Tecnología HC

Coches tecnológicos que no triunfaron: el caso del Citroën C6

Animada por el éxito del C5 Citroën decidió, en 2005, regresar al segmento de los grandes sedanes con el C6. Fue un viaje sólo 'de ida'...

Imagen frontal del Citroën C6

Con más de cien años transcurridos -que se dice pronto-, la historia de la automoción está llena de triunfos… pero, también, de sonados fracasos. Coches que no cumplieron con lo que sus marcas esperaban de ellos. Las causas son variadas: los hay que ‘nacieron’ fuera de su tiempo; otros, simplemente, fueron un desastre desde el primer boceto… Y, por último, están aquellos que no contaron con el impulso que necesitaban para triunfar.

El nuevo -y actual- milenio contiene un buen ejemplo de estos últimos: el Citroën C6. Este sedán -que aún hoy sorprende nada más verlo- ha terminado por convertirse en el último representantepor ahorade la saga de ‘grandes berlinas‘ del chevrón. Así pues, lo que tuvo un glamuroso inicio con el primer DS a mediados de los cincuenta terminó -demasiado- discretamente casi seis décadas después.

Pero… ¿Por qué?

Un ‘pecado’ de concepto

Con la tradición de los DS, SM y XM a sus espaldas -y espoleados por el éxito del C5, en Citroën se vieron suficientemente animados para crear un modelo ‘top’ que recuperase su particular visión de la elegancia sobre ruedas.

Imagen posterior del Citroën C6

La idea comenzó bien pues, para su diseño, decidieron no emplear ningún rasgo del resto de la gama -toque de exclusividad- y, tomando como base su propio ‘concept’ C6 Lignage, crearon una berlina de afilada silueta, rematada por una trasera en caída -y su curiosa luneta cóncava-, en homenaje al CX. Una estampa alargada y futurista que prometía abundantes dosis de elegancia y sofisticación, como sólo los franceses saben servir. Había nacido el C6.

Junto a la rompedora estética, el C6 hacía acopio de la mejor tecnología al alcance de PSA. Estrenaba la ‘Hydractive III’, la máxima evolución de la sempiterna suspensión hidroneumática tan utilizada por Citroën. Asimismo, el alerón trasero activo aportaba un ‘plus’ de agarre y confort a gran velocidad.

Interior del Citroën C6

Un ‘Head-Up Display’ -el primero de la marca- y unos asientos traseros con regulación longitudinal eléctrica eran las principales curiosidades de su interior. Y, sin embargo, este punto fue -precisamente- una de sus ‘flaquezas’. El exceso de minimalismo -encarnado en un salpicadero demasiado vertical y sin adornos- transmitía una sensación de calidad inferior a la sugerida por su exclusivo exterior.

La segunda gran ‘debilidad’ del Citroën C6 fue el márketing. Tras una campaña publicitaria poco llamativa, los potenciales clientes de este sedán se encontraron con un precio etiquetado en torno a los 48.000 euros, lo cual -unido a lo anterior- llevó a muchos a optar por sus más ‘consabidos’ y tradicionales rivales alemanes. Aunque aquéllos no estuvieran tan bien equipados…

Finalmente, en 2012 la última unidad del C6 abandonaba la fábrica… Y cerraba, con tal gesto, el más alto linaje del ‘espíritu Citroën’. Comenzaba un tiempo nuevo, y las berlinas se vieron obligadas a buscar un nuevo ‘sitio’ ante el auge de los SUV. La historia del automóvil -a veces, cruel como pocas- no concede segundas oportunidades. Aunque, de cuando en cuando, tal vez debiera hacer una excepción…

Diego García
Licenciado en Periodismo, comencé mi andadura en prensa local con el Heraldo de Soria y terminé haciendo labores de comunicación para la Biblioteca Digital del Ayuntamiento de Madrid. Agradecido de poder expresar con mi trabajo mi amor por los coches. Petrolhead a tiempo completo y, cuando no estoy trabajando, pilotillo en simuladores de conducción. Sólo estoy vivo cuando estoy en la carretera. Creo firmemente en un uso responsable de la tecnología. Por ello, mi cometido aquí es contribuir a que la sociedad pierda el miedo frente a los avances y cambios que trae.

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor, escribe tu comentario!
Por favor, introduce tu nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.