Primer contacto

Porsche Taycan Cross Turismo

No salimos de nuestro asombro: ¿Cómo puede una carrocería cambiar tanto a un modelo? Porsche ha querido explicárnoslo... pero hemos tenido que comprobarlo de primera mano.

Imagen frontal del Porsche Taycan Cross Turismo

Precisamente por ser las más devotas de su público, las marcas ‘premium’ suelen pretender que sus modelos estrella colmen los deseos de cualquier tipo de cliente. Incluso, de aquellos con gustos -casi- diametralmente opuestos a la filosofía del propio producto.

Ello motiva a muchas de aquéllas a desarrollar variantes de dichos modelos cuyas ‘filosofías’ particulares se alejan notablemente de la ‘raíz’. Por ejemplo, cupés -seguro que te viene alguno a la cabeza- que se convierten en ‘berlinas’ con sólo añadir dos puertas más.

Cuando vimos las primeras imágenes del Taycan Cross Turismo, nos surgieron muchas preguntas. Siendo -cómo no- la más relevante el porqué de elegir un formato ‘crossover’ para ampliar la gama de este singular deportivo eléctrico. Quizá para Porsche hubiera sido más sencillo, por ejemplo, suprimir las puertas posteriores… Pero, como bien nos explican los responsables de Porsche Ibérica, el Taycan no es un esbozo del futuro, sino un automóvil del presente.

De ahí que esta nueva variante se aproxime mucho más a lo que actualmente se busca: un vehículo que, además de sostenible, sea práctico. Y, en el caso particular de quien pregunta por la firma de Stuttgart, también con un fuerte ADN deportivo.

Jugando a su propio juego

Tras una cálida bienvenida en las instalaciones de Porsche Ibérica, tomamos asiento en una ‘master class’ que ya deja, sobre el papel, las diferencias del Cross Turismo respecto a la berlina. Las primeras, por obvias, son las más visibles: Una línea del techo más horizontal -que concede 4,5 cm más de espacio vertical a los pasajeros de la fila posterior- y una altura sobre el suelo 2 cm mayor -ampliables a 3 cm, si añades el llamado ‘Paquete Off-Road’-.

Detalle posterior del Porsche Taycan Cross Turismo

Sin embargo, aún quedan otros detalles de gran calado… pero no tan a la vista. Por ejemplo, el hecho de que, de serie, se ofrece en su configuración de dos motores -y, por tanto, tracción integral- y la batería de mayor capacidad, la denominada ‘Performance Plus’ con 93,4 kWh -en el Taycan ‘estándar’, su versión de acceso equipa un único motor y una batería más pequeña con 79,2 kWh-. Asimismo, la suspensión adaptativa PASM -responsable aquí de la elevación del chasis antes mencionada- también forma parte del equipamiento ‘de partida’.

Al igual que el Taycan berlina, la gama de Cross Turismo se articula en torno a cuatro niveles de prestaciones, de menor a mayor: 4, 4S, Turbo y Turbo S. La horquilla de potencias comienza con los 380 CV del primero -476 con ‘overboost’-, que ya permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 5,1 segundos. En la cumbre figuran los 625 CV del Turbo S, que aumentan hasta los 761 CV haciendo uso del ‘overboost’ y consiguen una aceleración de sólo 2,9 segundos en el 0 a 100.

Enchufe de carga rápida del Porsche Taycan Cross Turismo

Obviamente, estas cifras influyen notablemente en el aprovechamiento de la autonomía. A este respecto, es posible recorrer más de 400 km con una carga completa en cualquier versión, llegando hasta los 456 km en el caso de la variante ‘de acceso’.

Sorprendentemente ‘familiar’

Acabada la teoría, toca ponerla en práctica. Con el fin de adquirir una noción lo más amplia posible sobre el modelo, nos subimos a una unidad de la versión 4S. A lo largo de los tres recorridos de prueba que la marca nos ha preparado, lo alternaremos con otros dos ejemplares, éstos pertenecientes a la variante Turbo.

Imagen del Porsche Taycan Cross Turismo en carretera

Nada más terminar de acomodarnos, la primera sorpresa surge casi sola. Donde el Taycan -en su día- imponía por su apariencia y dimensiones, obligándote a prestar atención para no rozarlo en los primeros metros, el Cross Turismo transmite una agradable sensación de familiaridad desde el minuto uno. No parece tan ancho ni tan largo -aunque lo siga siendo-, y su carrocería ‘shooting brake’ no sólo aporta un maletero posterior más que razonable -con 446 litros de capacidad- sino, por encima de todo, una mayor visibilidad, gracias en buena parte a la luneta posterior.

Con esta ‘ayuda’, las referencias -cosa complicada en tomas de contacto tan rápidas como ésta- se adquieren solas. Algo que nos viene de perlas cuando la carretera se estrecha, el tráfico desaparece… y comienza el ‘tiempo de juego’. Llegados a este punto, damos paso -con el mando giratorio del volante- a los modos de conducción ‘Sport’ y Sport Plus’.

Detalle en marcha del Porsche Taycan Cross Turismo

Y, tras superar varias secciones de curvas cerradas, nos rendimos a la evidencia: no existe una diferencia cuantificable en el rendimiento dinámico del Cross Turismo con respecto al Taycan sedán. Ni siquiera esos 2 ó 3 cm de elevación en el centro de gravedad parecen suponer un hándicap durante los virajes. Más bien -casi- al contrario; diríamos que, incluso en el ‘radical’ modo ‘Sport Plus’, el trabajo de la amortiguación inteligente se percibe mucho más progresivo.

Donde sí hemos notado diferencias es en el tacto del acelerador. Mientras que las primeras unidades del Taycan adolecían, quizá, de un pedal demasiado ‘reactivo’, en este Cross Turismo hemos encontrado uno mucho más ‘civilizado’. O dicho de otro modo: ahora, es más complicado que un leve aumento de presión te deje sin carné de conducir.

A las dos modalidades más deportivas -sin olvidar la ‘Normal’ ni la ‘Range’, que limita la velocidad máxima a 100 km/h para optimizar el consumo de energía- se une la propia del modelo. Porsche la denomina ‘Gravel’, y -amén de elevar el vehículo 1 cm más sobre el firme- modifica la distribución del par en ambos ejes para beneficiar la motricidad en entornos como, por ejemplo, pistas de arena o gravilla sin excesiva dificultad.

Imagen del Porsche Taycan Cross Turismo en tierra

No obstante, hubiéramos preferido que su activación fuese accesible desde el mismo selector que engloba a los demás modos, sin tener que llevar nuestra mano derecha a la pantalla del pedestal central -la dedicada, principalmente, al climatizador-.

Nuevo concepto, nuevo cliente

En lo demás, el Cross Turismo mantiene las ‘líneas maestras’ de la ‘filosofía Taycan’, aunque con ligeros matices ‘aventureros’ como -por ejemplo- la brújula en el centro del salpicadero, la cual puede elegirse como alternativa al ya habitual cronómetro del paquete opcional ‘Sport Chrono’.

Interior del Porsche Taycan Cross Turismo

Eso sí, volvemos a insistir en la idea: no estamos ante un ‘todo terreno’ real. Según afirman desde la marca, esta nueva variante está enfocada a un nuevo tipo de cliente que se plantea -por primera vez- adquirir un Porsche… y, al tiempo que busca su carácter deportivo, desea también un cierto nivel de polivalencia que le permita compartir el placer de hacer kilómetros con sus seres queridos.

Mientras regresamos por autopista al Centro Porsche, no podemos sino corroborar sus palabras. Haciendo buen uso del control de crucero -que puede volverse ‘inteligente’ si optas por el opcional ‘InnoDrive’-, el Taycan Cross Turismo se convierte en un automóvil ideal para viajar a velocidades legales. La sensación de confort es la que cabría esperar -muy elevada-, y se ve reforzada por las tecnologías que puede incorporar en esta faceta: asientos con calefacción y ventilación, la pantalla multimedia ‘extra’ para el disfrute del acompañante, el equipo de audio ‘surround’ firmado por Bose…

Imagen posterior del Porsche Taycan Cross Turismo

Placeres que, claro está, hay que pagar. Y ello nos lleva a finalizar esta primera prueba hablando de los precios. Para el mercado español, el Taycan Cross Turismo -que ya puede reservarse- arranca en los 95.995€ del 4 Cross Turismo, continúa por los 114.508€ del 4S y se detiene -por el momento- en los 157.826€ y 191.706€ de las variantes más potentes y equipadas; la Turbo y la Turbo S, respectivamente.

En resumidas cuentas, el Taycan Cross Turismo, con su mezcla de posibilidades, amplía -en nuestra opinión- el ‘target’ del Taycan, volviéndolo atractivo a los ojos de clientes que no priorizan tanto la deportividad como la practicidad. Porsche, por su parte, mantiene unos ambiciosos objetivos de electrificación a nivel de ventas: para 2023 -a la vuelta de la esquina, vaya- esperan que el 63% del total de vehículos vendidos esté compuesto por híbridos y eléctricos, cifra que debería alcanzar el 89% en torno a 2028. Una meta que, con modelos como éste, tienen en su mano conseguir.

Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

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