Novedades

Raptor: lo que cuesta en España el Ford más ‘bestia’ del mundo

Sabemos que la tecnología puede mejorar tu seguridad, tu conectividad, tu comodidad, pero... ¿puede ayudarte a la hora de llegar a cualquier parte? Este nuevo pick up de Ford, el Ranger, demuestra que sí.

Imagen Ford Raptor junto a un avión

Un pick up es un vehículo robusto por naturaleza. Pensado para el trabajo, pero también para tareas de ocio, resulta un tipo de automóvil de larguísima tradición y enorme éxito en países como Estados Unidos o Canadá. Por sus cualidades y durabilidad se han convertido casi en los únicos representantes del concepto clásico de ‘auténticos TT’, aunque como es lógico, han ido adaptándose al devenir de los tiempos para mostrar, al mismo tiempo, una cara muy civilizada.

Pero no dejan de ser ‘tipos duros’, pensados para transportar mucha carga, transportar pesados remolques y adentrarse en terrenos complicados. Sin embargo, como hay fabricantes y marcas que parece que nunca están contentos, también hemos visto en los últimos que ciertos modelos -de Toyota, Nissan…- presentaban versiones evolucionadas para ser aún más capaces.

Un buen ejemplo es Ford, que no contenta con las muchas posibilidades que ofrece su pick up Ranger, ha decidido lanzar una variante conocida como Raptor -que ya estaba presente en la actual generación-. Un nombre contundente para identificar al que es uno de los vehículos más radicales del segmento por todo lo que es capaz de hacer. De hecho, no hay más que ver uno de sus vídeos promocionales, en los que se ve al coche lanzarse… desde la bodega de un avión hasta la pista de aterrizaje de un aeródromo.

Imagen interior Ford Raptor

Hay varios aspectos que destacan del modelo, siendo el primero el de que, ahora, además de un motor diésel 2.0 biturbo -previsto para 2023- se va a sumar un potente 3.0 V6, que cuenta con nada menos que 288 CV y que es el primero que va a llegar a España. Disponible únicamente con un cambio automático de diez velocidades, incluye soluciones técnicas interesantes, como un sistema para que la entrada en funcionamiento del turbo no tenga ningún tipo de retraso.

Por cierto, que este motor se deja notar a través de un sistema de escape con una característica: hay un botón en el volante mediante el cual se puede elegir entre cuatro ‘sonidos de motor’. Hay uno denominado ‘silencioso’, que está pensado como dice Ford para «mantener la paz con los vecinos en las mañanas».

También dispone del modo normal, donde el coche ‘se deja notar’, pero sin estridencias. Empieza a hacerlo en el modo sport y lo da todo en el modo de sonido ‘Baja’, que suena más alto y más llamativo… pero que está pensado para activarse cuando se practica una conducción off-road.

Otra característica de los Raptor es que están pensados para soportar el trato más duro, algo que consiguen, entre otras cosas, mediante el refuerzo de elementos del vehículo o la inclusión de elementos que sirven para que el Ford pueda aventurarse por cualquier terreno.

Sobre lo primero, el Ranger cuenta con soportes y refuerzos específicos en elementos como el pilar C, la caja donde va la carga, el parachoques, la torre de los amortiguadores o el soporte del amortiguador trasero; también cuenta con protecciones para los bajos, como la placa de 2,3 mm de grosor para los bajos. Además, se ha rediseñado toda la suspensión, además de ofrecer mayores recorridos.

Uno de los elementos estrella son los nuevos amortiguadores Fox Live Valve; la tecnología aquí es que este elemento tiene en su interior aceite infundido en teflón, algo que reduce la fricción a la mitad en comparación con las que llevaba su predecesor.

Lo interesante es que cada uno de esos elementos proporciona la cantidad necesaria de amortiguación en cada momento y situación concreta, lo cual sirve para -por ejemplo- que la trasera se hunda al acelerar con fuerza, que el coche responda de forma seca tras ‘aterrizar’ después de un salto y, por supuesto, para mejorar la estabilidad.

Un tipo duro… con muchas caras

Evidentemente, las capacidades del vehículo también dependen de que pueda transmitir la potencia de manera eficaz al suelo en todo tipo de circunstancia. Por ejemplo, este modelo viene con un sistema de tracción total permanente, con una reductora de dos velocidades, que se combina a su vez con la posibilidad de bloquear el diferencial delantero y trasero.

Para que al conductor le resulte todo lo más sencillo posible, de nuevo viene la tecnología en su ayuda… y en suerte de selector de modos de conducción. Según la posición o modo que se elige, el Ford adecua el funcionamiento de elementos como el motor, los controles de tracción y estabilidad, el ABS, el sonido del motor, la respuesta del acelerador e, incluso, el color del cuadro de mandos y la pantalla del sistema multimedia.

De esta forma, hay hasta… ¡siete! modos a elegir. Encontramos dos más habituales para carretera, como son el ‘normal‘ o el ‘sport‘, a los que se suman otros cinco. El denominado ‘Sliperry‘ para rodar sobre superficies resbaladizas o irregulares; el ‘rock crawl‘ para moverse a bajas velocidades sobre terrenos rocosos; el ‘arena‘ que sirve tanto para moverse sobre terrenos arenosos como sobre nieve; el ‘barro/surcos‘ y el modo ‘Baja‘, para moverse fuera de carretera lo más rápido posible, como si estuvieses cubriendo la etapa de un raid.

Imagen Ford Raptor

A pesar del aspecto y carácter del vehículo, hay que destacar que no le falta la mejor tecnología. El mejor ejemplo es el cuadro de mandos digital con su pantalla de 12,4″, combinada con la del dispositivo multimedia, que suma otras 12″ y que es un elemento permanentemente conectado. Pertenece a la última generación de sistemas de infoentretenimiento, se llama Sync A4 y entre otras cosas es compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play sin cables.

Como hemos dicho, el Raptor gasolina será al primero en llegar a nuestro mercado; de hecho, ya se han abierto los libros de pedidos con el fin de que se pueda encargar, si bien las primeras unidades no van a llegar hasta el próximo otoño por un precio de 66.340 euros -o 54.264 euros sin impuestos-; una cantidad elevada, pero hay que tener en cuenta lo especial del vehículo y que su antecesor sale por 60.300 euros, si bien con un motor diésel de 213 CV.

Llevo años dedicándome al mundo del motor; porque me gusta, porque es el único que he practicado y porque es un sector que no deja de evolucionar. Me gusta buscar la noticia -a veces es ella que me encuentra-, soy cotilla por naturaleza y creo que la exclusiva la puedes hallar muchas veces en el sitio más inesperado.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.