Movilidad

Cómo duplicar la autonomía de una bici eléctrica… ¡con hidrógeno!

La ciudad holandesa de Arnhem acoge el proyecto HydroCargo. Consiste en el desarrollo de una bici eléctrica que incorpora un extensor de hidrógeno capaz de duplicar su autonomía.

bicileta con extensor de hidrógeno

El objetivo de este proyecto es potenciar el transporte para cargas ligeras. Para ello, se ha partido de una bicicleta eléctrica convencional, que mantiene la batería de iones de litio pero que añade un tanque de hidrógeno y una celda de combustible capaz de alimentar el motor y recargar la batería. ¿El mayor inconveniente? Que, como veremos más adelante, el repostaje debe realizarse en una estación específica.

La idea de incluir esta tecnología a una bici -algo que, hasta ahora era más habitual en coches y furgonetas- es de la empresa holandesa The Green Riders. Junto a la fundación Everything about Hydrogen, han puesto en marcha el proyecto HydroCargo. Esta última empresa tiene experiencia en la creación de extensores de autonomía de hidrógeno que han acoplado en patinetes, estufas, barbacoas… Además, también participa en el proyecto el fabricante de bicicletas de carga Urban Arrow.

Este extensor de carga a base de hidrógeno está pensado para bicicletas que cubren los servicios de entrega de paquetes, que van desde cargas ligeras -como un ramo de flores- hasta paquetería más pesada -como un lote de libros-.

Claves de su funcionamiento

HydroCargo funciona con una combinación de un tanque de hidrógeno gaseoso, una celda de combustible que extrae la electricidad del mismo combinado con el oxígeno del aire y una batería de litio recargable. El motor eléctrico de la bici se alimenta de la electricidad que genera el extensor. En función de la demanda energética de cada situación, la electricidad puede almacenarse también en la batería. El extensor es capaz de duplicar la autonomía de la bicicleta en comparación con la versión sin extensor.

Sin embargo, existe un inconveniente: el reabastecimiento de hidrógeno. Actualmente, no existen suficientes estaciones especiales de hidrógeno, por lo que el reabastecimiento para las pruebas se lleva a cabo en el parque empresarial de las compañías que participan. Lo bueno es que el reabastecimiento del tanque de la bici puede realizarse en tres minutos en estas estaciones especiales. Sin embargo, existe una alternativa incluso más rápida: sustituir el cilindro de hidrógeno vacío por otro completamente cargado y continuar la marcha en pocos segundos, en vez de recargar el que lleve puesto la bici.

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