Movilidad

‘Dutch Reach’: el gesto holandés que puede evitar accidentes

Todo accidente tiene lugar debido a una 'cadena de fallos' que coinciden en el tiempo y el espacio... Y puede comenzar con el más nimio de los gestos.

Imagen de hombre haciendo el Dutch Reach
Image by Fraser Health

Aún es difícil verlo en un modelo que no sea ‘premium’ pero, en nuestras pruebas -que te invitamos a leer-, encontramos cada vez con más frecuencia asistentes que, una vez aparcados, evitan que puedas golpear -al abrir la puerta- a peatones o ciclistas. Así, una simple extensión de los detectores de ‘ángulo muerto’ -que tanto nos ayudan en carretera- protege a los usuarios más débiles de la vía.

No obstante, esto no quiere decir que no existan métodos más ‘analógicos’ para solventar la situación. De hecho, sorprende que, en esta época de sostenibilidad y economía de recursos, no sepamos nada sobre ciertas -y sencillas- maneras que pueden hacer mucho por atajar accidentes… o sus terribles consecuencias.

Uno de estos ‘trucos’ es el llamado ‘gesto holandés’. Para encontrar sus orígenes, nos hemos remontado a 1970. En aquel año, el gobierno holandés observaba con preocupación las estadísticas de siniestralidad de los ciclistas, cuyas cifras -entre muertos y heridos- eran alarmantemente altas…

Un gesto… que empieza a ser ley

Tras un análisis de los datos, concluyeron que buena parte de los accidentes sufridos por este colectivo comenzaban por un conductor distraído quien, tras aparcar su coche, abría sin cuidado la puerta. Esta acción desequilibraba al ciclista -bien por un golpe directo, o por obligarle a desviar su trayectoria-, dando lugar así al percance.

Como solución al problema, optaron por acudir a su ‘raíz’. Esto es, la falta de previsión de un conductor que no mira hacia atrás antes de descender de su vehículo. Y diseñaron un gesto corrector -el llamado ‘Dutch Reach’– que consiste en asir el tirador interior de la puerta con la mano más alejada de la misma. Por ejemplo, la mano derecha si el puesto de conducción -como ocurre en España- está a la izquierda.

El mero hecho de realizar este gesto obliga a la parte superior del cuerpo a rotar hacia la ventanilla, permitiendo que lo que sucede en ese lateral -incluido lo más alejado por detrás- entre en nuestro campo de visión. De esta manera, veremos al instante si un ciclista o un peatón -u otro vehículo- se nos está aproximando.

Por el momento, el ‘gesto holandés’ -que ya forma parte de su cultura urbana- ya se ha convertido en ley en países como el Reino Unido. No en vano, en su última -y reciente- reforma del código de circulación, esta práctica se vuelve obligatoria una vez terminada la maniobra de estacionamiento.

¿Y tú? ¿Conocías este ‘Dutch Reach’? ¿Y piensas ponerlo en práctica a partir de ahora?

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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