Movilidad

El autobús escolar de EE UU… ya no es ‘americano’

El gigante chino BYD continúa 'enviando' sus vehículos a todas partes. Y su última propuesta podría monopolizar un icono 'yankee'...

Imagen frontal del BYD School Bus

Normalmente, un país cualquiera del mundo podría reconocerse -sobre todo, si es uno ‘desarrollado’- por ciertos iconos propios. Dichos iconos rara vez suelen relacionarse con la automoción, pues lo más común es identificar antes un lugar del mundo por su gastronomía o sus monumentos. Pero es igualmente correcto reconocer que algunos países poseen vehículos muy representativos.

El primer ejemplo que acude a nuestras mentes es el incombustible taxi de Londres. Y, muy cerca de éste, podríamos colocar en un segundo lugar al ‘school bus’ americano. Ya sabes: esos autobuses que, en muchas películas -como en la vida real, ojo- recogen a los niños en la puerta de sus casas para llevarlos al colegio.

Esta clase de autocares se distinguen por su pintura amarilla anaranjada, su cartelería… y otros elementos -luces de gálibo rojas, y una señal de ‘stop’ retráctil- que despliega para señalizar sus paradas. Para los tres grandes fabricantes de Detroit -GM, Ford y Chrysler-, su construcción es poco menos que un servicio patriótico.

Silencio… antes de llegar al aula

Sin embargo, como bien sabes, en Estados Unidos -dada su economía liberal- sólo hace falta una buena idea para desafiar a sus oligopolios. Y eso es precisamente lo que hará BYD en este sector del transporte.

‘A la chita callando’, este gigante chino -que cuenta con una gran presencia en el Nuevo Continente- se ha convertido en el fabricante de autocares más grande del mundo. Y está aprovechando el auge de la propulsión eléctrica -de la cual es especialista en vehículos pesados- en el sector para llevar sus productos a todo el mundo. De hecho, la EMT de Madrid ya los integra en su flota desde hace un tiempo.

Imagen del BYD School Bus en destino

Ahora, la firma se descuelga con una propuesta ‘cero emisiones’ para los distritos escolares estadounidenses. Sobre su chasis ‘Tipo D’ -que puede elegirse en configuraciones de 10, 11 ó 12 metros de longitud-, plantea un autobús capaz de recorrer hasta 250 km con una carga completa. Una cifra razonable para el tipo de servicio que desempeñará.

Su sistema de recarga, además, permite también ‘invertir’ el sentido de la corriente cuando la batería está ‘llena’, pudiendo suministrar electricidad mientras el vehículo se encuentra estacionado.

Por último, la tecnología hace acto de presencia, en aras especialmente de la seguridad. Los asientos para los pasajeros -hasta un máximo de 84 plazas- poseen cinturones de tres puntos, y su diseño favorece una postura correcta de los niños, lo cual -según afirma la marca- consigue reducir el alboroto y las posibilidades de ‘bullying’ de camino a clase. Asimismo, al terminar la ruta, un ‘brazo’ mecánico impide que los estudiantes salgan del vehículo mientras se aproxima tráfico.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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