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¿Es tan autónomo el nuevo Polo como dicen en Volkswagen?

Una de las próximas revoluciones que vivirá el mundo del automóvil tiene que ver con la conducción autónoma; un poderoso reclamo y herramienta de marketing que ya empiezan a utilizar muchas marcas.

Imagen en carretera del nuevo VW Polo 2022

La última ha sido VW, que asegura que la última evolución de su urbano Polo es «uno de los primeros coches de su segmento que circula de forma semi-autónoma». ¿Es eso cierto? ¿A qué se refieren exactamente?

Lo primero que habría que aclarar son los términos. Se habla de vehículos autónomos, como si estos solo pudieran serlo o no serlo. En realidad, hace ya tiempo que lo que se ha establecido es una categoría de niveles de autonomía, algo que desde el principio ya es algo incorrecto porque, como veremos, dentro de esa escala hay fases en las que no se puede hablar de conducción autónoma o semi-autónoma, sino de ayudas a la conducción.

Concretamente, en el caso de los niveles 1 y 2 no existe la conducción autónoma, sino los asistentes a la conducción: tecnologías que, en un momento dado, ayudan a la persona que está al volante para que la tarea de conducir sea algo más ‘ligera’, más cómoda y hasta más segura, pero en ningún momento permiten que quien está a los mandos pueda dejar de prestar atención a lo que sucede y que, de hecho, le obligan a llevar las manos en el volante y los pies cerca de los pedales.

Imagen interior del nuevo VW Polo 2022

Solo a partir del nivel 3 ya podría comenzar a hablarse de conducción autónoma, y únicamente en determinadas circunstancias y escenarios, como puede ser conducción en autopista y solo en determinados tramos. Es algo que ya anuncian modelos como el Mercedes Clase S o el Audi A8; veremos modelos completamente autónomos cuando sean de nivel 4, que incluirá aquellos que pueden circular en toda circunstancia sin la ayuda del conductor y cuando este lo desee -por eso conservan mandos como el volante y pedales, ya que el usuario puede encargarse de la conducción ‘manual’ siempre que lo desee; podríamos ver el primer coche de este tipo en 2024 si se cumple lo que dice la firma china Zeekr-. Cuando ese tipo de modelos proliferen, comenzarán a surgir todo tipo de debates sobre responsabilidades en caso de accidente o la fiabilidad de este tipo de sistemas.

De acuerdo, pero… ¿y qué puede hacer un Polo?

Pero volviendo a bajar un poco el nivel, tenemos que responder a la pregunta de si el renovado VW Polo se puede considerar un vehículo semi-autónomo y si es de los primeros. Si nos atenemos a lo que hemos visto sobre la definición del término, no lo es… pero sí que es cierto que estrena asistentes a la conducción para constituirse en un nivel 2 dentro de esa escala de ‘autonomía’ que existe a día de hoy.

Para que esa circunstancia sea posible, lo primero que debes saber es que tienes que adquirir un Polo con cambio con el cambio automático DSG y la terminación R-Line; en la versión más accesible, la que lleva el motor 1.0 TSI turbo de gasolina con tres cilindros y 95 CV, el precio es de 24.145 euros, según el configurador de la marca a fecha de febrero de 2022, y teniendo en cuenta campaña comercial y rebaja por financiar con VW.

Esa versión incluye el denominado ‘IQ.Drive Travel Assist’, que no es sino el resultado de combinar los dos asistentes a la conducción más avanzados que puede ofrecer este modelo. Por un lado, tendríamos el control de velocidad activo: se trata de un sistema que con la ayuda de un radar puede medir la distancia con otros vehículos que le preceden y mantener el margen de seguridad, acelerando o frenando el coche de manera automática.

Puede funcionar a velocidades de hasta 210 km/h -que es más de lo que alcanza la versión del Polo a la que hacemos mención-, pero también está capacitado para llegar a frenar por completo el vehículo en caso de encontrarse con un atasco o retención. Y, nuevo, puede reanudar la marcha en cuando se toca ligeramente el acelerador -solo lo puede hacer el Polo automático; en el manual el sistema funciona a partir de los 30 km/h-.

Imagen en carretera del nuevo VW Polo 2022

Por cierto, que este dispositivo también es predictivo, en el sentido de que tiene en cuenta información proporcionada por la navegación como las indicaciones de velocidad, los accesos a poblaciones, los cruces y las rotondas para ajustar el ritmo de conducción dentro de lo posible a las circunstancias de la vía por la que circula.

El otro sistema, que complementa al anterior, es el Lane Assist. Se trata de una tecnología que, con la ayuda de una cámara ubicada en la zona del parabrisas , puede leer las líneas de la carretera. Con esa información, y gracias a la asistencia eléctrica de la dirección, el Polo puede realizar correcciones en la trayectoria para mantenerse siempre dentro del carril. Por cierto, que para activar de una vez ambas tecnologías, el conductor lo único que debe hacer es pulsar la tecla ‘Travel Assist’, situada en el lado izquierdo del volante.

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