Movilidad

4 coches tecnológicos que se prohibirán en Madrid

Algunos de ellos fueron pioneros en la introducción de muchas de los sistemas que disfrutamos en los coches modernos. Sin embargo, eso no impide que, debido a sus emisiones, vayan a verse afectados por ciertas normas de movilidad. Estos cuatro coches tecnológicos son un buen ejemplo.

Estos días se está hablando mucho de la entrada en vigor en Madrid de una norma por la cual, desde el día 24 de abril de 2019, todos los modelos que accedan a Madrid deberán lucir en su parabrisas -bajo riesgo de una multa que ha quedado establecida en 15 euros- el conocido como ‘distintivo medioambiental’, que categoriza a los vehículos según su nivel de emisiones contaminantes.

Los hay desde los que son catalogados como ‘0’ -coches eléctricos, ciertos híbridos enchufables- hasta los que lucen la letra ‘B’ -suelen ser coches con entre cinco y 20 años con motores ‘tradicionales’-, la letra ‘C’ -gasolina y diésel bastante modernos- o las siglas ‘ECO’ -para modelos híbridos y micro-híbridos, como los que venden Lexus y Toyota-.

Sin embargo, hay una serie de coches que no tienen derecho a pegatina: son aquellos con motor de gasolina anteriores al 2000 y los diésel previos al 2006. Y como no tienen ‘derecho’ a pegatina, no tienen por qué llevarla puesta. Pero, ojo: estos modelos tienen los días contados -aunque con cierto margen-. De hecho, su circulación quedará completamente prohibida en la ciudad de Madrid a partir del 31 de diciembre de 2024 -eso por norma general, porque ya son de los primeros en verse afectados por la entrada en vigor de protocolos anticontaminación-.

Cuando llegue ese día, la criba será tan grande que muchos modelos que introdujeron, en su momento, algunas de las tecnologías que disfrutamos hoy en día en los coches más modernos y ecológicos… desaparecerán de las calles. Veamos algunos ejemplos:

Volkswagen Lupo TDI 3L

A finales de los años 90, en Wolfsburgo decidieron perseguir un récord de consumo con el más pequeño de su gama, el no muy popular Lupo. Su motor turbodiésel 1.2 TDI de tres cilindros lograba una media de 3 litros a los 100 km con la ayuda de su transmisión automática Tiptronic, programada específicamente para ahorrar combustible. También contribuían al milagro el reducido peso del vehículo -que empleaba aluminio y magnesio- o la cuidada aerodinámica.

A consecuencia de ello lograron también unas emisiones de CO2 muy inferiores al estándar vigente entonces, el Euro 3. Aunque no está claro si podría superar los requisitos Euro 4 -necesarios para la pegatina B-, lo cierto es que su edad le ha condenado a un ‘limbo administrativo’ de difícil solución para sus propietarios.

Audi A2

El pariente ‘premium’ del Lupo compartía con él su gusto por la economía, especialmente con su versión TDI -de la que también se comercializó una variante ‘3L’-. Y lamentablemente deberá afrontar un destino similar: las unidades con este propulsor no podrán acceder a la ciudad de Madrid a finales de 2024.

Así, el primer urbano con carrocería de aluminio verá reducida su presencia entre el tráfico de Madrid. Si ya era una ‘rara avis’, a partir de ahora lo será más aún. Una pena para un modelo que, en su época, presumía de equipamientos como el sistema de navegación con sintonizador de televisión, el equipo de sonido Bose, el control de aparcamiento o un completo centro de información para el conductor -conocido como FIS-.     

Peugeot 307

Las unidades de este compacto posteriores al ‘restyling’ de 2005 no presentan problema alguno. En cambio, las más antiguas -las que se vendieron entre 2001 y 2004- pueden caer bajo las restricciones, especialmente si equipan alguna de las motorizaciones turbodiésel HDI.

En los acabados más completos, el 307 podía incluir el sofisticado -para la época- navegador RT3, que ya incluía funciones de telefonía, llamada de emergencia y servicios. Todo un coche conectado en su momento, pero algo que no le impide salvarse de las restricciones tan severas que entrarán en vigor en unos cinco años.  

Mercedes Clase S

Lanzada en 1998, la generación W220 del Clase S supuso una revolución en la industria de su época, ya que introdujo más de 30 sistemas completamente nuevos, como el control de velocidad adaptativo. Gracias a él, el S era capaz de ajustar de manera autómática su velocidad si detectaba un vehículo más lento circulando por delante de él.

Con la prohibición del año 2024, muchos de los primeros ejemplares no volverán a verse en las puertas de los sitios más ‘chic’ de la capital. Sobre todo, sus versiones CDI. Todo un varapalo para un coche en el que ya se podían intuir los primeros esbozos de la conducción autónoma.

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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