Prueba a fondo

Hyundai i10 Style

Tradicionalmente, Hyundai ofrecía modelos económicos -y muy fiables- para la gran ciudad. Sin embargo, eso ahora no basta para triunfar en el más pequeño de los segmentos. ¿Obedece el i10 a las tendencias actuales?

Imagen tres cuartos frontal del Hyundai i10

Qué debes saber sobre el Hyundai i10

Que es la última propuesta urbanita del fabricante coreano. Recién incorporado a la gama en sustitución de su antecesor, el i10 es el más pequeño de los Hyundai. Mide 3,67 m de longitud, por 1,68 de anchura y 1,48 de altura. Está disponible en configuraciones de 4 ó 5 plazas y dispone de un maletero con 270 litros de capacidad.

Que lleva una ‘trayectoria’ fulgurante. Apenas ha pasado un año entre su lanzamiento comercial y su presentación en el último Salón de Frankfurt. Su diseño -inspirado, como reconoce la marca, en la ropa deportiva- recoge detalles que veremos en sus ‘compañeros’ -la forma de la calandra delantera-, aprovechando de paso otros ya conocidos como la posibilidad de elegir -en combinación con el tono de la pintura- un negro satinado para el techo y los retrovisores.

Que puede ir muy bien equipado. El acabado Style de nuestra unidad de pruebas bien podría calificarse como el ‘tope’ de la gama, a la espera de la futura versión ‘N’. Incluye -dentro de una configuración ‘hermética’- todos los elementos tecnológicos disponibles en el modelo: control de crucero, ayuda al mantenimiento de carril, luces y limpiaparabrisas automáticos… y todas sus posibilidades de conectividad. Con las vigentes promociones, su precio aproximado de 16.240€ suena razonable aun tratándose de un potencial ‘segundo coche’ para muchos interesados.

«La tradición utilitaria de Hyundai -que comenzó hace más de cuatro décadas con el primer Pony- alcanza en el nuevo i10 un punto revolucionario. Ya no basta con ser ‘duro’ o despertar simpatía: es preciso dar soporte a la ‘vida digital’ de su conductor».

Tanto apreciamos nuestra cultura y costumbres, que tendemos a olvidar que el mundo no se termina en Europa. Y con el de los coches -donde ponemos a los SUV en un pedestal-, pasa lo mismo. En el sudeste asiático -y parte de Oceanía-, todo aquel que quiere y puede ‘motorizarse’ opta por vehículos que no ‘descuadren’ su economía personal. Coches que, además, deben ser extremadamente fiables y resistentes -a expensas de su tecnología- para aguantar el ‘trote’ de países que apenas tienen carreteras asfaltadas. Y, sobre todo, con el tamaño justo para satisfacer sus necesidades de movilidad.

No es de extrañar, por tanto, que en dicha parte del mundo triunfen los coches pequeños. A falta de marcas europeas o americanas -por sus elevados costes de importación-, este singular mercado es territorio exclusivo de los constructores chinos, japoneses y coreanos.

Imagen posterior del Hyundai i10

Entre estos últimos, Hyundai es toda una potencia de los utilitarios. Su tradición, que comenzó hace más de cuatro décadas con el primer Pony, alcanza en el nuevo i10 un punto revolucionario. Ya no basta con ser ‘duro’ o despertar simpatía: es preciso dar soporte a la ‘vida digital’ de su conductor.

Tan fácil como nunca

Comenzando por las ayudas a la conducción, nos encontramos con un control de crucero que no es adaptativo. En nuestra opinión, una función ‘Stop & Go’ vendría de maravilla en la circulación urbana, siempre tan lenta y densa. Su funcionamiento es, por lo general, bueno, aunque hubiéramos preferido probarlo sobre una unidad con cambio manual.

En la nuestra, el comportamiento ‘peculiar’ de la transmisión automática -cuyos cambios de relaciones ‘se hacen notar’– altera el agrado de la marcha si hay desniveles en la ruta. Sobre llano, en cambio, las revoluciones se mantienen relativamente altas a 120 km/h… pero asimila el esfuerzo sin presentar ‘dudas’.

Como curiosidad, el i10 puede detectar el vehículo que te precede en un atasco prolongado… y avisarte si éste reemprende la marcha y tú todavía no te has movido del sitio. Una solución simple, pero no por ello menos eficaz.

Detalle del control de crucero del Hyundai i10

El asistente de mantenimiento de carril admite varias modalidades: puedes programarlo como una simple alerta -acústica y visual-, o añadir a ella la corrección automática de la dirección.

En este último supuesto, el movimiento ejercido es suficientemente suave como para no asustar… y efectivo como para ayudarte a rectificar un despiste. Supone una mejora notable frente a lo visto en otros Hyundai como -por ejemplo- el Kona. Aun así, el sistema sigue siendo una mera protección frente a despistes, sin entrar en el terreno de la autonomía.

Seguimos con una ausencia que nos ha llamado la atención: la del detector de ángulo muerto. La gran superficie acristalada del coche y el generoso tamaño de los retrovisores compensan parcialmente su falta. Por ser justos, ocurre también en muchos de sus rivales… pero es un dispositivo que no hubiera estado de más. Una oportunidad perdida para diferenciarse por parte de la marca.

En el apartado ‘sensorial’ figuran únicamente los del paragolpes posterior, destinados a las maniobras de estacionamiento. Funcionan ágilmente, y emiten un pitido perfectamente audible.

Interior del Hyundai i10

Los complementa una cámara trasera con una calidad de imagen en la media, aunque más deformada de lo deseable por su estrecho campo de visión. También, su colocación en la ‘concha’ bajo el tirador del maletero puede provocar que se ensucie con facilidad. Las líneas de referencia virtuales ‘giran’ con la dirección, lo cual es un detalle agradable.

El panel de instrumentos del Hyundai i10 huye -acertadamente- de la tentación de los ‘Virtual Cockpit’ para disponer una minipantalla entre los dos relojes principales. Aquí puedes recibir los mensajes de sistemas como el detector de fatiga -que es programable- o el lector de señales de tráfico. Este último recoge señales de velocidad y prohibición de adelantamiento, y es capaz de apilarlas en hasta dos capas.

Por último, el acabado Style incluye dos tecnologías de confort poco vistas en el segmento: asientos y volante calefactables. Un detalle curioso… aunque, a decir verdad, la buena climatización nos permite prescindir de ellos.

En la calle, ‘en vivo’

Dentro, el pequeño salpicadero del Hyundai i10 cede todo el protagonismo al sistema multimedia. Dispone de una pantalla de 8” a todo color, con una buena calidad de imagen. La colocación -al mismo nivel que el panel de instrumentos- permite visualizarla sin apartar demasiado los ojos de la carretera. Está claro que, para evitar la incidencia del sol, no es imprescindible romper la estética general ‘injertando’ una tableta…

Casi lo mismo puede decirse de su sensibilidad y velocidad de respuesta, en la media con respecto a equipos similares. Como ya viene siendo habitual, plantea un menú principal con los iconos de cada función… y, por encima, un ‘menú rápido’ que muestra las dos más destacadas.

Menú rápido del Hyundai i10
Menú de funciones del Hyundai i10

Empezando por la radio, es todo un detalle que incluya ya el DAB de serie. Eso sí, resulta algo ‘chocante’ que no ofrezca una forma ‘manual’ de sintonizar emisoras. Debes emplear la función ‘Scan’ -presente en la esquina inferior derecha de la pantalla- y luego buscarla en la lista que se ha generado. Aquí, cuentas con un deslizador virtual -que puedes ‘pinzar’ y arrastrar con el dedo- que viene muy bien para explorarla con rapidez.

Por su parte, el navegador se divide -a nivel de menú- en dos submenús. El primero te muestra el mapa a tamaño completo, indicándote el límite de la vía o los clásicos ‘puntos de interés’ como gasolineras, restaurantes…

mapa del navegador en el Hyundai i10
Opciones de ruta del Hyundai i10

El segundo es mucho más interesante, pues te permite trazar rutas de varias formas, introduciendo una dirección -o varias-, o algún punto concreto como los anteriores. Incluso es posible crear itinerarios con varias etapas, o pedirle que te lleve al taller de la marca más próximo a tu localización.

Todo esto es posible, en buena medida, gracias a la tecnología conectada ‘Hyundai Live’. Sus servicios permiten conocer en tiempo real -por ejemplo- la predicción meteorológica o el estado del tráfico. También permiten disfrutar de actualizaciones en directo sobre el estado de aparcamientos y estaciones de servicio.

Menú de opciones Hyundai Live del Hyundai i10

La conectividad del Hyundai i10 se concentra en la parte inferior. Un único puerto USB -no hay ninguno más en todo el coche- proporciona, junto al cargador inalámbrico, el soporte necesario para utilizar tu smartphone con Android Auto o Apple CarPlay.

Aunque no es compatible con iPods de generaciones ‘atrasadas’, siempre te queda la alternativa de recurrir al Bluetooth, que funciona bien y se vincula relativamente rápido. En esto último, cabe destacar el acierto de permitir que el dispositivo sea el que apruebe o rechace la unión. Normalmente, esta posibilidad está presente también en el propio sistema, y es preciso aceptar la conexión simultáneamente en ambos… lo cual lleva a confusiones.

Detalle de mandos de audio del Hyundai i10

Los botones del volante son numerosos -para un coche tan sencillo-, pero están bien distribuidos y tienen un tacto adecuado, lejos del ‘toque plástico’ que podrías esperar a priori. Las moletas impulsionales -que controlan el volumen y la programación de la velocidad- son algo más duras… pero son intuitivas.

La calidad del equipo de sonido -mejor en las llamadas ‘manos libres’ que en la reproducción de audio- es la que puedes esperar en un coche de este nivel: aceptable. En HACKERCAR nos gusta disfrutar de la música al volante… pero, por esta vez, la vocación económica del modelo -que implica ‘recortar’ en aislamientos acústicos- nos obliga a concederle un ‘respiro’.

Función de notas de voz en el Hyundai i10

Para terminar, un par de curiosidades que revelan lo ‘iTod’ que puede llegar a ser el Hyundai i10. Uno de los submenús incluye un código QR, el cual te permite descargar -en tu smartphone- el manual de instrucciones en formato digital. La segunda ‘rareza’ es una función que te ofrece la oportunidad de grabar notas de voz y guardarlas en la memoria interna del sistema. Eso sí, procura que sean mensajes cortos… pues posee una exigua capacidad de 128 MB.

VALORACIONES
CONECTIVIDAD
8.5
ASISTENTES A LA CONDUCCIÓN
7.5
TECNOLOGÍA DE CONFORT
7
TECNOLOGÍA DE ENTRETENIMIENTO
7
Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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