¿Cómo tener una vida que se asemeje a una mezcla de “F1: The movie” y “Minority Report”? Sólo Luigi Lenguito te puede contar algo parecido. Por eso, HackerCar.com no podía dejar pasar la oportunidad de charlar con el fundador de BforeAI, una firma de ciberseguridad pionera en el uso de inteligencia predictiva para prevenir ciberataques; y es que, además de un proteger todo tipo de infraestructuras de los cibercriminales, Lenguito atesora una exitosa carrera en Fórmula 3… hasta que, como tantos otros campeones de F1 en potencia, la falta de presupuesto se cruzó en su camino.
Pero hubo algo de su trayectoria en monoplazas con lo que Lenguito se quedó para siempre: la importancia de ser proactivo en la prevención de riesgos y en la preparación de tu ambiente. Lenguito fundó BeforeAI después de 18 años en Dell donde, de entre los 26 puestos que ocupó, sobresale su responsabilidad en el lanzamiento del programa «Dell para Emprendedores» de Francia.
Con un trébol de su parte
Pero entonces, ¿cuál sería su verdadera pasión? ¿Los coches o la informática? «El deporte del motor era una cosa más familiar», nos explica. «Mi abuelo era trabajador de logística en Alfa Romeo, en Fórmula 1”. Tanto él como el padre de Lenguito participaban en la fabricación de piezas. Su abuelo era amigo de Enzo Ferrari, aunque reconoce que no tiene mucha información sobre los entresijos de esta relación. Pero también fue su padre quien le puso delante de un ordenador IBM… Así que, desde entonces, no se atreve a decantarse por una de las dos facetas. «Es como tener dos identidades. Una en los coches y otra en los ordenadores«.
«Después del colegio, podía ir a la fábrica y estar con los trabajadores, aprendiendo a usar los aparatos y ayudándoles”, continúa Lenguito acerca de su infancia. “Es decir que, para mí, la pieza de un turbo no era muy distinta de la de la electrónica de un avión. Para mí todo eran trozos de metal muy interesantes, con un montón de curvas y formas similares».
Cuando te pican varios “gusanillos”…
¿Iba Luigi Lenguito para ingeniero? Muy pronto, se dedicó a pilotar porque también le gustaba mucho la velocidad. Mientras se subía a un go-kart, comenzaba a estudiar ingeniería aeroespacial -si bien nunca terminó esta formación-. “Estaba más interesado en hacer cosas que en estudiarlas”, admite. De modo que, como no podía ser de otra manera, analizaba «cómo está hecha esta pieza y cómo está hecho el go-kart para permitirme ir más rápido con él. Mientras tanto, los días que llovía, estaba con los ordenadores».

De los reflejos de un piloto de go-kart se benefician hoy en día los clientes de BforeAI. Además, «cuando compites con un coche de carreras, siempre lo revisas antes de salir a pista. Incluso das un paseo por el circuito para entender los puntos clave, porque quieres aprender sobre el entorno al que vas a salir. En ciberseguridad es algo muy similar. Quieres valorar el riesgo. Quieres prepararte para él».
Lenguito nunca quiso se runo de esos pilotos que corren para adelantar a los demás; no era un «competidor» en el sentido estricto de la palabra. Lo que de verdad disfrutaba era «competir contra el cronómetro todo el tiempo». Se describe como «esa clase de pilotos que se centran en mejorarse a ellos mismos. Es muy fácil distinguir qué les motiva, ¿no? Unos son más rápidos en calificación y otros ganan carreras. Y pienso que, en los negocios, pasa lo mismo». En BforeAI, Lenguito no se centra en la competencia, sino en orientarse hacia los clientes.
No lo intentes en tu empresa
Por lo tanto, ¿“ficharía” a alguno de los grandes calificadores de circuito para un puesto ejecutivo en su firma? “¡A nadie!”, subraya categórico ante la sugerencia. Demasiado riesgo. Los pilotos no nacieron para gestionar a otras personas… Tiene a bien recordarnos que ha habido muy pocos pilotos en la historia de la F1 capaces de llevar un negocio con éxito. Lenguito solo salvaría a Mario Andretti y a Niki Lauda quien, al fin y al cabo, era «una persona muy organizada».
“Creo que dejé el ‘mundillo’ lo suficientemente a tiempo como para no contaminarme”, apostilla sobre esta cuestión. Entre esos clientes a los que BforeAI se entrega bajo su batuta, se encuentran dos equipos de automovilismo que Lenguito no puede desvelar. El servicio de prevención de falsas identidades con las que un ciberdelincuente pueda perpetrar estafas.
Con los logos de tantas empresas tecnológicas adornando los monoplazas, ¿se plantearía un patrocinio en F1? «Algo muy interesante de la Fórmula 1 es que, generalmente, cuando ves un nombre en el coche, detrás hay tanto un patrocinio como una colaboración técnica. Y, con nuestro tamaño, estamos más interesados en tener a los equipos como clientes en vez de pagar porque pongan nuestro logo en el coche. Nos resulta más fácil y, además, no tendríamos el presupuesto para ser ‘sponsor’.
Eso sí, nos lanza un dato para «sacar pecho»: «todos los coches de la parrilla lucen el logo de al menos una compañía protegida por BeforeAI». Lenguito destaca el ejemplo de Signify, sponsor de Mercedes.
Los cibercriminales más peligrosos no serán humanos
Dada la especialidad de BforeAI con su servicio PreCrime, no podíamos pasar sin preguntarle a Luigi Lenguito por los cibercrímenes que, hoy por hoy, el resto de los mortales no nos podemos ni imaginar… pero que están a la vuelta de la esquina. «Aunque no estamos trabajando en este tema como empresa, personalmente estoy especialmente interesado en el peligro de que los modelos de IA se vuelvan más ‘granujas’”, confiesa.
«Mi teoría es que, cuanto más entrenemos a los modelos de IA en contenidos de ciberseguridad, no es imposible que aprendan las prácticas de los criminales para ciberataques, hasta el punto de parar un modelo para convertirlo en un modelo ‘oscuro’«. Al fin y al cabo, gran parte del contenido que procesan les estaría ayudando a aprender técnicas para ciberatacar.

Tras estudiarlo mucho, la hipótesis de Lenguito es que un modelo malicioso de IA generativa no podría ser controlado por otro. No pueden luchar entre ellos. En este sentido, BforeAI usa lo que denomina como «IA prescriptiva». Este tipo de IA es la que puede analizar los datos generados por una IA generativa -como los logs de los modelos- y predecir lo que esté ocurriendo con ella «entre bastidores».
Lenguito vs. Asimov
En suma, Lenguito considera urgente contar con tecnología que controle los modelos de IA y prediga su mal comportamiento. «Las Leyes de la Robótica con las que Isaac Asimov teorizó en sus libros no se pueden aplicar a los modelos de IA generativa, porque puedes tener modelos creados en todas partes, abiertos, crear los tuyos propios… ¿Cómo puedes conseguir que los OpenAI de este mundo adopten normas de control y regulaciones? Unas leyes de la robótica tampoco pueden evitar que alguien ramifique un modelo chino y construya el suyo propio malicioso, ¿no? Y la segunda parte es que esta tecnología crece de forma logarítmica aproximadamente. Por lo tanto, cuanto más avancemos con ella, menos control humano podremos ejercer. Así que necesitas otra máquina para controlarla. Es una ecuación que todavía no hemos terminado de aprender, porque todavía se está acelerando. Tanto que, «ahora mismo, hay un lanzamiento semanal».
Para terminar, una última recomendación de Lenguito: el libro «Superintelligence«. Su autor, Nick Bostrom, advierte de que «no deberíamos estar hablando mucho sobre cuándo va la IA a superar nuestra propia inteligencia. Eso va a ocurrir algún día. Mejor centrémonos en prepararnos para ese momento. ¿Qué podemos hacer ahora mismo, que todavía tenemos el control, para poner límites a esta superinteligencia?» De lo contrario, cuando ocurra será tarde… Por suerte, alguien como Lenguito lleva toda su vida venciendo al cronómetro.














