Movilidad

Consejos -muy sencillos- para mejorar la autonomía de cualquier vehículo eléctrico

En estos tiempos de electrificación, la autonomía es uno de los grandes problemas que tienen los coches eléctricos, y por tanto tratar de aprovecharla al máximo se vuelve algo fundamental, ya sea en el día a día o ante un largo viaje.

Puesto de carga de coches eléctricos

A la hora de conducir un vehículo eléctrico es importante conocer el tipo de trazado: no es lo mismo circular por ciudad, que por autopista, o carretera. Son escenarios diferentes que por tanto implican comportamientos distintos por parte de la persona que va al volante. Pero para ahorrar, en cualquiera de esos escenarios, es importante mantener una conducción equilibrada donde el manejo del acelerador siempre es suave, y progresivo. Pero no basta con eso…

La mejor opción para las ciudades

A diferencia de los coches con motores de combustión, en la ciudad los vehículos eléctricos consumen menos. Aún así, hay que tener en cuenta ciertas pautas que resultan básicas a la hora de maximizar la autonomía del vehículo.

En primer lugar, prácticamente la totalidad de los modelos eléctricos dispone de un modo eco, que resulta muy útil en entornos urbanos. Este modo, por regla general, reduce la respuesta del acelerador haciéndola menos inmediata. En muchos casos también limita la potencia, algo intrascendente en la ciudad ya que rara vez superaremos los 50 km/h -o los 90 en alguna vía de circunvalación-.

Asimismo, este modo eco tiene un efecto directo sobre la climatización, que disminuye su intensidad de manera considerable. Para evitar temperaturas incómodas, la mejor opción siempre es utilizar el sistema de pre-acondicionamiento del habitáculo que, en algunos coches, se activa desde el propio vehículo, y en otros es posible hacerlo desde el móvil. Además, si el vehículo este enchufado a la corriente, a la hora de activar este sistema no consumirá ningún tipo de energía, abasteciéndose a través de la red eléctrica.

Otra opción a la hora de ahorrar cuanto te mueves por ciudad, es utilizar el modo de regeneración de energía más elevado que ofrezca el vehículo. De esta forma, aprovecharas la frenada regenerativa al máximo -en los entornos urbanos es bastante habitual tener que acelerar y volver a frenar por la intensidad del tráfico, presencia de semáforos, cruces…-, y en consecuencia, las pastillas de freno sufrirán menos desgaste.

También relacionado con la recuperación de la energía, si está disponible, es importante activar el modo one-pedal o pedal único. Para activarlo en los coches modernos lo normal es poner la palanca en modo “B” -brake-, o en su defecto, suele haber una opción en la pantalla del sistema multimedia. De esta manera, conduciremos utilizando un solo pedal, y por tanto todas las frenadas se harán a través del sistema de frenada regenerativa. Es cierto que conducir utilizando solo un pedal al principio es extraño, pero todo es acostumbrarse, solo hay que calcular la distancia a la que quieres detenerte.

Coche eléctrico

¿Y qué pasa cuando sales a la autopista?

En el momento en el que salimos de la ciudad el gran enemigo de la autonomía en un eléctrico es la velocidad. La realidad es que los coches de este tipo son muy sensibles al incremento de ritmo, cuanto más corres más consumen. Al contrario que los coches de combustión, que nos permiten utilizar marchas largas, y premian la conducción constante, en lugar de estar retomando la marcha constantemente.

Esta sensibilidad propia de los eléctricos provoca que los consumos se disparen cuando superamos los 100 km/h, aumentando un 30% de media cuando subimos de 100 km/h a 120 km/h. Para controlar esta situación la mejor opción es mantener una velocidad uniforme, y de este modo evitar reacelerar constantemente. Por el mismo motivo, es importante desactivar la frenada regenerativa, que también nos obligará a pisar más de la cuenta el acelerador en muchos casos.

Si lo importante es mantener una velocidad constante, lo lógico sería activar el control de crucero, pero la verdad es que no te lo recomendamos. En los coches modernos existen dos tipos de controles de crucero; en primer lugar tenemos el convencional. Este no es recomendable porque a la que aparezca un desnivel va a compensarlo revolucionando el coche, y por tanto gastaremos más.

En segundo lugar, tenemos los bautizados como controles de crucero inteligentes, estos se adaptan la velocidad a las necesidades del tráfico, de tal modo que según el escenario frenan o aceleran. Esta situación que podría parecer beneficiosa tampoco lo es, porque cuando el coche reajusta la velocidad lo hace o más rápido posible, revolucionando mucho el motor y consumiendo más.

VW Buzz ID

¿… y qué sucede con las carreteras de toda la vida?

Hay que tener en cuenta que en las carreteras convencionales siempre encontraremos condiciones cambiantes como pueden ser las curvas, o los desniveles. Debido a estas condiciones, son la peor opción a la hora de ahorrar.

Aún así, la técnica es prácticamente la misma que en autopista: la clave es evitar los frenazos, las aceleraciones bruscas, sumados a los movimientos progresivos de la dirección y a la velocidad constante.

El modo de regeneración de la frenada dependerá del tipo de trazado que tengas ante ti. Si es una ruta muy virada -sobre todo en pendiente descendente- lo recomendable es escoger el modo de regeneración más elevado y evitar -en lo posible- las frenadas en las curvas. En caso de encontrarnos en un tramo tranquilo y sin complicaciones, lo recomendable es bajar al mínimo el modo de regeneración.

Imagen de un Nissan Leaf subiendo una carretera de montaña

Lo que siempre debes tener claro es…

Independientemente de la vía, hay ciertas cosas que los usuarios de coches eléctricos deben considerar en cualquier caso. En primer lugar, los viajes largos con un eléctrico siempre hay que planificarlos: nuestra recomendación es planificar las paradas a la hora de comer, de tal manera que el coche tenga suficiente tiempo para cargar y así retomar la marcha.

A la hora de escoger una ruta, es indispensable que evitemos carreteras viradas, o con desniveles; la mejor opción para viajar siempre será la autopista. Evitar pesos innecesarios puede parecer una tontería, pero siempre rascarás algún kilómetro más.

La salud de la batería hay que cuidarla, porque con el uso su vida útil se acorta. Para ello es importante que el coche no esté enchufado más de lo necesario. Además, si sabes que no vas a gastar la batería al completo, no es necesario cargar el coche al 100%.

Toma carga Peugeot detalle

Por último, elegir unos buenos neumáticos marca la diferencia a la hora de alargar la batería. Hay que tener en cuenta que los coches eléctricos pesan entre un 20% y un 30% más que uno convencional. Debido a la diferencia de peso una buena gestión a la hora de elegir un neumáticos puede hacerte ganar hasta 60 kilómetros de autonomía, según Michelin.

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