Movilidad

Hasta dónde puede llevarte un eléctrico, según las circunstancias

Por mucho que nos digan las marcas de coches, los vehículos eléctricos generan mayor ansiedad por su menor autonomía y, sobre todo, menos puntos donde recargar. Sin embargo, VW se ha sincerado sobre este aspecto...

Imagen frontal de un VW ID-3

En realidad, cualquie tipo de automóvil, tenga el motor que tenga, tendrá mayor o menor ‘alcance’ -entendiendo como tal su autonomía- según diversas circunstancias: el tipo de circulación -urbana o en carretera-, la orografía del terreno, los factores climatológicos, la velocidad que lleves, el número de pasajeros y de carga…

Eso sí, los eléctricos se muestran especialmente sensibles a todo eso; pero VW ha querido ser muy clara y ha mostrado hasta dónde podría llegar su ID.3 según la situación… y las circunstancias. Y, por eso, ha pensado en diversos ‘escenarios’ y situaciones, intentando mostrar de qué es capaz su modelo eléctrico más popular.

Situación 1: hora punta en la ciudad y a la batería le queda el 10%.

¿Es hora de entrar en pánico? Según VW, con ese nivel de carga el coche aún podría recorrer unos 55 km -distancia que rara vez cubres en un día normal en circulación urbana-; y que incluso esa distancia, en condiciones de tráfico con atasco con constantes arranques y paradas puede llegar a los 77 km -hay que recordar que los eléctricos son más eficientes en este tipo de escenarios-.

Imagen interior de un Volkswagen ID.3

Por otra parte, recuerdan que el consumo eléctrico de la versión Pro S ronda entre 15,9 y 17,7 kWh; unas cifras que, incluso, son más bajas cuando la batería baja del 5%, ya que en ese momento entra en funcionamiento el ‘modo tortuga’, que limita las prestaciones, al tiempo que reduce al mínimo cualquier consumidor eléctrico del coche -como la climatización-.

Situación 2: Conducción rápida en autopista, ¿pero durante cuánto tiempo?

Dice VW que un coche como el ID.3 admite sin problema este tipo de utilización. De hecho es un coche con distintos modos de conducción, entre ellos uno ‘Sport’ para conseguir la mejor respuesta y aprovechar al máximo los 204 CV de esta variante. Por otra parte, aseguran que la autonomía no sería un problema en trayectos de larga distancia por los 77 kWh útiles de la batería del Pro S.

Imagen de perfil de un VW ID-3 circulando a alta velocidad

Como curiosidad, hace poco el canal de YouTube Battery Life mostró que esta versión concreta podía recorrer casi 352 km por autopista, manteniendo cruceros de entre 120 y 130 km, antes de tener que detenerse a ‘recargar’. La propia VW dice que a esa velocidad sostenida, el coche ronda los 28 kWh de consumo cada 100 km, lo que equivaldría a 3,2 l/100 km en un vehículo de combustión.

¿Algo en lo que se apoya el coche para lograr un mejor rendimiento? Su excelente aerodinámica, con un CX de 0,26; por lo demás, como consejo, VW dice que tras circular a alta velocidad es buena idea activar el ‘modo Eco’, para maximizar la autonomía en lo posible.

Situación 3: ¿Y si lo cargo -pero de equipaje- hasta los topes?

Quizá es el uso más alejado que pensarías en darle a un coche eléctrico: el de utilizarlo como coche vacacional, cuando normalmente viajas repleto de pasajeros, equipajes y cubres largas distancias. Pues bien, en primer lugar el ID.3 anuncia una capacidad de carga de hasta 412 kg, aparte de 75 kg para conductor y equipaje.

Por otro lado, la autonomía se ve afectada, aunque no de una manera exagerada; de hecho en la marca alemana estiman que la cifra homologada que consigue esta versión Pro S, que son 549 km, se ve reducida hasta 450.

Imagen del maletero de un Volkswagen ID.3

Y como seguramente habrás tenido que parar bastante antes -por seguridad y para estirar las piernas-, el hecho de que la batería sea compatible con ciclos de recarga de hasta 125 kW, eso permitiría hacer una parada de 30 minutos y conseguir energía para cubrir otros 350 km. Aquí el mayor problema es dónde encontrar un punto de carga con esa potencia… en España.

¿Algunos trucos para que ‘la plena carga’ te pase algo menos de factura? Por un lado, inflar de más los neumáticos, para evitar que un exceso de peso incremente el gasto en 0,2 kWh cada 100 km. Por otra parte, puedes hacer uso del Eco Assistant, que te ayuda a ahorrar energía apoyándose en la información del sistema de navegación. Por último, aunque suene curioso, en tramos con pendiente muy favorable, si activas el modo Sport consigues que el coche recupere más energía cuando no aceleras.

Situación 4: Subiendo puertos tan altos… que aumenta la presión y baja el oxígeno

Es cierto que cualquier vehículo de combustión, necesitado de combustible y aire para hacer su trabajo, puede sufrir en ocasiones -muy concretas- el mal de altura. Pero en un eléctrico eso no sucede y, de hecho, el ‘aire de las montañas’ no tiene efectos en en rendimiento mecánico.

Por el contrario, cuando toque descender, lo mejor es que utilices el modo de conducción conocido como ‘B’, que ayuda a recuperar más energía que pueda ir alimentando la betería. Y, por cierto, del motor no es necesario preocuparse por posibles sobreesfuerzos; y es que sufre una mínima pérdida de calor por la corriente suministrada.

Situación 5: Cuando lo quieres todo, ir rápido y fresco

Aunque ahora estamos en invierno, es una situación que llegará: la de que quieras ir ‘ligero’ en el coche en pleno verano y pongas el climatizador a tope. Pues bien, el aire acondicionado es un consumidor que gasta menos energía en los eléctricos que la calefacción.

Imagen en carretera de un Volkswagen ID.3

Para hacerse una idea, con una temperatura exterior de 30 grados, la unidad de aire ni siquiera utiliza 1 kW para hacer su trabajo y mantener el habitáculo a la temperatura adecuada.

Por prestaciones, el ID.3 no parece tener muchos problemas, ya que anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos.

Situación 6: ¿qué pasa si vuelve Filomena?

De acuerdo, puede que pasen otros 50 años para vivir un temporal de frío y nieve parecido al que sufrió media España en la primera mitad de enero. Pero eso no quita para que volvamos a vivir episodios de bajas temperaturas y nevadas en la mitad norte del país, porque es algo que pasa todos lo inviernos en España.

Ilustración sobre el Volkswagen ID.3

Este sí es el escenario más crítico para los eléctricos. Sin embargo, también tienen sus ventajas; por ejemplo, si quieres ahorrar calefacción durante la marcha, puedes preacondicionar el interior del coche mientras está enchufado y cargándose. Además, hay opciones interesantes, como la bomba de calor, que ayudan a tener calefacción sin consumir demasiado -eso sí, es un extra de unos 1.350 euros-.

Por lo demás, en un coche como éste se agradece que cualquier consumidor haga bien su trabajo y de manera muy eficiente; es el caso de los faros delanteros de leds, que utilizan un 44% menos de energía que las lámparas halógenas tradicionales. O la luneta trasera térmica, ideal para evitar empañamientos y que apenas consume 0,0033 kWh en 10 minutos de funcionamiento.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.