Expertos HC

Esto pasa cuando no sabes usar la tecnología de tu coche

Los vehículos se han vuelto tan tecnológicos que prácticamente podríamos considerarlos ordenadores con ruedas. Pero eso hace que no todo el mundo sepa usar sus sistemas. ¿Cómo se resuelve este problema?

Tecnología coches: imagen de un hombre sentado en el puesto de conductor de un coche antiguo
Foto: Piqsels.

«No tengo idea de cómo tengo que arrancar».

Es el testimonio de una veterana conductora a bordo de un Tesla Model X durante un programa de El Hormiguero. Recorre el salpicadero con la mano y con la mirada. Intenta, en vano, encontrar una ranura donde meter la llave. Lo mismo sucede con otro hombre y otra mujer de su misma generación: una voz en off les tiene que chivar cómo se arrancaba el coche.

Pero esas no fueron las únicas dificultades que tuvieron. Los problemas empezaron a la hora de abrir y cerrar las puertas.

No vayáis a pensar que eso es algo exclusivo de los conductores que peinan canas. Cuando enseño a mis amigos alguno de los coches que probamos en HackerCar, a veces tienen dificultades para entender cómo funcionan algunos sistemas -vale, lo reconozco, también me pasa a mí-. Y todos somos millenials. Incluso hay alguno de la generación Z.

Esto no es un drama a priori: es normal necesitar un periodo de adaptación la primera vez que se usa una máquina compleja. Pero sí que pone de relieve que los coches modernos son más difíciles de comprender que sus antepasados.

¿Coche u ordenador?

Una frase recurrente dentro del mundillo del automóvil es que los coches se han convertido en ordenadores con ruedas. Se repite tanto que se ha convertido en un tópico del sector. Pero… es verdad.

Raro es el vehículo que sale hoy de la fábrica sin un completo sistema de infoentretenimiento, a través de la cual puedes controlar tu móvil, el equipo de sonido, hacer llamadas… Y cuanto más equipado esté el modelo, más cosas permitirá: navegar en Internet, GPS, aplicación propia… A eso hay que sumar un buen número de asistentes a la conducción: control de crucero adaptativo, asistentes de frenada y de mantenimiento de carril, o sistema de aparcamiento automático.

Y todo eso se controla a través de mandos que nada tienen que ver con el volante y los pedales que son con los que, hasta ahora, estábamos familiarizados los conductores.

¿Sabemos usar la tecnología de nuestros coches?

Un estudio del The British Motor Show reflejó que un tercio de los conductores británicos no saben usar algunas de las tecnologías más recientes de los vehículos, como los asistentes a la conducción o los sistemas de infoentretenimiento.

Y, claro, si no sabes cómo funciona algo, no lo puedes utilizar: uno de cada cinco encuestados reconoció usar menos de la mitad de los sistemas de su coche y el 10% afirmó que solo entiende una pequeña parte de toda la tecnología de su coche, así que se limita a conducirlo. Es decir, su coche equipa muchos sistemas que nunca usarán.

¿El problema? Parece que los concesionarios no informan lo suficientemente bien a los clientes sobre la tecnología de los coches que compran. El estudio afirma que siete de cada 10 conductores no recibieron suficiente información por parte del comercial que les atendió. ¡Y el 25%, ninguna!

Un problema de formación

Vale, el estudio está hecho en Reino Unido. Pero, como hemos visto al principio del artículo, en España también suceden problemas similares. Que se lo digan a nuestro experto Josep Albors.

Cuando él fue a varios concesionarios para interesarse por algunos modelos, se encontró con que la mayoría de los comerciales que le atendieron no le supieron responder a las preguntas que les hacía sobre la tecnología que equipaban los coches que le mostraban.

Lo sorprendente de este caso es que los interrogantes no eran especialmente técnicos, sino cuestiones como qué formas de conectividad tiene el vehículo. Como explicó el propio Albors en el artículo, «yo, como comprador, tenía más conocimiento de la tecnología que llevaba el vehículo que el propio comercial del concesionario». Algo que el hacker achacaba a una falta de formación a estos profesionales por parte de los fabricantes.

Entonces, hay que cambiar de mentalidad, la forma de ver los vehículos. Todos tendremos que asumir que los coches son ordenadores con ruedas. El comercial que nos lo venda, las autoescuelas, los talleres… Y los conductores.

J.M. de la Torre
He estudiado Periodismo para aprender cada día algo nuevo y Humanidades para pensar por mí mismo. Después de ponerme tras los micrófonos de COPE, estoy dispuesto a pasar página en el periodismo del motor. Desde bien pequeñito, los coches han estado en el centro de mis intereses y (según cuentan mis padres) ya con 3 años dejaba alucinada a la gente porque sabía reconocer la marca y el modelo de los coches que veía. La curiosidad es algo fundamental para un periodista, y ¡cómo no iba a sentir curiosidad por los coches del futuro y las tecnologías que los harán posibles!

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