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Éste es el mejor lugar del mundo para guardar tu coche

Hay coches que están preparados para resistir 'de todo'. Y otros, por el contrario, muy sensibles a la inactividad. ¿Cuál es la mejor forma de preservar tu 'joya'?

Imagen de un Ferrari 288 GTO preservado en Windrush

No sin cierta malicia, quien posee un coche sin ser aficionado suele percibirlo -y así te lo dirán- como un ‘hijo tonto’ -con perdón del término-. Y eso se debe a que, desde su punto de vista, la tenencia de ese vehículo comporta una gran retahíla de gastos que no comprenden -reparaciones, impuestos, combustible, peajes…-.

Aun así, religiosamente, los abonan. Y, con ello, permiten que su máquina siga prestando servicio. Pero hete aquí que la irrupción de las nuevas formas de movilidad seducen a miles de estos usuarios para dejar el coche en casa. Un tiempo de parón cada vez mayor… que supone una tortura de Tántalo para todo automóvil, durante el cual se deteriora de manera casi imperceptible. Los problemas no tardarán en surgir al volver a girar la llave de contacto… y no pocos se rascarán la cabeza al no entender el porqué.

Si la inactividad es problemática para los coches corrientes, lo es mucho más para aquellos que, por su antigüedad o exclusividad, no sean -directamente- aptos para una utilización diaria. Seguramente, te vendrán a la mente muchos ejemplos de modelos -de ayer y de hoy- que, a pesar de su factor histórico o ‘cool’, no querrías ‘torturar’ en una ciudad atascada. Entonces, preservarlos con un mínimo de uso es lo que dicta la lógica. ¿Pero, cómo lograr este objetivo sin que el tiempo deje su temida pátina?

Un ‘joyero’ en el centro de Londres

Afortunadamente para estos propietarios -en su mayoría, potentados con una abultada agenda-, existen servicios a la altura de tal demanda. En pleno centro de Londres, la compañía Windrush posee un garaje subterráneo específicamente concebido para las largas estancias de los selectos vehículos de su clientela. Independientemente de su procedencia o edad, todos ellos son tratados por igual, protegidos bajo fundas de alta calidad.

Imagen de un Bugatti Chiron guardado en Windrush

Su última innovación tiene mucho que ver con la ‘alimentación’. No en vano, las recientes normativas sobre combustibles -las cuales priman la sostenibilidad- han traído consigo un aumento notable de la proporción de etanol en la gasolina comercial. Esta sustancia, en un coche parado, puede llegar a corroer cualquier componente del circuito de combustible en contacto con él ya sea de cobre, aluminio, goma, plástico…

Por eso, ofrecen una ‘gasolina de almacenamiento’, desarrollada por la Anglo-American Oil y dotada de una fórmula especial que protege los depósitos, aforadores, canalizaciones y sellos a lo largo de todo el circuito. Asimismo, su octanaje de 99 RON ofrece protección frente a las detonaciones inesperadas cuando, por circunstancias de mantenimiento, es preciso poner en marcha el motor.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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