Prueba a fondo

Skoda Octavia Elegance

Hace mucho tiempo que los Skoda ya no compiten exclusivamente por precio. Ahora son modelos muy completos y tecnológicos... todavía a coste razonable. El Octavia Combi lo ejemplifica de maravilla.

Qué debes saber del Octavia de nuestra prueba

Es la cuarta generación del Octavia contemporáneo. La que en las fotos es la versión familiar, denominada Combi, que cuesta unos 700 euros más que la versión berlina -por lo tanto, merece la pena-. Es un modelo de 4,68 m de largo, cinco plazas y un maletero enorme, con 640 litros de volumen para equipajes.

Lleva un motor 1.5 turbo de gasolina. Es un propulsor de cuatro cilindros muy moderno, con 150 CV y sistemas como el que desconecta la mitad de sus cilindros cuando aceleras poco con el fin de ahorrar. El coche tiene una velocidad máxima de 224 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y consume una media de 5,9 l/100 km. El depósito de combustible dispone de 45 litros.

Esta versión dispone de un cambio manual de seis velocidades; si lo deseas, puedes adquirirlo con cambio automático DSG con doble embrague por 2.200 euros. Es una cantidad más elevada que la media que piden otras marcas, pero tiene una justificación y que esa variante también añade un sistema microhíbrido que ayuda a que el coche sea más eficiente y a que disponga de la etiqueta ECO de la DGT.

El acabado de nuestra unidad se denomina Style, siendo el más completo sólo por detras del deportivo RS. Entre las tecnologías con las que cuenta de serie destacan los faros delanteros de leds matriciales, acceso y arranque sin llave, sistema multimedia con pantalla táctil de 10″, sistema de navegación o cuadro de mandos digital.

También dispone de servicios conectados durante un año -incluyendo los que lleva la app para el móvil-, control de funciones por voz con el asistente virtual ‘Laura’, climatizador de dos zonas, volante multifunción, equipo de sonido, sensores de aparcamiento delante y detrás, asistente de descanso, llamada de emergencia, control de mantenimiento en el carril, sensor de presión de neumáticos, freno de mano electrónico…

Entre las opciones hay varios elementos: el asistente de aparcamiento automático -345 euros-, techo panorámico -1.150 euros-, control de velocidad inteligente -430 euros-, suspensión regulable -1.030 euros-, equipo de sonido Canton -685 euros-, HUD -690 euros-… También hay packs como el que incluye el detector de ángulo muerto en los retrovisores, el selector de modos de conducción y tomas USB adicionales por 735 euros.

El octavia mantiene todo eso que le ha hecho una excelente compra, pero ahora añade el diseño y la tecnología que le hacen ser mucho más deseable.

Si echas un rápido vistazo al acumulado de las ventas en España durante 2020, comprobarás que un modelo tan interesante como el Skoda Octavia logró matricular 3.805 unidades en nuestro país. Es cierto que estaba en la recta final de su vida comercial, pero tambien lo era que contaba con unos increíbles descuentos.

Pues bien, con ese guarismo, esta berlina -también disponible en version familiar- cerraría una clasificación de los 70 coches más vendidos de España -aunque también es cierto que por delante de él hay cerca de 39 todo caminos, que es el tipo de coche que ahora triunfa-.

No hay duda y lo llevamos diciendo muchos años, que hay modelos de Skoda son unos auténticos incomprendidos. El caso más llamativo es el de la berlina Superb, posiblemente uno de los mejores coches que se pueden comprar por una cantidad de dinero razonable -entendiendo como tal un coste de, como mucho unos 35.000 euros-. Y algo parecido sucede -aunque no tanto- con el mencionado Octavia.

Desde que su primera generación viese la luz en 1996 -nos refererimos en su etapa moderna, porque ya hubo un Octavia ‘clásico’ a finales de los años 50-, un coche como el Octavia ha contado con elementos de sus hermanos del grupo VW: plataforma, motores, elementos de diseño -sobre todo en el interior-, tecnologías…

Sin embargo, por calidades o diseño estaba por detrás de un Seat, un VW o un Audi. La ventaja era que eso le permitía ser más barato y más grande que esos modelos con los que compartía muchas cosas, es decir, compactos como el Seat León, el VW Golf o el Audi A3. Todo esto que me hemos dicho se podía aplicar en la primera y segunda generación; posiblemente no en la tercera. Y ahora acaba de llegar la cuarta.

La cuarta generación no se puede definir como un coche barato. De hecho, entre que el anterior modelo tuvo buenas promociones casi toda su vida y que el nuevo es un producto claramente mejor, el precio se ha incrementando. Pero ojo: eso no le impide ser un excelente automóvil en cuanto a relación precio/producto.

Otra cosa que es cierta es que tecnológicamente está a la altura de los mejores, sean de su grupo industrial o de otras marcas. Y eso lo iremos viendo a lo largo de la prueba. Y en cuanto al tema del diseño, la estética, la apariencia… como siempre es algo que va en gustos. Por ejemplo, desde nuestro punto de vista -tan subjetivo como el de cualquiera que juzga algo por su apariencia-, el nuevo Octavia es un vehículo muy atractivo.

Y eso es válido, incluso, en el caso del coche que nos ocupa. Se trata de la versión familiar, denominada ‘Combi’ por parte de la marca. El frontal, por ejemplo, tiene la versión más grande y vistosa de la parrilla de Skoda. Los faros delanteros, con leds -al igual que los traseros que, además, disponen de intermitentes dinámicos, todo ello de serie en este Style-, también le dan un toque tecnológico y de distinción, además de incluirse de serie en este acabado.

Por cierto, que los mencionados faros son de tipo matricial; es una expresión a la que vas a tener que ir acostumbrándote porque cada vez se extiende más en los nuevos modelos. Hace referencia a los faros compuestos por varios conjuntos de leds. Algo que permite apagar o encenderlos selectivamente con un fin: evitar deslumbrar a otros usuarios, cuando circulas de noche, e incluso yendo con las luces largas.

En cuanto a la elección de color y llantas, también hacen su parte para reforzar esa buena sensación que causa la apariencia del coche; con las llantas de 18″ que vienen de serie -ojo, puedes elegir otros dos diseños más del mismo tamaño sin sobrecoste- y con el llamativo color rojo ‘Velvet’ metalizado -por 595 euros- de nuestra unidad, el resultado global es convincente.

Por otro lado, es un vehículo no sólo estético, sino funcional, como lo demuestra su aerodinámica con un Cx de sólo 0,27; o el buen tamaño de sus cuatro puertas laterales o el portón trasero, con un cómodo sistema de apertura y cierre eléctrico -que se combina con el dispositivo manos libres de acceso de puertas-.

El resto ya es cuestión de detalles, como la proyección del nombre de Skoda en el suelo cuando de desbloquean los seguros de las puertas -con acceso y arranque manos libres incluido de serie-, la anterna de techo con forma de aleta de tiburón, los antiniebla que proporcionan luz adicional en los giros…

Si te hablan de ‘digital’, se refieren a esto

Puede que, a pesar de todos los cambios, el exterior del Octavia aún te recuerde al de su antecesor inmediato. Sin embargo, es de puertas adentro cuando se aprecia una ‘revolución’. Es algo que ya hemos ido viendo en los nuevos lanzamientos del grupo VW lanzados sobre la misma plataforma: VW Golf, Seat León, Audi A3…

Y es que en todos ellos, por supuesto en el Octavia, se apuesta por un salpicadero mucho más simplista y minimalista que al que estábamos acostumbrados en los últimos tiempos. Es cierto que todos los elementos ‘habituales’ de los coches siguen ahí, pero la forma en al que interactúan con el conductor -o los pasajeros- es bastante diferente.

El primero de esos elementos es la instrumentación. Consiste en una pantalla digital de 10,2″ -equivalente a un tamaño de 20,3 cm en diagonal- que viene de serie en este acabado Style. Ya había modelos de la marca con cuadros virtuales -incluso el anterior modelo empezó a ofrecerlo desde el año 2018-, pero el del Octavia es una nueva evolución y casi todo lo que podemos decir de él son cosas buenas.

Para empezar, su resolución es muy buena, algo que le permite mostrar diferentes modos de visualización -que se seleccionan desde los mandos del volante- y que todos sean muy vistosos: desde unos de relojes tradicionales -modo ‘Classic‘- hasta un mapa para la navegación -‘Navigation‘- otro para mostrar el funcionamiento de los asistentes -con animaciones incluidas; se llama ‘Drives Assistance Systems– o un modo con la información más sencilla para no distraer en la conducción -‘Basic‘-. Incluso no falta un colorido mensaje de bienvenida con el nombre de Skoda.

Fluidez, resolución, visibilidad incluso con mucha luz… cumple en todos los aspectos. Tal vez como aspecto achacable es que para marcas como Seat o Skoda los cuadros se quedan en esta versión ‘reducida’ y no pueden optar por la de 12,3″ que se puede encontrar en algunos VW o Audi. La diferencia de tamaño tiene que ver porque en el del Octavia, la pantalla no llega lateralmente hasta ambos extremos, sino que se deja una zona para para el indicador de nivel de combustible y de temperatura de motor.

Este cuadro de mandos se complementa, por primera vez en un Skoda, con un sistema de proyección de datos en el parabrisas o HUD, que es un opcional en toda la gama que cuesta 705 euros. No es el más grande del mercado, pero muestra con buena calidad información relacionada con la velocidad, los asistentes a la conducción -cuando están funcionando-, las indicaciones del navegador -si has introducido un destino- o el lector de señales de tráfico.

Como suele suceder en estos sistemas, se puede ajustar tanto la altura a la que muestra sus indicaciones como el nivel de luminosidad; y, por supuesto, puedes desconectarlo por completo.

La parte multimedia: la importancia de los datos

Vivimos en esa época en la que, ahora sí, el interior de los vehículos está cambiando notablemente cuando pasan de una generación a otra. De hecho, podemos decir que esta cuarta generación del Octavia es la más innovadora en ese sentido. O, al menos, en lo que tiene que ver con toda la parte multimedia.

Las pantallas ya venían ganando tamaño en los anteriores Octavia pero ha sido ahora cuando este aglutinador de funciones que corona la consola central es la protagonista absoluta. O, al menos, eso sucede en la variante Style que hemos probado, porque es la que incluye de serie el dispositivo más completo de la gama, concretamente el conocido como Columbus.

Es muy completo, en el sentido de que lo que tienes en frente es una pantalla táctil de 10,2″, que se puede manejar desde el volante, con algunas superficies táctiles -como el volumen- e, incluso, mediante un dispositivo virtual conocido como Laura. Este último es un sistema que va un paso más allá de los tradicionales controles por voz, al ser capaz de entender frases completas… y, además, lo hace en seis idiomas.

De momento, no es tan potente o inteligente como lo que ya ofrece Mercedes con su MBUX -como el que probamos en el Clase A 200-, pero ya está sentada la base para que esta tecnología vaya aprendiendo y termine por facilitar mucho las tareas de la persona que vaya al volante.

Además de todo lo anterior, hay otra forma de manejar el sistema multimedia, que es mediante gestos, si bien sólo sirven para cosas como pasar lateralmente de una pantalla a otra, de una emisora memorizada a otra… Para ello basta con que pases la mano por delante, a unos ocho centímetros de distancia y de forma lenta para que el dispositivo capte tu orden. De todas formas, prácticamente la totalidad del tiempo terminarás tocando la pantalla; con los dedos puedes hacer la opción de ‘pellizco’ para hacer zoom sobre un mapa, de ‘arrastre’… y la respuesta siempre es rápida.

Eso sí, cuando decimos en este caso que la pantalla es táctil, es porque no existe ningún tipo de botón fisico, todo son superficies que reaccionan al poner el dedo -aunque sin vibraciones o algún tipo de respuesta, más allá de un pequeño sonido que se puede desactivar-. Incluso los de activación del sistema -on/off- o los del volumen son de este tipo.

Un poco más abajo hay una hilera de botones, pero tres de ellos son para el acceso directo a funciones del climatizador -por ejemplo, el desempañado de las lunas-, uno más es el del warning y luego hay uno para acceder a ajustes del vehículo, selectord de modos de conducción y asistente al aparcamiento; estos dos últimos, siempre que la unidad, como en nuestro caso, vaya equipado con dichos dispositivos.

La pantalla ha apostado por el formato horizontal, por no estar integrada en el propio salpicadero sino por ser de las de tipo ‘flotante’, y por mantener a la vista siempre cierta información, como la fila donde se muestran los datos de la climatización: ajuste de temperaturas, velocidad del ventilador, calefacción de los asientos… Todo ello acompañado por un reloj digital.

Entrando un poco más en detalle, la pantalla principal con la que te encuentras, o ‘Home’, dispone de un menú a base de accesos directos que puedes personalizar, ya sea hacia funciones generales -radio, navegación, telefonía…- como a otras más concretas -ajustes de sonido-. Esa pantalla tiene una apariencia sencilla, con iconos grandes y de gran tamaño, de manera que es fácil y rápido acceder al lugar deseado.

El sistema multimedia es bueno y completo, pero no sorprende… por el simple hecho de que Skoda lleva ya cerca de tres años ofreciendo dispositivos de este tipo muy interesantes.

Esa pantalla, como decimos, la puedes ‘llenar’ de widgets; tantos que, incluso, es posible deslizar hacia los lados para tener más pantallas y seguir añadiendo funciones. ¿Y qué aglutina el sistema multimedia de este coche? Por supuesto, radio y diversas fuentes de sonido; telefonía manos libres; acceso al manual de instrucciones; información del vehículo -ordenador de a bordo-; acceso a los protocolos Android Auto y Apple Car Play; selección de perfiles de usuario; configuración de los asistentes a la conducción; navegación; ajustes de sonido…

¿Aspectos llamativos? El equipo de sonido Canton opcional tiene múltiples ajustes y una de las apariencias más atractivas de todas las pantallas que te puedes encontrar. Por otra parte, hay una completa guía de manejo del asistente virtual Laura, donde explica cómo debes dirigirte a él para interactuar de una manera fluida… lo cual es sinónimo de que todavía tiene mucho margen de mejora.

Respecto a este último sistema, por ejemplo, le puedes dar órdenes como «Quiero escuchar la frecuencia 87.9», pero no decirle «tengo ganas de música marchosa», para que seleccione canciones de ese tipo. Sí que admite otros comandos naturales como «tengo frío», y en ese caso subirá la temperatura del climatizador y, además, tendrá en cuenta de donde viene la voz para subirla sólo en esa zona del coche.

Imagen interior del Skoda Octavia

Otra curiosidad es que, por ejemplo, al navegador le puedes indicar que ‘aprenda’ tu comportamiento de uso, de tal manera que si por ejemplo haces todos los días el mismo trayecto para ir al trabajo o a casa, el dispositivo te puede mostrar ese destino como sugerencia, decirte el estado del tráfico, el tiempo que tardarás en llegar…

Siempre presente en esta pantalla y en cualquier otra se encuentra una pestaña superior que si las deslizas hacia abajo también ofrece otros accesos directos; por un lado, a tus ‘favoritos’, que suelen ser las funciones que más manejas -por ejemplo: una determinada dirección de navegacion, la desconexión del stop/start…-. Y, por otro, acceso a las notificaciones que tenga el vehículo -disponibilidad de alguna actualización, algún aviso de alerta, recomendación de uso…-. También puedes configurar desde aquí distintos tipos de usuario, para que ciertos elementos del coche se adapten a diferentes perfiles.

Lo comparte casi todo… si tú quieres

El apartado de la privacidad y los datos comienza a ser algo clave en los vehículos. Y es que al igual que cuando entras en una web, te descargas una app o vas a realizar casi cualquier actividad virtual se te facilita información sobre los datos que vas a compartir y se te pide consentimiento, en los coches conectados también es ya un aspecto fundamental, porque hay que recordar que un vehículo es un dispositivo que recopila multitud de información, pues está repleto de sensores, centralitas... y, ahora mismo, de conexiones con el exterior, de tal manera que toda esa información es susceptible de compartirse con terceros.

Por todo ello, el Octavia dispone de menús -por ejemplo, dentro de ajustes del usuario tienes el denominado ‘Privacidad y servicios- con mucha letra pequeña que, eso sí, merece la pena que leas cuidadosamente. Es cierto que la recopilación de datos, en muchas ocasiones, se realiza de manera completamente anónima y con el fin de ayudar al ‘big data’ de las marcas para tareas presentes -estado del tráfico, estadísticas…- como del futuro muy próximo -conducción autónoma-.

Pero también es verdad que hay otro tipo de información que tal vez no deseas compartir y, por eso, el coche ofrece la posibilidad de no hacerlo. A cambio, claro está, te avisa que perderás ciertas funciones, algunas de ellas de bastante importancia. Por ejemplo, si lo deseas puedes dejar de compartir tu ubicación… pero, claro, si lo haces no te servirá de gran ayuda disponer de un servicio de llamada de emergencia que envía a los servicios de rescate tu posición para que sea más sencillo y rápido encontrarte.

Otro de los elementos que en un coche tan tecnológico puede hacer uso de muchos de tus datos es la app para el móvil que ofrece la marca. La de Skoda se ha renovado hasta tres veces en poco más de un año, tanto para ir añadiendo nuevas funciones como para facilitar su manejo y, sobre todo, para ir introduciendo mejoras de ciberseguridad. Lejos queda aquella primera versión en la que bastaba introducir el número VIN de bastidor -visible en una ventanita situada en la base del parabrisas-, porque ahora, hay que terminar el proceso de vinculación entre coche y móvil sentado dentro del Octavia… y con las dos llaves del vehículo encima.

Una vez hecho todo eso, disfrutas de un año de servicios gratuitos y conectados, siendo de pago a partir de entonces y por precios que rondan entre los 39 y los 49 euros -incluyendo promociones habituales de un 30% de descuento-. ¿Qué cosas puedes hacer? Tener acceso remoto al coche -para abrir o cerrar puertas, activar el claxon, encender las luces, recibir informes de conducción, saber la posición del vehículo cuando lo aparcaste, recibir alertas si alguien usa el coche y supera cierta velocidad…

Asistentes: con todo, pero condicionados por algo…

Lógicamente, siendo el Octavia un coche de nueva generación era previsible que incluyese los asistentes a la conducción más novedosos… como así ha sido. Sin embargo, hay varios de ellos que sólo ofrecen todas sus funcionalidades si optas por una versión con cambio automático, y eso es fácil de explicar.

Por ejemplo, el control de velocidad inteligente tiene el conocido principio de funcionamiento habitual en estos dispositivos: con la ayuda de un radar en la parte delantera del cohe -concretamente bajo la zona de la matrícula- el Octavia ‘otea’ el horizonte y le dice al control de velocidad que frene o acelere el vehículo con el fin de manetner la distancia de seguridad con el coche que vaya por delante nuestro.

Imagen Skoda Octavia Combi rojo

Lo que sucede es que como este coche es manual, su rango de funcionamiento en cuanto a velocidades a las que se encuentra activo es menor; en un Octavia automático con la funcionalidad adecuada, el coche podría llegar a detenerse por completo en caso de encontrar un atasco o retención y volverse a poner en marcha con un ligero toque al pedal del acelerador.

Sin embargo, con la caja manual, este control de velocidad con regulación automática de la distancia empieza a estar activo a más de 30 km/h. Por supuesto, si el coche va circulando a una velocida de autopista pero por circunstancias del tráfico la velocidad baja considerablemente, tendrás que ir ‘acompañando’ con el cambio, para reducir de marcha y evitar que el coche ‘se cale’.

Por lo demás, el sistema funciona igual de bien que otros tipos de dispositivos similares, con la posibilidad de regular la distancia que quieres mantener con otros coches en tres niveles. Si eliges el de menor distancia, es capaz de circular bastante aproximado al vehículo que te preceda.

El otro asistente que cumple mejor su función en las versiones automáticas es el de control de mantenimiento dentro del carril o ‘Lane Assist’. En la que lleva este modelo manual, el sistema lo que hace es que si el vehículo se acerca a una de las líneas que delimitan un carril, procede a efectuar un ligero movimiento en la dirección para evitar que te puedas salir de la carretera.

Eso significa que no es de los que busca mantener centrado el coche por el centro del carril, sino que interviene sólo si ve que cometes un error de conducción. Sus condicionantes son que circules a partir de unos 60 km/h y que las líneas de la carretera se encuentren bien marcadas.

¿Uno de los asistentes que más nos gustan? El de control de obstáculos en el ángulo muerto; es de sobra conocido, pero la fórmula de Skoda -y otros coches del grupo VW- de emplear una luz de gran tamaño en la cara interna de los retrovisores es ideal para que las indicaciones no pasen desapercibidas.

Por el contrario, el asistente de frenado automático en caso de que detecte riesgo de colisión, puede llegar a ser incómodo frente a maniobras que el conductor realiza pensado que todo está bajo control… pero que el coche no puede interpretar de la misma manera. Por lo tanto, lo que puede suceder es que de repente percibas un frenazo que, de pillarte por sorpresa, puede darte un susto; aunque como con la totalidad de las ayudas a la conducción, puedes optar por llevarla desconectada.

En conclusión: todo resulta según lo esperado en el nuevo Octavia, que ha sido capaz de mantener sus tradicionales virtudes, cuando no las ha mejorado -amplitud interior, enorme maletero, precio razonable-, pero añadiendo un extra de tecnología y un diseño que llama más la atención. Sin duda, estamos ante una buena alternativa no sólo respecto a rivales directos -VW Golf Variant, Seat León ST-, sino también frente a alternativas SUV, como podrían ser dentro de su misma marca el Karoq y el Kodiaq.

DISPOSITIVOCUÁNTO CUESTA QUÉ TAL FUNCIONA¿DEBES PAGAR POR ÉL?
Pack Tech Drive*440€Muy bien
Pack Confort**235€BienTÚ DECIDES
Pack asientos premium cuero120€Muy bienNO
Suspensión adaptativa1.050€BienTÚ DECIDES
Audio Canton590€Muy bien
detalles de la instrumentación del Skoda OctaviaHUD705€BienNO
*Pack Tech Drive compuesto por cristales traseros y luneta oscurecida, asistente de ángulo muerto y selección de modos de conducción. **Pack Confort compuesto por calefacción asientos delanteros y eyectores de limpiaparabrisas térmicos.

VALORACIONES
Conectividad
9
Asistentes a la conducción
7.5
Tecnologías de confort
8
Tecnologías de entretenimiento
8
App
8.5
Apasionada del movimiento, tenga la forma que tenga. Transportarme es un sueño. Los automóviles son los que mejor lo expresan. Periodista, conductora, correctora. Saber cada día un poco más y contarlo. HackerCar es el medio ideal para continuar creciendo.

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