Prueba a fondo

CarLab: SsangYong Rexton

¿Cómo han evolucionado las marcas coreanas a lo largo del tiempo? Se le presupone calidad, prestaciones o seguridad, pero... ¿han mejorado desde el punto de vista tecnológico? Este auténtico TT tiene las respuestas.

Imagen tres cuartos delantero de un SsangYong Rexton

Qué debes saber del Rexton

Que en Europa este es el modelo más grande y caro de la gama SsangYong. El coche de nuestra prueba, con el equipamiento más completo, la tracción total y el cambio automático tiene un precio de 47.900 euros. Sin embargo, cuenta con una promoción de 3.000 euros, de tal manera que se queda en 44.900 euros; incluso si lo financias con la marca, el precio se reduce otros mil euros.

Que el acabado que hemos probado es el Limited. Eso quiere decir que es el más completo y que la única opción es la pintura metalizada. Entre lo más tecnológico que lleva de serie destacan elementos como El climatizador automático con dos zonas, el sistema multimedia con pantalla táctil de 8″, su compatibilidad con Apple Car Play y Android Auto, el sistema de acceso y arranque sin llave, los asientos delanteros con regulación eléctrica y ventilación…

También cuenta con los faros delanteros de xenón, el portón trasero de apertura eléctrica, el aviso por salida del carril, el freno de emergencia autónomo, el dispositivo que cambia de manera automática entre cortas y largas, el reconocimiento de las señales de tráfico, el aviso de posible riesgo de colisión, el control de ángulo muerto en los retrovisores o el control de presión de neumáticos.

Que esta versión lleva el único motor disponible para el modelo en España: un 2.2 turbodiésel de cuatro cilindros con 181 CV. La marca declara para este coche, con su cambio automático de siete velocidades y su tracción a las cuatro rueds, una velocidad máxima de 185 km/h y un consumo medio de 8,4 l/100 km, siendo ambos datos muy razonables para un coche de 4,85 m de largo, un peso de 2.243 kg y una aerodinámica no especialmente favorable.

Que debe competir con modelos como el Kia Sorento -en su versión de 185 CV y con promociones sale desde 41.754 euros-, el Hyundai Santa Fe -con un motor de 200 CV y un precio que, con sus descuentos, parte desde los 46.000 euros- o el Toyota Land Cruiser 5p -que está por 40.500 euros con su motor de 180 CV-.

El Rexton es lo más grande y caro que, a día de hoy, vende SsangYong; por lo tanto, es necesario exigirle un buen nivel tecnológico. ¿Lo cumple?

Hace ya casi 20 años que conocimos el Rexton. Como modelo más grande de esta firma especializada en 4×4, es conveniente echarle un ojo cada cierto tiempo a este modelo, ya que marca el camino hacia el cual avanza la tecnología de la firma coreana para el resto de sus vehículos.

Imagen interior del SsangYong Rexton

La actual generación de este TT la conocimos a finales de 2017 en el Salón de Frankfurt, por lo cual hablamos de un coche plenamente actual. También es cierto que se trata de un modelo perteneciente a un segmento con cada vez menos integrantes: el de los auténticos todo terreno. Ese tipo de vehículos robustos, grandes y capaces de dejar de lado ciertas características de los automóviles modernos por ofrecer un rendimiento muy bueno allí donde van a ser juzgados por mayor severidad: en su manejo fuera de carretera.

Pero hoy en día, incluso al TT más ‘puro’ se le pide que no deje de lado a la tecnología; ahí están ejemplos cercanos como el de los últimos Suzuki Jimny, Mercedes Clase G o Land Rover Defender. Y eso es, precisamente, lo que hemos querido averiguar con el Rexton: qué tecnologías o microtecnologías incluye, en especial esta versión analizada, que pasa por ser la más cara de la gama.

Y no, el hecho de que sea un coche coreano ya no puede servir como excusa para justificar -si las hubiera- algunas ausencias en el equipamiento. No hay que olvidar que han sido, precisamente, las marcas de ese país las que mayor salto evolutivo han experimentado en cuanto a gadgets en los últimos cinco-diez años. Por lo tanto, ¿qué cosas incluye, cuáles nos han llamado la atención y cuáles echamos en falta?

El nucleo central: una gran pantalla

El salpicadero equipa en su parte central una gran pantalla táctil de 8″ -en el manual de instrucciones figura que las versiones dotadas de navegador propio, algo que por ahora no es posible en nuestro país, la pantalla alcanza los 9,2″-; es el centro neurálgico del coche, algo así como el ordenador al que los ocupantes tienen acceso para controlar diversas funcionalidades del coche.

Comenzando por su aspecto en sí, la resolución es correcta y sólo cuando le da el sol de manera directa cuesta algo leer sus indicaciones. La posición es buena -queda bastante ‘a mano’ y no hay que desviar mucho la vista si es para consultar alguna de sus indicaciones-, la integración también y se ha apostado, afortunadamente, por mantener cuatro botones y un mando giratorio que ayudan a controlar de forma ‘analógica’ sus funciones.

Dichas funciones son las habituales, aunque también hay detalles originales, como iremos viendo. La pantalla principal muestra los accesos para controlar el equipo de sonido, el reloj, los ajustes de pantalla, los del sonido, los del propio sistema multimedia y la selección del idioma.

Del equipo de sonido podemos decir que suena muy bien, además de contar con reproductor de radio digital -DAB-, si bien su utilidad en un país como España es limitada, porque pocas emisoras disponen de cobertura suficiente y buena calidad.

Este equipo puede reproducir archivos musicales que tengas almacenados en una memoria USB, en una tarjeta SD y, por supuesto, los que reproduzcas de tu teléfono vía bluetooth. Pero también cuenta con una más ‘clásica’ toma auxiliar -situada, junto con la de USB en la parte inferior de la consola- y es posible, asimismo utilizar un iPod para reproducir sus canciones. Una idea muy buena -pero cada vez más en desuso por parte de las marcas- es el hecho de que el manual de instrucciones del equipo de audio vaya separado en un libro aparte del manual principal del coche.

Otra buena noticia es que el dispositivo es plenamente compatible con los protocolos Android Auto y Apple Car Play; de momento, para vincular coche y teléfono hay que recurrir a un cable conectado al USB, algo que sigue siendo habitual en casi todos los coches. Por ahora, el Rexton no cuenta con un dispositivo Qi de carga inalámbrica para teléfonos compatibles, de tal manera que es el mencionado cable vía USB el que se encarga de la recarga -lenta- de nuestro teléfono.

El propio sistema te permite actualizar el software, mediante un USB que conectes al sistema. Por otro lado, el Rexton lleva incluido su propio manual electrónico -denominado e-Manual-, es decir, el libro del usuario en versión resumida que se puede consultar desde la propia pantalla del sistema multimedia. Por supuesto, esto no impide que el Rexton disponga de su manual en formato papel -en realidad, tiene dos; llama la atención el principal y sus más de 440 página-.

También muestra las imágenes de la cámara que se conecta cada vez que insertas la marcha atrás y que permite ver lo que pasa en la parte posterior del vehículo y en cuya imagen aparecen sobreimpresionadas unas guías que tienen como fin del ayudarte a aparcar mejor. No hay cámaras para mostrar lo que hay en la parte delantera o en los laterales.

Algo falta… pero lo suple de una manera original

Tras el volante, el Rexton emplea una instrumentación ‘clásica’, compuesta por dos relojes principales y analógicos -con agujas, como los de toda la vida- pero entre ambos hay espacio para una pantalla de 7″ que recoge multitud de información.

Desde esta pantalla y con la ayuda de los mandos del volante se puede acceder a muchos datos. Por ejemplo, a través del display es posible acceder a:

  • Ordenador de a bordo, con datos como la autonomía estimada, el gasto instantáneo en carburante -con un gráfico muy vistoso-, la distancia recorrida, la velocidad media, el tiempo de viaje empleado -todos estos datos se pueden acumular en dos parciales-… También muestra, desde el momento de partida: la hora a la que te has puesto en marcha, el tiempo de viaje y los litros de combustible consumidos. Asimismo muestra la hora en formato de ‘reloj de agujas’, las presiones de los neumáticos en tiempo real con indicación en bares y el nivel de urea -aditivo que se emplea para reducir las emisiones contaminantes del vehículo-.
  • Velocidad del vehículo en distintos formatos: en concreto, puede mostrarla de tres maneras distintas. En forma de velocímetro clásico, de manera ‘futurista’ y digital sobre el fondo de una ciudad de noche, en modo ‘discreto’ -sólo la cifra de la velocidad sin otras distracciones-…
  • -Funcionamiento del asistente de salida del carril: muestra una silueta del vehículo en una carretera visto desde atrás y con las rayas que delimitan el carril a cada lado. En caso de que el sistema esté activado y el coche se aproxime o supere una de esas rayas, lo indica en este gráfico.
  • Información de la emisora de radio que está funcionando -presintonía, banda…- o pista de fuente que suene.
  • -Configuraciones del usuario; permite que se realicen distintos ajustes del vehículo. Por ejemplo, el nivel de iluminación del cuadro de instrumentos, ajustes de los asistentes a la conducción -para conectar o desconectar funciones como el lector de señales de tráfico, la alerta de tráfico cruzado, el sistema de frenado automático en caso de emergencia…- idioma, luces del vehículo…

Por lo demás, en este display también se ve la posición insertada del cambio automático -P, R, N,D…-, la temperatura del agua, el nivel de combustible, la hora, la temperatura exterior…

Por cierto y ya que antes mencionábamos los mandos en el volante, hay que decir que los del Rexton nos parecen especialmente bien resueltos. No son pocos -entre los dos lados cuentas un total de siete, más cuatro ‘palanquitas’ para subir o bajar-, pero están perfectamente distribuidos, cuentan con iluminación y tras un pequeño periodo de aprendizaje, lo normal es manejarlos sin mirarlos.

Los situados en el lado izquierdo cumplen funciones como la de activar la calefacción del volante -uno de esos pequeños detalles que se agradece cuando toca agarrar el cuero del aro tras una noche con el Rexton aparcado en la calle-, subir y bajar el volumen, cambiar entre las distintas fuentes de sonido, cambiar entre diferentes emisoras o pistas de audio, silenciar el sonido o descolgar el teléfono -cuando lo tienes conectado por Bluetooth– al recibir una llamada.

En cuanto a los del lado derecho, son los relacionados con el control de velocidad -para conectarlo o desconectarlo, regular la velocidad…- y con las distintas pantallas del ya mencionado ordenador de a bordo.

Ayudas a la conducción: una base para lo que venga

La mayor parte de ayudas a la conducción del Rexton están agrupadas bajo lo que en la marca denomina SASS o ‘Seguridad Activa SsangYong’. Un pack de asistentes que, según la propia marca, «te asistirá en caso de peligro o riesgo de accidente, activando un sofisticado dispositivo de seguridad preventiva». ¿De qué consta… y es realmente tan sofisticado como dicen?

Detalle del sistema de alerta en el espejo retrovisor lateral

El detector de ángulo muerto -que en SsangYong denominan BSD, o ‘detección de puntos ciegos’- es un sistema que te advierte de la presencia de algún vehículo que se está aproximando por alguno de los carriles contiguos al que circulas tú y que te va a rebasar. Pues bien, en ese momento, una pequeña luz se enciende en uno de los retrovisores para indicarte la presencia de ese vehículo… y en caso de que aún así acciones el intermitente, el sistema realiza señales visuales y acústicas.

¿Qué circunstancias deben darse para que el sistema esté activo? Que circules a más de 30 km/h y que un vehículo se aproxime y se encuentre a una distancia inferior a 2,8 segundos. Si lo deseas, el sistema se puede desconectar pulsando un botón situado a la izquierda del volante.

No le falta todo lo necesario al Rexton; sin embargo, sus ayudas a la conducción aún pueden añadir nuevas funciones, que seguro que terminarán llegando a este modelo.

Otro sistema que lleva el Rexton dentro del mencionado SASS es el que te advierte si te vas a salir del carril por el que circulas. Para saberlo, el coche utiliza una cámara que lee las líneas en la carretera que delimitan un carril; si te aproximas o rebasas alguna de ellas, el sistema entiende que hay riesgo de que termines saliéndote de la calzada y, por ello, emite señales visuales y acústicas para que retomes el control. Eso sí, el dispositivo no es capaz de actuar sobre el volante para realizar correcciones.

Entre las ayudas a la conducción también dispone del frenado de emergencia autónomo -que, en caso de que el coche detecte un posible riesgo de colisión contra un vehículo o peatón es capaz de alertarte con señales visuales y acústicas… y, en caso de que no reacciones, frenar el vehículo de manera automática. Funciona a velocidades de entre 8 y 60 km/h para detectar peatones y hasta de 180 km/h para detectar vehículos- o el dispositivo que es capaz de cambiar de manera automática entre luz corta y larga -de nuevo se basa en la cámara que mencionábamos antes para el sistema de mantenimiento de carril-.

Y en cuanto a las microtecnologías

Aparte de los sistemas clásicos, hay una serie de elementos que nos han llamado la atención. Puede que no sean ‘lo último’ en cuanto a tecnología, pero aún así es difícil encontrarlos en cualquier vehículo de su precio.

Es el caso, por ejemplo, de la climatización de los asientos. Las dos butacas delanteras de esta versión cuentan con calefacción… pero también con ventilación, lo cual es muy útil en verano en asientos de cuero, porque ayuda a que no se forme sudor en la ropa.

El Rexton también cuenta con un portón trasero de apertura y cierre eléctricos; en este tipo de modelo, con un portón trasero grande y pesado que, además, cuando está completamente abierto puede ser difícil de alcanzar resulta útil que la operación sea tan sencilla como pulsar un botón -para abrir, desde el propio mando en la zona de la matrícula, en el mando a distancia o en un botón a la izquierda del volante-.

En cuanto a tomas USB, hay una en la parte inferior de la consola delantera -para datos y carga- y otra más en la parte trasera -sólo de carga-. Asimismo, los ocupantes de esas plazas disponen de algo poco habitual, como es un enchufe como los que encontrarías en casa, donde puedes conectar, por ejemplo, un portátil. También es curioso que el conductor es el que puede activar o desactivar la electricidad de ese enchufe, desde un botón a la izquierda del volante.

Imagen tres cuartos trasero SsangYong Rexton

Finalmente, el asiento del copiloto dispone en su parte lateral izquierda de dos botones… cuyo fin es que la persona que viaje justo detrás pueda mover hacia delante todo el asiento o inclinar su respaldo. Esto es algo más típico en grandes berlinas de lujo.

Si pudiésemos apostar…

Es muy probable que, en poco tiempo, cuando el Rexton reciba su primera actualización ya cuente con una evolución en todo lo relacionado con la parte de conectividad, multimedia y de asistentes. Por ejemplo, es más que probable que la instrumentación digital que ha hecho su debut recientemente en el Tivoli llegue al Rexton, lo cual ya de por sí le dará un toque mucho más sofisticado al interior.

También será el momento en el que las diversas ayudas a la conducción suban de nivel; por ejemplo, el sistema de alerta por salida de carril deberá completar su funcionamiento con alguna ayuda ‘proactiva’, en el sentido de que no sólo avise de que te puedes salir de la carretera, sino que también realice alguna pequeña corrección sobre la dirección.

Asimismo, sería deseable si comienzan a ofrecer algún tipo de aplicación que se pueda descargar en el móvil y permita controlar ciertos parámetros del vehículo o ver información del estado del coche a distancia.

Mientras llega ese momento, hay que reconocer que el Rexton ha alcanzado un punto de madurez interesante. Sin resultar el más tecnológico del segmento, resulta en conjunto un coche equilibrado, con un muy buen rendimiento dentro y fuera de carretera… y que puedes adquirir en versiones más básicas por precios muy competitivos.

VALORACIONES
Conectividad
7.5
Asistentes a la conducción
7
Tecnologías de confort
9
Tecnologías de entretenimiento
8
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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