Empresas

El gran plan de futuro… de la marca más ‘Mini’

Cualquiera podría pensar que Mini, al no construir coches demasiado grandes, podría vivir al margen de las actuales tendencias de sostenibilidad. Pero no es, en absoluto, su deseo. Más bien al contrario; quieren 'minimizar' al máximo su huella.

Imagen de la campaña Mini Big Love

Y es que, no en vano, la filosofía de Mini siempre ha perseguido extraer el máximo de lo mínimo. A lo cual la actual marca -como parte que es del BMW Group- añade la preocupación por que, en sus pequeñas propuestas, no falte de nada.

Todo ello con una creatividad que, a la vista de su nuevo plan estratégico, seguirá siendo su principal herramienta. Como bien recuerdan desde la marca, el primigenio Mini surgió con la crisis del Sinaí de 1956 que afectó al tráfico petrolero del Canal de Suez. En aquel entonces, su economía de uso y su aprovechamiento del espacio cambiaron la industria automotriz para siempre.

Y, ahora que el llamado ‘peak oil’ parece algo más que una idea magufa, el espíritu electrificador que ha cristalizado en el Mini Electric debe continuar. Así ocurrirá a partir de 2023, momento en que la próxima generación del Countryman ofrecerá, de salida, una opción eléctrica pura junto a las de combustión. Seguidamente, la marca acompañará este lanzamiento con nuevos modelos 100% eléctricos, dos de los cuales ya se están desarrollando en las instalaciones que posee en China.

Con amor por la comunidad

El objetivo final de este plan no es otro que lograr, para 2030, una gama completamente ‘cero emisiones’. Este paso debería contribuir de forma notable en sus propósitos de reducción de CO2, cuyos niveles de emisiones serán -llegado ese momento- un 40% inferiores a lo registrado en 2019.

La producción de las baterías -lo más contaminante en la construcción de un coche eléctrico- tendrá mucho que ver en este objetivo. Mini confía en sus proveedores quienes, empelando en exclusiva electricidad ‘verde’ -esto es, procedente sólo de fuentes renovables-, contribuirán a reducir las emisiones de su cadena de suministro en unos diez millones de toneladas de CO2.

No obstante, Mini no sería Mini si no tuviera siempre en cuenta la tradicional noción de ‘comunidad’ que mantiene con sus clientes. Noción que tiene su reflejo ‘de puertas para adentro’, gracias a su ‘Programa de Diversidad’, el cual busca potenciar la heterogeneidad de sus empleados -y los equipos que componen- y garantizar, al mismo tiempo, la igualdad real de trato en un entorno empresarial abierto y libre de prejuicios.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.