Movilidad

¿Cuánto falta -en serio- para la conducción autónoma?

¿Podemos poner una fecha concreta a la adopción de los coches autónomos? Para dos de los ingenieros más relevantes en la materia, el principal obstáculo... es la propia tecnología.

Imagen de un Lexus LS Autónomo

Si eres un seguidor habitual de todo lo que ocurre con las tecnologías de la automoción, es muy probable -casi seguro- que ya estés familiarizado con el concepto de la conducción autónoma.

Actualmente, existe un flujo constante de informaciones -de las cuales solemos hacernos eco en HACKERCAR- sobre avances en este campo, o la aparición de nuevas empresas dedicadas a él. Y, sin embargo, la mayoría de ellas contiene únicamente ideas o promesas para un futuro que -a pie de calle- parece no llegar nunca.

Bien es cierto que los automóviles actuales cuentan con muchísimos mecanismos de asistencia que parecían ‘de ciencia ficción’ hace tan sólo unos años. ¿Pero cuándo dejaremos de ver volantes en los salpicaderos? ¿Existe una fecha -más o menos- exacta para la autonomía total?

Más allá de las fronteras de su marca, el Toyota Research Institute se ha convertido en una institución de referencia en este campo. A ella pertenecen Gill Pratt -en calidad de CEO- y Wolfram Burgard -vicepresidente de tecnologías automatizadas de conducción-, dos de los técnicos mejor posicionados para hablar sobre los retos de esta tecnología.

En manos de la técnica

El primero de ellos es la propia complejidad de un sistema así. Al igual que la mente de un conductor humano, el software debe contener una parte capaz de percibir el entorno, otra capaz de predecir lo que ocurrirá en él… y, por último, una que trace un plan a partir de la información aportada por las otras dos.

Para Pratt, «la más problemática -de lejos- es la predicción. No se trata de anticiparse a otros coches autónomos, porque si todos los fuesen, el problema sería mucho más simple. ¿Cómo predices lo que un humano va a hacer? Ahora mismo, eso es complicado para que el ‘deep learning’ lo procese».

Para Burgard, potenciar la capacidad perceptiva del sistema es la solución más habitual. Pero no es definitiva. Como él mismo apunta: «A veces, miras el mundo desde perspectivas distintas. No sabes a qué rango estimado puede pertenecer un cierto píxel de la imagen. Esto puede complicar la decisión, pues es preciso distinguir si se trata -por ejemplo- de una persona ‘pintada’ en el lateral de un camión o un ser humano real».

El principal obstáculo pasa por la manera de ‘aprender’ de la inteligencia artificial, basada en patrones que se repiten -sin variación- hasta el infinito. Pratt lo ejemplifica así: «No toda la inteligencia puede crearse mediante patrones. Por ejemplo, cuando conduzco y veo a una madre -con un niño de la mano- intentando cruzar la calle, sé con seguridad que no se ‘saltará’ la luz roja. Lo sé por mi experiencia como ser humano, las madres con hijos no actúan así. Al otro lado, hay un par de adolescentes de aspecto ‘rebelde’. ¿Cruzarán sin permiso? Los observo, y al instante sé que la probabilidad de que lo hagan es mucho mayor que en el caso anterior. Pero no es porque lo hayamos visto 100.000 veces. Es porque entiendo lo que significa ser adolescente o padre con un hijo».

Por tanto, parece que la conducción autónoma sólo será posible cuando existan inteligencias artificiales capaces de pensar y aprender como humanos. Hasta entonces, como dicen los expertos «seguiremos introduciendo [en ellas] más y más datos».

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.