Ataques

¿Es el mar territorio ciberseguro?

Como los coches, las embarcaciones también cuentan con sistemas que se pueden manipular por ciertos actores interesados. ¿Qué ciberamenazas existen en el mar? ¿Existen planes de ciberseguridad para barcos?

mar ciberseguridad
Photo by Calebe Miranda from Pexels

Cada vez son más las fabricantes de coches que, frente a la feroz competencia que existe en el sector, se lanzan al mar. Marcas como Peugeot, Toyota o Maserati ya han desplegado sus primeras ideas con forma de barco. Las premisas siguen siendo las mismas que se plantean en el sector del automóvil: tecnología, cuidado del medioambiente y… ciberseguridad. 

Cómo con el coche eléctrico, el autónomo y derivados, las marcas se ven obligadas a echar mano de pequeñas empresas especializadas en los campos a explotar. Así, las startups compensan su falta de presupuesto y las grandes filiales su poca experiencia. Sin embargo, todavía no se conoce cómo se enfrentarán a las vulnerabilidades de sus sistemas internos. En el mar la ciberseguridad sigue siendo una preocupación a tener en cuenta. 

Las posibles amenazas

Algunos ejemplos de puntos de escape son los sistemas de propulsión, los cuales pueden ser afectados para tomar el control de los navíos. Otra vía de acceso es la localización GPS o los radares AIS, los cuales pueden ser crackeados para provocar desorientación a los mandos. 

Quizás la preocupación más frecuente sea la que surge de las conexiones que se establecen con cada puerto. Y lo es porque la fuente con la que se establecen dichos contactos no siempre es del todo conocida, por lo que puede significar una puerta abierta a cualquier virus. 

Todo lo anterior supone un riesgo porque hay organizaciones que llevan a cabo este tipo de prácticas de forma criminal. Los piratas modernos -grupos organizados que efectúan ataques en el mar, muchas veces a lo largo de rutas comerciales- utilizan la información sustraída de los sistemas de localización para secuestrar o robar barcos. 

Además de barcos comerciales o privados, uno de los objetivos más amenazados son las flotas militares marítimas. Cualquier portaaviones o embarcación perteneciente al departamento de defensa de un país puede ser presa de un ciberataque. Esto podría ser crítico, puesto que daría pie al robo de datos extremadamente confidenciales a manos de otras naciones. 

Cabe decir, que en embarcaciones de menor tamaño el riesgo es menor por lo arriesgado de un ataque marítimo. De hecho, no existen demasiados ejemplos de ciberataques que lleguen a colapsar sistemas al completo. Lo más usual son los percances con el trackeo de la localización antes mencionados. 

Ruta a seguir

Pese a ello, las compañías del automóvil que pretendan entrar en el desarrollo de vehículos marítimos, tendrá que seguir pautas similares a las que ya toman con sus coches. Que la ciberseguridad forme parte implícita en la fabricación de estos es una práctica ya normalizada, Y los barcos que quieran echar al mar no deben ser menos. 

Existen importantes proyectos exclusivamente dedicados a la protección contra ciberamenazas en embarcaciones. Hace unos meses se mencionaba en esta web el ejemplo de Engineering Technologies y su sistema Poseidon. De momento, ninguna fabricante ha detallado cómo las enfrentarán estas cuestiones, pero parece obvio que deberán tenerlas en cuenta. 

David Sánchez
Periodista a punto de licenciarse -en Periodismo, obviamente-. Soy nativo digital e hijo de transportistas, así que la tecnología y el motor me vienen dados. Aunque la carrera sea inútil, creo en el periodismo como profesión y forma de afrontar la vida. Curiosidad, honestidad y pasión por la comunicación. Aun sin carnet el himno de mi vida es Born to Run, y eso que Bruce Springsteen me pilla lejos. Cultura, deportes y videojuegos completan el elenco de mis pasiones.

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