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Así ayudará la computación en la nube a los coches conectados

Estamos acostumbrados a que nos relaten las ventajas de los coches conectados y cómo ayudarán a las ciudades del futuro. En cambio, pocas veces conocemos los entresijos de las tecnologías que los componen. ¿Qué supondrá la computación en la nube para el progreso de estos?

Coches conectados

La información en la nube es una red de servidores remotos que se alojan en Internet para almacenar, administrar y procesar datos. Es una tecnología disruptiva que ha tenido un impacto significativo en muchos sectores, incluida la industria automotriz.

Los datos generados a partir de sensores en el automóvil y otros dispositivos inteligentes integrados se pueden procesar utilizando plataformas en la nube para mejorar la eficiencia, la seguridad y la protección de los vehículos autónomos.

Quizás el ejemplo más conocido de fabricante de automóviles que utilizan la computación en la nube es el Model S de Tesla, donde una interfaz digital actúa como salpicadero del automóvil. Al utilizar la nube para procesar los datos del vehículo, Tesla puede ayudar a los conductores en tiempo real y solucionar cualquier problema de forma remota mediante actualizaciones de software por aire.

La computación en la nube seguirá siendo un recurso infrautilizado en las industrias del transporte y la automoción si no existen infraestructuras

El modelo S también admite aplicaciones de terceros que mejoran el funcionamiento del automóvil. De manera similar, la asociación de Ford con Microsoft Azure permite al fabricante de automóviles administrar de manera efectiva los datos generados por sus vehículos eléctricos y proporcionar actualizaciones automáticas a modelos como el Mustang Mach-E. Más recientemente, las dos empresas anunciaron que estaban explorando cómo los algoritmos cuánticos pueden ayudar a mejorar la congestión del tráfico urbano y desarrollar un sistema de enrutamiento más equilibrado.

Computación en la nube en los coches conectados de hoy

Hasta que tengamos una infraestructura más avanzada para admitir vehículos autónomos en las vías públicas, la computación en la nube seguirá siendo un recurso infrautilizado en las industrias del transporte y la automoción. Actualmente, su uso principal es en sistemas de infoentretenimiento de automóviles y GPS, aunque algunos fabricantes están comenzando a usar la nube de formas más complejas.

Tesla, por ejemplo, fue la primera compañía automotriz en aplicar actualizaciones de software por aire a su vehículo Model S, lo que permite agregar de forma remota funciones como el control de crucero. Poco después, Mercedes comenzó a actualizar su descapotable SL utilizando actualizaciones inalámbricas con características no críticas como aplicaciones reflejadas.

Los vehículos autónomos dependerán en gran medida de la computación en la nube para comunicarse con otros vehículos y dispositivos

Recientemente, Audi ha comenzado a utilizar la computación en la nube para realizar pruebas en el mundo real para sus simulaciones. Al asociarse con Microsoft Azure, Audi tiene toda la potencia de procesamiento y el espacio de almacenamiento que necesita para probar sus nuevas funciones. El Audi A8, por ejemplo, utiliza varias cámaras para capturar su entorno y monitorear el comportamiento de conducción. También tiene sensores de radar que se utilizan en su sistema de advertencia de salida de tierra, asistencia de frenado y control de crucero adaptativo.

La nube y los coches autónomos

Los vehículos autónomos dependerán en gran medida de la computación en la nube para permitirles comunicarse con otros vehículos y dispositivos. La cantidad de datos que recopilarán, gestionarán y procesarán los coches autónomos requerirá una gran cantidad de espacio de almacenamiento seguro que solo la nube puede proporcionar.

A través de la computación en la nube, los automóviles autónomos podrán comunicarse entre sí para hacer que las carreteras públicas sean más seguras, actualizar las condiciones del tráfico y producir mapas de carreteras actualizados.

Los pasajeros llegarán a sus destinos más rápido a través de tecnologías de posicionamiento y navegación, todo el tiempo, conectados a la nube. A medida que las actualizaciones de software por aire se conviertan en estándar, se eliminará la necesidad de que los vehículos visiten físicamente el taller para realizar actualizaciones. Las comprobaciones de mantenimiento se pueden realizar de forma remota con sensores que proporcionan datos de rendimiento y alertan al propietario cuando es el momento de programar actualizaciones.

Mejora de la seguridad vial

La computación en la nube proporcionará a los vehículos autónomos acceso en tiempo real a datos que se pueden utilizar para tomar decisiones rápidas que harán que nuestras carreteras sean más seguras. Cuando se usa en combinación con inteligencia artificial, los vehículos podrán reaccionar rápidamente a las condiciones de la carretera, ajustando su velocidad y distancia de frenado. También podrán cambiar de ruta cuando los obstáculos causen congestión. Para procesar estos datos, los vehículos autónomos necesitarán una infraestructura confiable con baja latencia y acceso instantáneo, todo lo cual puede ser proporcionado por plataformas en la nube.

Las infraestructuras en la nube deben construirse con la seguridad como prioridad número uno

Volvo, por ejemplo, está utilizando la tecnología en la nube para muchas de sus funciones de seguridad para automóviles conectados. Su próxima función piloto de carretera utiliza la nube en combinación con sensores LiDAR, lo que permitirá a la empresa realizar actualizaciones de software por aire para la conducción autónoma en carretera. La nube también se utilizará para recopilar datos de las cámaras de monitoreo del conductor, lo que permitirá que el automóvil intervenga cuando un conductor ebrio o distraído coja el volante. Volvo también se ha asociado recientemente con la plataforma Connected Vehicle Cloud de Ericsson para desarrollar sus servicios digitales para automóviles conectados. La asociación ve a Volvo avanzando en servicios como automatización, telemática, gestión de flotas y navegación, todo lo cual contribuye a carreteras públicas más seguras.

Abordar las preocupaciones de seguridad

Una gran cantidad de datos crea inevitablemente preocupaciones sobre la seguridad. Dado que la computación en la nube actúa como un facilitador para muchas tecnologías conectadas, las plataformas deberán ser confiables y seguras. Por ejemplo, si una función de seguridad, como un límite de velocidad, fallara en un vehículo debido a una nube poco confiable, las consecuencias podrían poner en peligro la vida.

Y una mayor conectividad conlleva un mayor riesgo. Las plataformas en la nube que albergan grandes cantidades de datos podrían convertirse en el objetivo de ciberataques, lo que podría afectar a toda una infraestructura autónoma. En resumen, las infraestructuras en la nube deben construirse con la seguridad como prioridad número uno.

*Artículo escrito por Jamie Thomson e Isabell Page y publicado originalmente en Intelligent Mobile Xperience.

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