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De qué formas te ‘controla’ tu coche: ¿De verdad lo hace por tu bien?

Se habla mucho de que si tu móvil te escucha, tu ordenador te ve... ¿y qué pasa con los vehículos? Pues es muy probable que, si tienes un modelo reciente, no 'te quite ojo'. Las marcas dicen que lo hacen por tu bien, pero... ¿se está poniendo en entredicho tu privacidad a cambio?

Persona de una mujer robot al volante mientras cámaras y sensores la vigilan
Imagen generada por la IA de Bing

¿Es posible que tu coche te esté observando -literalmente- mientras conduces por carretera? En realidad, es bastante probable si te desplazas a bordo de un modelo reciente; de hecho, ya hay vehículos con cámaras que monitorean la cabina, se percatan hacia dónde miras e incluyen todo tipo de sensores que miden al detalle tu velocidad, tu posición dentro del carril o hasta si te estás pasando con el acelerador más de la cuenta.

Por otro lado, un vehículo también tiene constancia en todo momento si estás respetando los límites de velocidad -utilizando tanto el sistema GPS como la información del lector de señales de tráfico-; de hecho, ya los hay que te lanzan advertencias visuales y sonoras al respecto. ¿Y qué me dices de esos modelos que utilizan técnicas biométricas para desbloquear las puertas del vehículo, acceder al sistema multimedia o sugerirte la mejor postura de conducción… analizando tu huella dactilar o tu cara?

En realidad, todo esto sería normal; el problema es cuando la información ‘abandona’ el vehículo rumbo al centro de datos del fabricante, donde la empresa -o quizá un tercero- los puede utilizar con el fin de mejorar tu experiencia de conducción u ofrecerte servicios personalizados -o eso nos aseguran-.

Lo hemos estado contando en las últimas semanas en varios artículos de HackerCar: estas recopilaciones de datos pueden ser un problema para la privacidad. La información puede revelar datos como tu identidad, tus hábito cuando viajas a bordo, qué desplazamientos haces habitualmente, si eres un conductor seguro… Así lo desveló Mozilla en un contundente informe donde hablaba sobre políticas de privacidad de la marca un tanto laxas.

De qué formas te ‘vigila’ tu coche; cámaras, ¿hacia dónde miran?

Si comenzamos por el exterior, cualquier vehículo moderno ya está equipado con diversas cámaras. Las más ‘convencionales’ son las que tienen que ver con el sistema de ayuda al aparcamiento, ya sean de las que funcionan de forma individual o combinan sus imágenes para mostrar una imagen 360º. Sin embargo, el uso de esas imágenes no deja de ser ‘interno’ por parte del propio vehículo; y en su mayor parte, se trata de unos elementos que se conectan por cable, de tal forma que captar su señal sería complicado… salvo que alguien conectase algún tipo de sistema a la red de cableado del coche.

Pero en los últimos tiempos, esas cámaras empiezan a ofrecer nuevas funcionalidades; la más evidente sería el llamado ‘modo centinela’ empleado por los Tesla, o también el modo ‘Guard’ que se puede encontrar en los modelos de Mercedes. El principio de funcionamiento de estas cámaras y del dispositivo en general, recuerda a ciertos sistemas de alarma empleados en las alarmas de las casas. Lo que hacen dichas cámaras es captar cualquier tipo de actividad sospechosa e, incluso, activarse en caso de que detecten algún tipo de impacto en el vehículo.

Si esto sucede, lo que hace el vehículo es enviar una alerta en forma de mensaje al teléfono móvil del usuario; lo hará en forma de mensaje, con una foto fija o bien permitirá acceder ‘en vivo’ a lo que están captando las cámaras. Es un sistema, sin duda, interesante y que, por ahora, se aplica en modelos de un cierto nivel de precio y gama. Además, normalmente se trata de coches que cuentan con algún tipo de electrificación, seguramente porque tener ‘en alerta’ este tipo de sistema, implica cierto consumo eléctrico… que en un automóvil convencional, quizá le dejaría sin batería.

Se puede pensar que este tipo de cámaras pueden poner en riesgo… la privacidad ‘de otros’ que no sea el dueño del vehículo; sin embargo, también se han dado casos en los que se demostró que el propio fabricante tenía acceso a esas imágenes y, en ocasiones, cuando el coche estaba aparcado en el garaje de sus dueños, captando material bastante íntimo.

Micrófonos que son los perfectos espías

Siempre es bueno que te escuchen; de hecho, los coches cada vez necesitan escuchar más a su propietario, con el fin de ‘responderle’ y ofrecer a algún tipo de servicio. Al principio, los coches contaban con un micrófono que, simplemente, permitía manejar el dispositivo de acceso Bluetooth para realizar las llamadas telefónicas. En este caso, de nuevo, era una tecnología pasiva que solo tenía que entrar en alerta cuando el usuario realizaba una llamada.

Un poco más tarde, se comenzó a aplicar los sistemas de control de funciones por voz: un dispositivo que permitía dar órdenes al vehículo para que éste la transformase en algún tipo de acción. Por ejemplo, cambiar una emisora de radio, introducir una calle en el navegador… Eso sí, de nuevo hablamos de un dispositivo que necesitaba que el usuario pusiera en marcha el sistema, era preciso primero presionar algún botón en el volante. Sin embargo, el siguiente paso de esos dispositivos es el que empieza a poner en entredicho lo que puede ser la privacidad: nos referimos a los asistentes por voz naturales o virtuales.

Estos sistemas se asemejan a los que ya emplean los teléfonos móviles, es decir, Google Assistant o Siri: son capaces de interactuar con el usuario y llegar a responder cualquier orden vocal. En los vehículos, no solo son capaces de responder a casi cualquier pregunta, y hacerlo de una forma más natural: también pueden realizar acciones ‘físicas’ en el vehículo. Es decir, que se puede subir o bajar la temperatura de la climatización, accionar las ventanillas y el techo solar, cambiar la iluminación ambiental del interior… o casi cualquier función del dispositivo multimedia.

El ‘problema’ con este sistema es que para ponerlos en marcha basta con lanzar un comando vocal, al estilo “Hey marca de coche”; eso implica que el vehículo esté siempre a la escucha para saber en qué momento debe activarse. Por lo tanto, siempre habrá uno o varios micrófonos -porque ya hay coches que permiten activar estas funciones desde cualquiera de las plazas del coche- que estén poniendo la oreja en todo momento, vinculados al sistema de infoentretenimiento… que es uno de los elementos más conectados de cualquier modelo actual. Al final, puede ocurrir que, como suele suceder con los smartphones,

Persona de una mujer al volante mientras cámaras y sensores la vigilan
Imagen generada por la IA de Bing

Apps y webs… ‘que lo saben todo’

La conectividad en los vehículos modernos se demuestra de múltiples maneras, entendiendo como tal la posibilidad de un coche de comunicarse con el exterior y prácticamente con todo lo que le rodea. Entre ese ‘todo’ se encuentra, lógicamente, su propietario, con quien puede establecer vínculo a través del teléfono móvil del dueño y con la ayuda de algún tipo de aplicación que se descargue en el teléfono.

En caso de hacerlo y una vez concluido el proceso de vinculación, desde la pantalla del móvil se puede controlar -según la marca- aspectos como estado de puertas y ventanas, posición del vehículo, últimos trayectos efectuados, datos de la conducción… e, incluso, llevar a cabo acciones remotas, como activar la climatización, programar la recarga -en el caso de los eléctricos-, poner en marcha el motor…

Pero, una vez más, para que todo esto sea posible, el usuario debe dejar de lado su total privacidad, de tal manera que el vehículo y el teléfono gestionarán todos esos datos, bien para utilizarlos el propio fabricante o compartirlos con tercero. No solo eso, la mayoría de apps suelen pedir datos de contacto, como puede ser nombre, correo electrónico, número de teléfono…

Tu ‘cuerpo’ es único… y valioso

Poco a poco empezamos a ver cómo la biometría empieza a ser más utilizada en los vehículos. Ciertos rasgos físicos de tu persona se pueden emplear para que controles funciones de un determinado modelo o para realizar ciertos ajustes. Así, ya hay modelos que tienen en cuenta tu huella dactilar como forma de acceder al interior del vehículo o bien para desbloquear la pantalla del sistema multimedia. Es cierto que, siendo un rasgo único y exclusivo de cada persona, puede constituir un método de bloqueo y protección de lo más eficaz… siempre que el automóvil no comparta esa información y esté a buen recaudo dentro del coche.

También la voz, un rasgo que puede ayudar a mantener una interacción con el vehículo mediante la ayuda de los asistentes naturales, así como las ‘conversaciones’ que mantengas con el vehículo -para que ejecute una orden como introducir un destino en el navegador, o bien un mensaje que le dictas para que lo envíe a alguno de los contactos de la agenda de tu móvil-, puede ser un elemento que el automóvil almacene durante un tiempo. Por ejemplo, en los textos legales de Volvo, se comenta que hay una serie de datos que ‘se tratan’ al emplear sus mensajes por voz, como “datos o comandos de voz grabados, número de identificación del vehículo -VIN-, número de teléfono y el propio mensaje de texto”.

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