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Dacia Duster: probamos su versión GLP

En el difícil contexto económico, hay modelos 'superventas' que deben su éxito a sus capacidades utilitarias. El Dacia Duster es uno de ellos. Su nueva variante GLP introduce la ecología en la ecuación.

Imagen tres cuartos frontal del Dacia Duster GLP

En el mercado automovilístico -al igual que en la vida misma- no hay nada como ‘caer en gracia’. Esto es, que un buen producto se convierta -por diversas circunstancias- en un éxito rotundo en las cifras de ventas. Más o menos, es lo que le ha ocurrido a Dacia en los últimos tiempos. Y su propuesta todo camino -el Duster- tiene buena ‘culpa’ de ello.

Surgido en 2010 como una forma de diversificación radical de su gama -al igual que el Lodgy o el Dokker, más adelante-, el Dacia Duster no cumple ningún precepto de los actuales SUV al uso. Más bien, prescinde de los aditamentos ‘fashion’ de sus compañeros de segmento… y elige jugar a su propio juego de vehículo práctico que no tiene miedo a salir del asfalto, especialmente si equipa tracción integral.

Y, con ello, alcanza un amplio espectro de clientela: familias con el presupuesto ajustado para una ‘compra inteligente’ e, incluso, entidades privadas -y alguna pública- que lo ven como el ‘caballo de batalla’ perfecto. Así, se ha convertido en el tercer C-SUV más vendido en lo que llevamos de año.

Ahora, a su practicidad y economía la firma rumana añade el lado ecológico con la nueva variante GLP. Para conocerla de primera mano, aceptamos gustosamente la invitación de Dacia España a su presentación nacional.

Un maridaje adecuado

Empecemos por un poco de teoría. El conocido como ‘gas licuado de petróleo’ -GLP, por sus iniciales- es un líquido combustible procedente de la condensación de los gases que suelen acompañar al petróleo tras sus extracciones. Sin embargo, para obtener el máximo de su rendimiento carburante -cercano, pero no mucho, al de la gasolina-, es preciso almacenarlo en unas determinadas condiciones de presión y temperatura. De lo contrario, su carácter corrosivo se acentúa, afectando severamente a los componentes internos del motor.

Detalle conmutador GLP del Dacia Duster GLP

Traduciendo lo anterior al Duster, obtenemos que esta variante se asienta sobre su mecánica de acceso en gasolina, el tricilíndrico TCe 1.0 de 100 CV. El sistema de alimentación procede del reconocido especialista Landi Renzo, y se instala al mismo tiempo que se fabrica el resto del coche. Ello consigue -como cabría esperar- una integración pluscuamperfecta.

Tan sólo encontramos algo polémica la ubicación del tanque de GLP que, como de costumbre, ocupa el sitio de la rueda de repuesto. Sólo que, en el Duster, ese hueco es un bastidor ‘al aire’ por debajo del piso posterior… Este detalle lo deja -a nuestro juicio- demasiado expuesto a percances que puedan sobrevenir al circular por terreno accidentado.

Por lo demás, ninguna queja, ni siquiera en materia de sensaciones. Una vez con el motor en temperatura de servicio -pues, hasta entonces, no deja pasar el gas por protección-, pudimos comprobar que el agrado de conducción del TCe no se ve mermado en absoluto. Nada de brusquedades, ni de ‘pérdidas’ psicológicas de potencia… Durante todo el recorrido de la prueba, el único ‘indicador’ de la actividad del GLP fue un sonido del motor algo más bronco y elevado.

Como añadido, el trabajo del turbo y una transmisión bastante cerrada -de cinco velocidades- confieren a este Duster una agilidad inusitada, máxime si tenemos en cuenta el peso del conjunto -casi 1.300 kg- y el hecho de ser la mecánica más ‘débil’ de su catálogo. Resulta, por tanto, un buen equivalente de sus propias opciones diésel -los Blue dCi de 95 y 115 CV-, cuyos días podrían estar contados si esta ‘ecoapuesta’ por el GLP triunfa en las cifras de ventas. Desde la marca, al menos, así lo creen.

Repostaje de GLP en el Dacia Duster GLP

No podemos terminar sin hablar de autonomía, otro de sus puntos fuertes. Al depósito de 42 litros de GLP se le unen los 50 del tanque ordinario de gasolina, proporcionando un rango ‘bíblico’ de 1.200 kilómetros, según la marca. Nos inclinamos por creer en esta aproximación: tras más de 200 km de viaje -ida y vuelta, con muchos cambios de ritmo-, el indicador de combustible no bajó ni una micra de su posición de ‘lleno’. ‘True story’.

Tecnología: discreta… pero confiable

Teniendo por principios fundamentales la economía y la fiabilidad, nuestros apuntes tecnológicos sobre este Dacia Duster no ocupan demasiadas páginas en el cuaderno. Eso sí, los sistemas encontrados en la unidad -perteneciente al acabado Prestige, el más completo- no presentaron sino leves detalles que comentaremos a continuación.

Dejando a un lado el control de crucero -que funciona muy correctamente-, el detector de ángulo muerto mejoraría mucho -en nuestra opinión- si contase con un cono de detección algo más profundo. Tampoco estaría mal añadir alguna señal sonora -o vibración en el volante- para advertirte de que no debes pasar al carril ocupado.

Interior del Dacia Duster GLP

Por su parte, el sistema multimedia ‘Media Nav Evolution’ sorprende gratamente por su sencillez de uso… y la rápida respuesta de todas sus funciones. Quizás, con rutas complejas -con varios puntos intermedios-, el navegador pueda jugarte alguna mala pasada… pero eso es todo. Emparejar tu smartphone a través de Bluetooth es una operación muy rápida, y la calidad de las llamadas es más que correcta. Como también lo es -por poner otro ejemplo- el equipo de audio.

El precio de contar con todo esto en el Dacia Duster GLP es de 18.365€, que es lo que cuesta la terminación Prestige de las imágenes. Si no te ves satisfecho, tienes a tu disposición una serie limitada Aniversario por 18.565€. Por debajo de éstas, deberás renunciar a varias de estas tecnologías y optar por la variante de acceso Essential, que cuesta tan sólo 13.565€. Sin duda, un precio muy tentador para ‘estrenarse’ en este combustible alternativo. ¿Necesitas más razones? Aquí va otra: hasta final de año, por la compra de este modelo obtendrás una tarjeta con 300€ de GLP gratuito en la red de ‘gasineras’ de Repsol.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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