual ayuda envidentemente a que el propulsor vaya más desahogado y de esta forma el consumo medio se reduzca y también las emisiones -Hyundai dice que lo hacen en un 7%-. Pero es que aparte de eso, también logra que el modelo, con su etiqueta ECO, tenga ciertas ventajas: por ejemplo, en una ciudad como Madrid paga menos en las zonas de estacionamiento regulado, pero también permite acceder a zonas con circulación restringida.

Este motor se puede elegir combinado con un cambio manual de seis marchas o la caja automática de siete, que es la que llevaba nuestra unidad. El resultado, como decíamos, es francamente bueno en todos los aspectos; para empezar, queda claro que nada mejor que un motor con un número par de cilindros para ofrecer un equilibrio, suavidad y silencio sobresalientes. Entre el propio funcionamiento del propulsor y lo bien aislado que está, le da al coche un tacto de modelo premium. No llegan vibraciones, al ralentí prácticamente no ‘se le siente’… y no sólo eso: tiene carácter y buena respuesta.

Eso es así siempre que lleves seleccionado el modo normal o sport del selector de modos de conducción, donde la respuesta que obtienes cuando pisas el acelerador es más directa. Y en cuanto a prestaciones, es un modelo rápido… pero de los que no transmite sensación de serlo, pero las cifras están ahí: bajar de los nueve segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h o alcanzar los 210 km/h no están nada mal y son valores acordes a un vehículo que tiene cierto aspecto deportivo.

El rendimiento del motor no sólo es bueno por sus prestaciones; además, nunca hace demasiado ruido, tiene el complemento perfecto en el cambio automático de siete velocidades y, por si fuera poco, el consumo es totalmente razonable. Durante los días de prueba, la media nunca pasó de 6,5 litros y siendo cuidadoso con el acelerador es fácil que se quede en cifras que empiecen por cinco. Está claro que en este apartado la ayuda de la hibridación es fundamental.

interior Hyundai i30 fastback

Y luego están las diversas ayudas a la conducción, que vienen todas de serie… y que son las que son, es decir, no se puede ampliar con otras a cambio de un sobreprecio. De todas formas, lleva las más necesarias y se puede decir que hacen un trabajo impecable; por ejemplo, la gama 2020 ha añadido un control de mantenimiento por el centro del carril que funciona a velocidades de entre 0 y 180 km/h.

Si a eso le sumamos que es un coche que también dispone de control de velocidad activo con función de frenada y detención en caso de atasco y de reanudación de la marcha, significa que el i30 estaría logrando un nivel 2 de conducción autónoma, liberando de mucha carga de trabajo al conductor en según qué circunstancias -por ejemplo, cuando toca circular con tráfico muy, muy lento-, pero recordando como siempre que es la persona al volante la responsable única y principal de todo lo que sucede durante la conducción. En todo caso, nos ha sorprendido lo que bien que actúa el sistema, la suavidad con la que reacciona y que, en general, la activación de funciones se lleva a cabo de forma sencilla y rápida.

El resto de asistentes son ya conocidos y funcionan bien, desde el lector de señales de tráfico -que puede mostrar su información tanto sobre el mapa del navegador como en la propia pantalla de la instrumentación- hasta el sistema que cambia de manera automática entre luces cortas y largas, el frenado automático de emergencia -que detecta obstáculos, coches, peatones y ciclistas-, el sistema de atención del conductor -que no basa su funcionamiento en el análisis del rostro del conductor, sino en su forma de actuar sobre la dirección, la velocidad-… ¿Algo que le falte? Algún sistema más completo de ayuda al aparcamiento, bien por el empleo de más cámaras o bien por disponer de algún dispositivo que permita realizar la maniobra de manera semiautomática.

Como hemos visto, en conjunto este i30 bien puede se una alternativa asequible a las berlinas coupé premium más grandes y caras. Y cuando decimos asequible es porque su precio final es de 35.445 euros… que se quedan en 29.545 euros una vez que se le aplican las correspondientes promociones de la marca -y eso que desde principios de año ha subido casi 2.000 euros-. No sólo baja de la barrera psicológica de los 30.000 euros, es que además, apenas supone mil euros más que el i30 de cinco puertas, que es un incremento de precio muy razonable si tenemos en cuenta que este Fastback es más grande, más exclusivo y con un maletero más amplio.

VALORACIONES
Conectividad
8.5
Asistentes a la conducción
8
Tecnologías de confort
7.5
Tecnologías de entretenimiento
7.5
App
8
Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

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